domingo, 21 de junio de 2015

El Mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 17 - Sus Demonios y su Muerte

¡Maldita sea! ¿Por qué siento este temor nacer desde lo más profundo de mi alma? ¿Por qué aun veo esos rojos ojos brillar más que las estrellas que se opacan en este cielo estrellado? La luz va desapareciendo una vez más de mi vida, tanto que ya poco a poco la oscuridad va reinando de nuevo mientras sigo viendo esos ojos.  Pero ver su retorcida sonrisa era como verme en el hielo congelado donde esta maldición comenzó

-¿a qué le tenéis miedo? Pregunto Anon a Araxiel

-¿Por qué hablas así? Hablas en el idioma de la muerte y ni siquiera yo puedo hacerlo ¡tú no eres mi viva imagen! Tienes que ser otra cosa…

-¿y quién crees que soy? ¿Tan rápido me olvidaste?

No quedaba otra opción, a pesar de poder hablar como un caído, aun cuando sus ojos son la expresión del odio del reino donde no queda esperanza, a pesar de todo… puedo ver mi propia tristeza en sus ojos ¿Cómo puedo matarle sin yo morir al mismo tiempo? Aunque ya he muerto no sé porque vuelvo a ser de carne y hueso

-¿Por qué pensáis tantas estupideces? Veo que no comprendéis pero… ya no te queda tiempo con el que pensar, si veis al cielo que esta sobre ti os daréis cuenta que la luna ha muerto, notareis que solo quedan un par de estrellas y pronto, pronto os convertiréis en la mierda de mis demonios

Solo pasaron unos segundos pero ya la penumbra lo cubrió todo, solo podía ver ese brillo infernal que sale de sus ojos pero poco a poco el los cerraba dejándome completamente expuesto he indefenso

Anon Reía juguetonamente mientras se movía entre la absoluta penumbra y con su risa se escuchaba el rugir de todos los demonios que ya sentía a su lado; Araxiel se agacho para quedarse inmóvil tratando de no hacerse notar y así no morir devorado.

-¿crees que es la primera vez que me enfrento a mis demonios? Susurro Araxiel

-aunque no lo creáis… estoy completamente consciente mi adulto yo

-¿Qué coño quieres principal? Grito Araxiel con fuerza

-ohhh ¡por fin os dais cuenta de quién soy! ¿Por qué habéis tardado tanto?

-escúchame desgraciado ¿Qué quieres de mí? Grito nuevamente

-tan afilado como siempre… solo juego contigo… ¿no tengo derecho? Respondió el principal

-¡no te lo permitiré!

-¿y que podéis hacer para que no lo haga?

Tenía Razón; en esta existencia no tenía nada con que luchar ni protegerse más tenía muchas cosas que saber antes de que ya lo que queda de su recuerdo desaparezca.

-¡ya estoy muerto! No puedes matar a alguien que ya murió…

-claro que puedo… solo estáis vivo gracias a los recuerdos de tu nueva diosa que ahora lucha por no perder su lado humano y en lo que pierda esa lucha se olvidara de ti y te esfumaras como el frágil y banal recuerdo que eres-

-te conozco bien maldito, ¿Qué quieres? Ya lograste destruir mi vida, mi mundo y mi universo

-os diré la verdad, quiero que desaparezca esa persona a la que la deidad de la luz ama tanto, quiero que cuando os vuelva a ver y escuchar no pueda reconocerte ni amarte. Quiero que cuando os volváis a encontrar ya no te reconozca y así lo que queda de su humanidad se llenara de odio, rencor y oscuridad para que seamos uno

-¡estas enfermo! ¿Aun sigues obsesionado con la idea de ser uno solo?

-lo tomare como un cumplido- respondió con una carcajada                          

Con estas palabras El principal posicionado en el  cuerpo de niño que también se llamaba Anon apareció frente a Araxiel; ambos se miraron directamente a los ojos durante unos desagradables segundos.

-¿Qué os pasa? ¿Un caído te comió la lengua?

-¡cállate! Grito Araxiel al sujetar el cuello del niño poseso por el principal

-Así me gusta… ¡Así me gusta! ¿Qué esperas? ¡Matate! Deja que todo ese odio crezca y rómpeme el cuello, si es que tienes el valor para matarte.

-cállate… ¡cállate! no sabes nada de mi vida, no sabes por lo que pase y estoy pasando. Mataste a mi madre y a mi hermano

-¿Por qué os mentís tan descaradamente? ¡Yo no mate a tu madre!

-¡claro que si lo hiciste! ¡La mataste para que el odio naciera en mí!

-¿yo hice eso? Jajajaja no me hagáis reír, ese odio nació porque tú ya lo sentías, lo único que yo hice fue matar a tu hermano Sirrah

-¡él se llamaba Jared!

-sí, sí, lo sé pero, el murió por tu culpa ¡si no hubieses sido tan terco y pedante seguro la oscuridad no hubiese tomado control sobre él y hubiese sido un iniciado como tú, es más te diré algo. En el instante en que murió, tú ni por asomo apareciste en sus recuerdos.

Araxiel empezó a sollozar recordando todo el dolor  que sintió en su infancia, recordó el día que le dio la espalda a su hermano, recordó todo lo que hizo sufrir a Amy ya que por su culpa ella lucho y atravesó todo el infierno y el plano de la luz para cumplir con sus caprichos

-¡matadme  ya! Eso sí mira mis ojos o mejor dicho, ¡tus ojos! Esto no acabara hasta que me rompáis el cuello aceptando que también morirá tu lado no humano

El silencio reino por otros minutos hasta que por fin Araxiel apretó tanto que no solo el cuello del niño se rompió sino que varias hileras de sangre recorrieron sus manos  para posteriormente caer al suelo


Araxiel perdió todas fuerzas cayendo de espalda contra el piso y con una sonrisa vio el cielo que volvía a ser iluminado por las estrellas antes de que su corazón se detuviera por completo y sus pupilas se dilataran completamente y la muerte, la muerte volvió a abrazarle

domingo, 7 de junio de 2015

El mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 16 - el demonio en sus ojos

El demonio en sus ojos

La última vez que sentí este dolor fue en el  reino donde no existe ninguna esperanza; he pasado desde que cayó la noche más de dos horas intentando sanar mis herida pero…. Todo intento es banal. Aunque he gritado de la desesperación no he aceptado que ya he vuelto  a ser un hombre de carne y hueso, un hombre que siente, sufre y puede llorar. La idea no se me es agradable, he tenido el poder por tanto tiempo y tantas décadas que ya no sé qué es la vida fuera de las infinitas posibilidades que produce la transmutación de energías

-Maldita sea… ¡maldita sea!- gritaba mientras apretaba las heridas con algo  de tela que le arranque a aquellos asesinos y afortunadamente… la bala atravesó mi pierna sin llegar a tocar el hueso, es  un consuelo de idiotas pero agradezco que así fuera

A pesar de tantos gritos y sonidos de detonaciones que se escuchan a lo lejos aquel niño seguía durmiendo plácidamente; no se me hacía extraño. Todo hombre que va vivido la guerra desde su nacimiento puede entenderle, no conoce otra vida,  la muerte es su desayuno matutino, el sufrimiento es aquel deseo que se espera desaparezca en cada sueño. El hambre y el miedo son lo único que puede ver de las estrellas.

¿Cómo lo se? Es una buena pregunta… eso mismo me pregunto ahora que ya me quedo acostado viendo a las estrellas. ¿Cuándo fue la última vez que hable con ellas? ¡sí! Fue en la primera noche después de largarme del templo del ya fallecido maestro vampiro.

Recuerdo que aquella noche les hable, a pesar de ser tan soberbio aún era algo inocente y me gustaba hablarle a mi madre como si ella estuviera viajando en las estrellas, recuerdo que les conté que quería ser inmortal y que para lograrlo tenía que ser más duro de corazón y hablarles era un síntoma de debilidad y por eso jure que jamás volvería a quedarme viendo un cielo estrellado.

¡Que infantil era en ese entonces! Aunque, sabía las consecuencias de mi sueño, también dicho anhelo me alejaría cada vez de la cordura y de aquellos que verdaderamente se preocupaban por mí y entre ellos estas tu Jared… me hubiese gustado haber muerto a tu lado pero… ¿Qué coño estoy pensando?

Araxiel se levantó torpemente del suelo apoyándose en todo lo que veía estable y se quedó viendo a aquel niño que tenía sus mismos ojos. Pensó en todo lo que habría pasado antes de conocerle, así también se le quedo mirando, pues sabía que su destino seria aún más doloroso. La guerra puede arrancarle la inocencia a un niño de un solo golpe y ya no quería ver a más nadie sufrir

Desenfundo su pistola y le apunto directamente a la cabeza, sería un disparo certero y sin compasión así su sufrimiento acabaría rápido y sin dolor, jamás sabría lo que es el miedo, jamás volverá a tener hambre o sueño, y jamás tendría que volver a ver a alguien morir

Y por primera vez en décadas el pulso de Araxiel vacilo, aquel hombre que despreciaba la vida, tanto la suya como las de los demás vacilo, pensó que tal vez ese niño fuera él en otras circunstancias mas ¿Qué relación podrían tener? ¿Por qué mi ente vacila al apuntarle? ¡¿Por qué no puedo matarle?! ¡Deseo que mueras! ¡En mi mente ya estás muerto! Pero aun así ¿Por qué no puedo halar del gatillo?

Araxiel por más que lo intento no pudo dispararle y  al desviar el arma su instinto volvió logrando dispararle a pocos centímetros de la cabeza del niño

Este se despertó bruscamente gritando y llorando, mas no dijo una sola palabra. Corrió hacia una esquina y se sentó llorando sobre escombros. Sus rojizos ojos brillaban en la oscuridad y de sus labios salían versos en el idioma de los muertos.

Araxiel poco a poco entendía… lo mismo le pasaba cada vez que o se asustaba o estaba decidió a matar a alguien.

-discúlpame… pero…

-¡cállate! No sabes por lo que he vivido-  interrumpió bruscamente

-Araxiel se le acerco pero el niño seguía insistiendo en que se mantenga alejado

-¿Cómo te llamas? Pregunto secamente

-cállate… ¡cállate!  Ellos se acercan…

-¿quiénes se acercan?- Volvió a preguntar

-los demonios de mi mente… ¡ellos se acercan!

-maldita sea ¡dime! ¿Cómo te llamas?

-¡no lo sé! Ellos me llaman… me llaman ¡Anon!

-¡maldita sea! Lo sabía… este es otro plano existencial dime rápido ¿Cómo se acercan? Dime o morirás

-Anon empezó a reír a carcajadas

-¿morir? ¿Yo? El que va a morir eres tú, aquellos hombres tenían meses cazándome, sabían que ellos existían gracias a mí, en cada noche los veo en mis pesadillas y siempre aparecen cuando las estrellas se esfuman una a una. En ese instante todo lo que emana luz se opaca y llegan ellos a descuartizar cualquier cosa que se mueva más nunca llegan a tocarme…. Jajajaja

A lo lejos se escuchaba el rugido de miles de demonios que se acercaban mientas las estrellas se opacaban una tras una.


-Todos saben que llegan unas horas después de cada anochecer y todos tienen mis mismos ojos, los hombres saben de mi a través de una leyenda que con el tiempo se hizo realidad, todos cazaban a alguien que tuviera los ojos del infierno y luego me cazaron como a un perro y tu…. ¡tú! los condenaste a morir ya que  ellos solo buscaban salvar sus vidas como la de los suyos y tranquilo… ¡yo veré como te comen vivo!

domingo, 26 de abril de 2015

El mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 15 - El principio del Último Sueño

El principio del último sueño

Maldita sea una y todas las veces que necesite maldecir, ¿Por qué no me dejan dormir? ¿Por qué escucho gritos lamentos y disparos que vienen en todas direcciones? Solo quiero seguir durmiendo y tratar de olvidar que mi vida a cabo en un par de segundos pero… ¿Qué está pasando? ¿Por qué escucho todos estos sonidos si ya no hay universo donde se pueda escuchar? Tal vez este sea la reacción que produce el olvido total más… un polvo seco con una tez de sangre se va acumulando entre mis cerrados ojos. Pero ¿Qué está pasando?

Araxiel abrió sus ojos dándose cuenta de que el planeta la galaxia y todo el universo aún seguían existiendo, le parecía extraño pues lo último que vio fue a su diosa destruir el ultimo sello de la luz y con él, el sello de la oscuridad. Se sentía confundido, tanto que le dolía la frente pero… hace muchos años que no sentía dolor alguno.

-¿Por qué me duele la cabeza? Se preguntó refunfuñando mientras su vista se aclaraba

Miro en todas direcciones pensando que sería otra de las jugarretas que su mente le acostumbra  hacer, se dio cuenta que no cargaba ni sus armas ni su armadura, solo un traje como los que solía usar Amy cuando la conoció quitándole el velo que todos los humanos cargan para no darse cuenta de la verdad

Se levantó torpemente, se sentía débil aunque no entendía el porqué , su visión era difusa más se las arregló para salir de entre los escombros donde despertó, él sabía muy bien que los iniciados no duermen y cuando lo hacen pueden viajar entre el futuro o pasado y lo peor de todo durante un sueño pueden pasar días, semanas, años o décadas antes de poder despertar aunque algo esta vez era diferente, normalmente permanecen con todas las artes iniciáticas pero esta vez… sentía que la cosa era distinta

Mientras llegaba a una polvorienta calle sintió una punzada en su estómago, era la típica sensación de hambre la cual no recordaba del todo, asimismo su boca estaba seca y roída por la falta de líquidos.

-¿Qué carajos está pasando? Murmuro mientras casi cae al piso por el hambre y la sed.

-es… es como si fuera un humano otra vez- volvió a murmurar al caer al suelo viendo el cielo que proyectaba un árido calor. El respiraba aceleradamente mientras sentía que el sol quemaba su blancuzca piel, estaba tan débil que sus ojos se cerraban lentamente.

-¿Por qué me haces esto? Susurro mientras el sonido de más disparos atormentaba sus oídos.

-¿Cuántas veces has muerto Araxiel? ¿Cuántas veces has muerto Anon? Ya perdí la cuenta pero… no, ¡no morirás en este sitio!

Con las pocas fuerzas que le quedaban se arrastró para cruzar la calle y entrar a una casa en ruinas; deseaba con todo su ser tan solo probar un sorbo de agua, y afortunadamente noto que dicha casa tenía un baño, aunque estuviera en ruinas esperaba que de su tubería pudiera conseguir agua y de dispuso  a arrastrarse para llegar a ella. Y en lo que el lava manos estaba frente a él lanzo su brazo derecho para sostenerse de él y levantarse para tomar un sorbo de agua solo logrando que el lavamanos callera sobre su otro brazo y parte de esa cerámica se incrusto en su hombro y el solo pudo gritar del dolor.

Mientras gritaba del dolor la tubería se rompió lanzando un torrente de agua que lo empapo de pies a cabeza, mientras gritaba del dolor también sonreía pues sus labios sentían el dulzor del agua

Con nuevas fuerzas agarro la astilla de cerámica arrancándola de golpe, noto que de su herida no era muy profunda y trato de sanarla con algo de energía pero no podía, de su cuerpo no salía ni un leve rastro de energía y con frustración se aferró más la herida tratando de sanarla y al ver quenada ocurría miro sus manos ensangrentadas.

-¡MALDITA SEA! Grito golpeando su herida una y otra vez.

-¡sana… Sana… MALDITA SEA, SANA!



Entre tanta frustración de sus ojos salieron varias lagrimas que confirmaron sus sospechas, esta vez estaba completamente solo y sin poder. En una situación así ¿Cuánto sobreviviría hasta poder despertar nuevamente?

Al pensar esto desvió su mirada y con todo el odio y frustración de su ser, logro erguirse para tomas un poco más de agua de la ya rota tubería.

-y ahora… ¿Qué hare?  Se preguntó mientras se lavaba la cara para pensar mejor y al subirla noto que el espejo no se había caído pero… con horror se quedó viendo sus ojos

-¿Qué es esto?... ¡¿Qué me está pasando?! ¡¿qué le paso a mis ojos?! ¿Por qué volvieron a ser azules? ¡Maldita sea!

Se dio la vuelta con toda la frustración de saber que estaba totalmente indefenso, los dones han desaparecido totalmente. Camino aferrando sus puños mientras salía de aquella casa pensando que podría comer, pero  primero… tenía que saber dónde estaba y si estaba en el futuro o en el pasado

Algo era cierto… tendría que ser muy cuidadoso, cada paso podría ser el último, aunque ya estaba hidratado, la debilidad que provocaba el hambre aun hacía estragos aunque, esa sensación no era nueva para él, sus habilidades habían desaparecido pero sus instintos aún permanecían

Ahora su mente era más la de un animal que la de un humano, y  mucho menos la de un iniciado lo único que rondaba por su mente era la idea de… sobrevivir

Así atravesó varia calles, casas y a venidas, solo con  la idea de conseguir algo de comida y un arma para defenderse, su vista se fijaba en cada sombra, en cada pared y en cada centímetro del horizonte a donde corría sin dudarlo varias veces



Sus oídos se fijaban hacia donde escuchaba los gritos y disparos, concentrándose en un único origen, aunque pudiera ser muy peligroso su mente solo se concentraba en capturarlos así como un lobo rodea su presa para analizar como cazarle

Así llego a las cercanías de una plaza donde varios hombres armados con fusiles mataban y lanzaban cadáveres unos sobre otros. Araxiel se movía entre las sombras y contra el viento analizando cada movimiento, cada palabra y cada mirada de aquellos asesinos. Hasta que consiguió una ubicación perfecta donde poder analizarles

-Cuatro hombres… todos armados hasta los dientes, 5 rehenes y uno de ellos es un niño; el niño es el que me interesa, es al único al quien puedo controlar los demás se resistirían y escaparían haciendo que el esfuerzo de matarles sea en vano- murmuro

Se quedó en silencio esperando que el sol avanzara y así las sombras cambiaran de lugar para seguir moviéndose pero aún seguía la pregunta ¿Qué hacer para que ellos no usaran sus fusiles? No le importaría pero llamaría demasiado la atención

Y de entre las nuevas sombras se siguió acercando hasta estar escondido a al menos  5 metros detrás de ellos pero… uno de ellos apunto con su arma a aquel niño que al parecer seria el primero en ser ejecutado.

-¡es ahora o nunca!

 Corrió hacia ellos atrapando al que estaba  más lejos usándolo como escudo y tal como sus instintos le dijeron, los demás le apuntaron mientras que el hombre que servía de escudo se retorcía tratando de zafarse

Sabía muy bien que las balas lo atravesarían a él y al hombre con quien se escudaba pero los rehenes aprovecharon para saltar sobre ellos más uno de los captores disparo con imprudencia logrando que todos se mataran entre si más una de las balas atravesó la pierna derecha de Araxiel

-¿no te paso nada niño? Grito con fuerza y este se le acerco, lo primero que Araxiel noto fueron sus ojos rojos.

-¿Qué diablos está pasando acá? Grito nuevamente del dolor mientras sostenía la herida en su pierna

-estoy bien señor ¿Por qué dijo que solo me necesitabas a mí?

-puede que te lo diga si me ayudas a esconderme y conseguir algo de comida… mi pago será protegerte ¡lo juro!


miércoles, 1 de abril de 2015

El Mundo del Equilibrio 3 – Capitulo 14 – El Fin del Universo

El Mundo del Equilibrio 3 – Capitulo 14 – El Fin del Universo

Estoy tan cansada de lo mismo, estoy cansada de esta existencia, estoy cansada de que otros peleen por mí, estoy cansada de ver tu cadáver, si tu… soy el principio y también seré el fin, maldigo a todo aquel que no ha tenido que ver una lagrima pues gracias a mi desinterés pude ver océanos de llanto y océanos de dolor pero todo acabara… pronto no existiremos ni tú, ni yo.

-jamás tendré que ver otra lapida- susurre en mi mente

No importa cuanto lo lamente, siempre es lo mismo, y siempre lo será, el primer paso será acabar con todo lo que conozco, no importa cuánto me duela. Aunque soy en parte dios y en parte humana aún estoy arraigada a los verdes pastos, así como a los bosques marchitantes  que ahora cubren el mundo.

Estoy atada a cada célula, a cada mota de polvo, a cada hoja, a cada flor, a cada planeta, a cada estrella, a cada galaxia y así a todo lo que he creado en este universo.

Estoy atada a las leyes físicas, biológicas y temporales, ¡esta es la razón del porque no podía tomar ninguna decisión! pero por más que lo piense,  mi legendaria cobardía nunca me ha dejado tomar una decisión.  Aunque nunca existió  una razón verdadera por la que amar este universo pues las deidades no sentimos nada, hasta que llego ella… la que ahora se despide de todo

Todos mis hombres y guerreros ya intuyeron el próximo paso pero sé que sus memorias nunca me perdonarían si nos le diera la oportunidad de luchar… ¡si tan solo supieran!

-¿Cuál es el próximo paso padre?- exclamo Rafael

Asentí con la mirada dando la orden de morir con honor, todos desenvainaron sus espadas pero ya era demasiado tarde como para explotar la furia del plano de la Luz. Las nubes en el horizonte retrocedían y seguían su camino constantemente; los pocos copos de nieve rojizos que caían regresaban al cielo y viceversa

-¿Qué diablos pasa? Grito Divad mirando en todas direcciones mientras el sol se ocultaba y regresaba al cielo sin ningún control

-¡apartaos! Grito Amy

Los 5 dragones que se habían ocultado aparecieron alrededor de ellos en un pestañeo, tres se mantenían tan oscuros que la luz era absorbida por sus auras mientras que Drakon apareció con una reverencia aunque Leviatán seguía tocando suavemente su Arpa

-¿Quién cojones son ustedes? Volvió a gritar Divad

-Veo que os no habéis aprendido buenos modales joven iniciado así que mejor os calláis la boca que nadie os ha pedido que dijeras algo- asintió Drakon

-¿Qué hacéis acá? Exclamo Amy dando un paso adelante agarrando el mango de su espada

-mi señor… digo, mi señora, disculpadme el atrevimiento de llegar acá de forma tan abrupta y escandalosa pero padre os quiere dirigir unas palabras…

Aunque Dumahel había mantenido escondida su presencia manteniendo su cuerpo como una suave neblina, se materializo detrás de Drakon colocando la punta de su daga sobre su cuello

-¡Matadlos! Grito Dumahel

Todo el ejercito del plano de la luz les apuntaron con sus espadas más ninguno se atrevió a moverse ni dar el golpe que comenzaría la última masacre que este universo presenciaría

-otro que no conoce los modales dignos de los dioses ¿Por qué no lo intentáis? Sabéis que podéis cortarme el cuello, sabéis que podéis destrozar cada milímetro de mi cuerpo pero renaceré  de entre la sangre y mi sangre se confundirá con la tuya y la de todos vuestros mal educados amiguitos…

-Decidme el mensaje de vuestro padre… asintió Amy magnánimamente

-¿tan asustada te ponéis al saber que los puedo matar con solo desearlo? Y no... No tengo idea de lo que mi señor quiera deciros. Mejor… que os diga el mismo

Y Así apareció el, con esa infinita y brillante presencia, muy diferente a la opacada Amy que ya no sabía qué hacer ante esta situación. Pero no el dejo siquiera reaccionar; los labios del principal estaban a solo milímetros de los de ella, sus ojos se posaron sobre los de ella mientras que su mano derecha acariciaba la parte de atrás del cuello de esta diosa

-¿me extrañabas? Pues yo si…

No creo que existiera una visión más desesperante y aterradora que la de ver a dos dioses, uno con una suave mirada y una sonrisa algo distorsionada y otro mirándole con ojos de odio mientras una gota de sangre corría de su boca pues se la mordió de tanta desesperación

-sé muy bien lo que vuestra voluntad desea… ¡quieres destruir  todo lo que te apega a esta existencia pues ya no queda más nada que proteger!… ohh que lindos deseos de mortal pero os recordare que vos no tenéis sentimientos, lo único que sientes es gracias a esa iniciada con la que compartes un cuerpo

Al terminar sus palabras el principal transmuto parte de la oscuridad  en una lanza atravesando el pecho de Amy

-sé que con esto vos no moriréis pero te recordara esa elección de poder sentir lo que siente un humano y vosotros que me estáis observando con odio, está ya no es vuestra guerra… no, esto es entre verdaderos dioses


Más aun así todo el ejército se abalanzo sobre el Principal pero Leviatan empezó a tocar su arpa mientras uno a uno empezaban a explotar lanzando sus miembros en todas direcciones.

-veo que vuestro aprendiz es todo un cobarde… pues te entiendo humano al que llaman Divad; existen muchas cosas que aun desconocéis y la mejor decisión que habréis tomado fue la de no moveros, esa es el arpa del destino uno de los muchos regalos infernales que les damos los dioses a nuestros hijos y como sois el único humano que queda… os diré algo que desconocéis de esta señorita

-pero, ¡Corvus es un…

-no, no, no, el dejo de ser humano hace demasiado tiempo y os recomiendo que no me interrumpáis si no queréis que te desollé con solo desearlo

Amy aún se mantenía con mirada furia pero en el fondo quería que esa verdad se supiera.

-si no lo sabéis ya, os diré, este ser que tomo la más estúpida decisión, aquella de querer sentir el dolor… ella los traiciono desde un principio, solo para alargar un poco más lo que ahora sucede-

El Principal solo se detuvo solo para soltar una leve risa que poco a poco se convertía en una larga y cruel carcajada

-¿es tan divertido verdad? Una galaxia no muy lejana para nosotros chocara con está acabando con todo lo que habréis logrado como civilización y como especie.  Muchos la adoráis como si fuera su salvadora más ella misma es su destrucción. Y como queréis destruir todo daré el primer paso…

Leviatan empezó a tocar el arpa del destino y los 3 dragones que parecían más una mancha oscura se volvieron a materializar en unos largos tentáculos que se alzaron hasta el universo

-os ayudare a dar el primer paso… ¡nos vemos! jajajaja

-¡no! Grito Amy pero él y Drakon se esfumaron, solo se quedó Leviatán tocando su arpa mientras que los tentáculos que se extendían hacia el universo atraían  a la galaxia que poco a poco se hacía visible en el poco estrellado cielo.


-¡MALDICIÓN! Grito Amy usando su sangre para mostrar el sello con que había creado la luz en este universo y antes de que las dos galaxias chocaran… destruyo con sus manos lo único que esa deidad amaba verdaderamente… su universo 

sábado, 14 de marzo de 2015

El Mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 13 - Una simple charla, un simple adios

Jamás me había sentido tan temeroso, ¿y quién no lo estaría al sentir la ira de un dios? Hasta ese momento pensaba que nuestro destino lo podíamos forjar con nuestras acciones, pero al ver como ella se reclinaba en su sufrimiento, solo en ese momento pude dar un paso hacia atrás mientras mi mano derecha buscaba el mango del fusil que guindaba de mi espalda, al sentirlo trate de mirar dicho fusil pues era lo único que me hacía sentir seguro. Solo fue perder mi tiempo pues no podía controlar mi mirada, esta se posó nuevamente sobre la cabeza de esta diosa al que llamaban “Amy”

No podía dejar de sentir esa vibración que salía de su cuerpo, la misma estremecía cada rincón de mi propio cuerpo y ella suavemente subió su rostro y poco a poco observe esos ojos marrones característicos de una mujer latina aunque… no paso mucho tiempo hasta que sus retinas cambiaran al rojo más sanguinolento que se pueda expresar. Esos ojos se fijaron en los míos y el mundo desapareció.

Era como un tiempo dentro de mi tiempo, un mundo paralelo al mío pero ¿Dónde estábamos? Y ¿Qué paso con el agonizante mundo donde todo es confusión?

-Discúlpame…

Se escuchó la voz de Amy venir desde el aire, desde el cielo y desde el verdoso e infinito césped que me rodeaba

-¿A dónde me trajiste?

-estoy acá…

Amy permanecía sentada en el pasto con sus piernas cruzadas apoyando su cabeza sobre su mano izquierda, su mirada era triste y feliz al mismo tiempo, sus ojos eran casi cristalinos y un suave viento meneaba sus largos cabellos.

-¿Dónde estamos? Volvió a preguntar Divad

-pensé que lo entendías- respondió Suspirando

-soy un dios puedo… -

Pero Divad interrumpió

-se lo que eres  y creo que este es un universo paralelo al mío pero ¿Por qué me has traído hasta acá? Pensé que  estabas furiosa y querrías destruirlo todo- asintió Divad

-de alguna forma has recuperado vuestros recuerdos, pero en forma parcial. Ahora recordaras todo

Al terminar sus palabras Amy levanto su brazo derecho con aburrimiento apuntándole con uno de sus dedos, Divad  se quedó inmóvil pero cayo de rodillas al sentir de nuevo esa vibración que sintió antes de entrar a este universo.

Recordó aquel día pero no lo vio desde su mente; los verdes pastos se transmutaron en esas calles cubiertas de nieve y se vio a si mismo hablando en ese café con Amy, recordó lo mucho que le atraía de Amy pero para su horror no se quedó viendo su imagen, se quedó viendo el recuerdo de Amy que le miraba directamente a los ojos, era como si ella ya supiera que él estaría mirándole a través de sus recuerdos.

-todo lo que nos ha pasado, a ti y a mí ya era parte de mi imaginación, la imaginación de un dios que te creo a ti y a esa señoría que te mira, en ese momento pensarías que te está ignorando pero mientras le hablabas en esa época, ella, ósea yo… te estaba mirando a ti mientras recordabas todo.

Ahora todo se esfumo y entraron en el recuerdo de la iglesia donde se suponía habían entrado para escapar de la tormenta de nieve, pero Divad estaba frente al altar de esa iglesia viéndolos a los dos sentados pero el recuerdo de Amy aún seguía viéndole directamente a los ojos mas esta vez desviaba la mirada hacia el recuerdo de Divad.

-en ese momento, yo la deidad de la luz  incite a Amy a mostrarte la verdad de todas las verdades… ahora ¡recuérdalo!

El mundo del principal se desplego alrededor de Divad y Amy, el templo se esfumo entrando a ese reino donde la esperanza está perdida, Divad vio las 9 pruebas y así mismo entendió como superarlas todas, pero esto tenía un precio demasiado alto, el sufrimiento de todo iniciado nacía del saber cómo superar todas las pruebas pero… era demasiado dolor concentrado, tanto que ningún corazón podría soportarlo.

-por esto… yo borre parcialmente tus memorias para que no murieras en ese instante aunque… admito que por mi falta de experiencia de ese entonces, el sello lo cree dañado y ciertas memorias… volvieron a tu mente

-¿Por qué me muestras todo esto? Grito Divad llorando al agarrar el césped que había aparecido en ese justo momento.

-porque… eres mi aprendiz- susurro Amy

-¿Cómo que tu aprendiz? ¡Yo no elegí esto!- volvió a gritar

 -si lo elegiste. Lo elegiste al momento de hablarme e insistir en saber quién era yo y que me pasaba en esa época. Tú y solo tú tomaste la decisión  de saber más de mí y pediste que te explicara qué y quien soy…

-maldita sea… ¡maldita sea! Te lo repito… ¡yo no elegí esto!

Pero por más maldiciones que Divad le lanzara a Amy esta solo pudo devolverle  esa sonrisa que tanto admiraba al antiguo Dumahel

Divad se quedó perplejo al sentir esa mirada pacífica y esa sonrisa llena de felicidad

-¿sabes algo Divad? Yo nunca pude tener una charla común con mi maestro y… quisiera que me hablaras más de ti y yo como deidad puedo responderte cualquier pregunta que nazca de tu corazón, eso sí, no hablemos de esta guerra.

Divad se quedó callado y se acercó amistosamente a Amy sentándose frente a ella

-¿Por qué nos diste tan poco tiempo de vida? Siempre quise poder ver crecer a mis nietos si es que alguna vez los tengo…

-hubiese querido que habláramos de cualquier otra cosa pero… está bien, os diré que su tiempo es perfecto, ni muy largo ni muy corto y esa es la verdadera alegría, si vuestro tiempo fuese muy corto no podréis sentir la alegría de ser abuelo y si vuestras vidas fuesen muy largas entonces no gozareis de vuestros nietos a plenitud, pues sabes que no los veréis por mucho tiempo y si… tendréis muchos nietos, solo confía en mí.

¿Cuál es la razón de nuestras vidas?- pregunto con timidez

-esa es la pregunta que los tuyos han querido hacerme durante milenios y la respuesta es tan sencilla que la obviáis demasiadas veces y demasiado rápido. Os cree para que viviesen cada amanecer y cerraran sus ojos en cada atardecer, existen para poder vivir y gozar no solo de la alegría sino también del dolor

-ahora os preguntare algo que no puedo saber… ¿Por qué siempre os enamoráis de mujeres que solo te hacen daño?-

Divad se sonrojo al instante mientras que Amy seguía regalándole esa sonrisa de satisfacción

-Por qué… no lo sé… siempre veo el lado bueno de las personas y jamás quise ver  su verdadero ser…

-¿y que puedes ver en mí? Replico Amy al instante

-admito que me dabas mucho miedo y vi en tu rostro mucha tristeza, siempre supe que eras algo especial pero siempre mostraste a los demás tu tristeza y no lo que en verdad eres… una guerrera

-gracias… ¡esto es lo que quería!, quería hablar con mi aprendiz como si tú nunca fueses un iniciado y yo nunca fuese un dios. Disculpa por todo el dolor que os hice sentir pero era necesario y es necesario que me despida pues no tendré otra oportunidad de hacerlo.


En un pestañeo Divad estaba al lado del antiguo Dumahel y volvió a mirar a su maestra, a su diosa que ya no tenía rostro de furia. Ahora tenía el rostro de aquella mortal al que llamaban Amy 

martes, 3 de marzo de 2015

El mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 12 - Solo un humano puede revivir

El Mundo del Equilibrio 3 Capitulo 12

Solo un humano puede revivir

¿Qué es la muerte? Para muchos seria el justo instante cuando de nuestra boca sale el ultimo aliento de vida, mas he aprendido que la muerte puede darse de muchas formas diferentes, unas muy llamativas y otras de forma  más sutil, aunque todo depende del punto de vista en que lo veas; una forma de morir no es solo cuando tu cuerpo pierde la vida. a veces el ser humano puede morir cuando se despide de aquel hijo encerrado en un ataúd que en ciertos casos está cubierto de flores. A veces puedes morir cuando el más bello atardecer se convierte en la más grande nostalgia; a veces se puede morir cuando a pesar de que el mundo te ha traicionado, tú siempre les regalaste una sonrisa

¿Cómo puedes diferenciar cual es la forma más abrupta o más sutil de morir? Ya te lo dije… todo depende de la perspectiva que tengas en la vida… esto es solo la reflexión que te hace una diosa que ha pensado por los miles de años que para tu tiempo son solo el tiempo que dura el pestañeo de tus ojos, por eso, tu… Divad… aunque te esté apuntando con mi espada que es capaz de desintegrar una galaxia con solo agitarla levemente… yo te entiendo, ¡aún más de lo que puedes imaginar en tu poca sabiduría! Sé que crees haber visto mucha sangre, sé que crees que has escuchado infinitos alaridos de dolor pero… yo tengo toda una eternidad sintiendo lo que tú en unos pocos años has vivido.

Trato de mirarte con compasión pero las circunstancias de este modo de pseudo vida están mermando lo muy poco que me queda como humana. Y aun con tener todo el conocimiento que un ser pueda tener, aun con toda mi infinita experiencia; aun no puedo siquiera saber que ronda por tu mente y menos aún como acabara definitivamente tu frustración y la mía, más aun tratare de no ser muy dura contigo.

-¿Por qué estás aquí? Le replico Amy a Divad que aun la veía con una mezcla de miedo y nostalgia

-¡yo debería preguntarte lo mismo! Exclamo Dumahel Con fuerza

Amy desvió suavemente los ojos hacia Dumahel; poco a poco la conducta de Amy desaparecía y cada vez actuaba más como la deidad de la luz, pero en sus ojos se podía notar la lucha interior que se libraba en lo más profundo de su mente. En su rostro luchaban esas dos esencias por gobernar el cuerpo de Amy

-lo mismo te pregunto a ti… Corvus…-

-¿no te llamabas Dumahel?- Interrumpió Divad

-Hace mucho tiempo, en el tiempo del reino del principal se me impuso el nombre de Dumahel mas no soy digno de ese nombre y antes de él se me llamaba Corvus pero… ¿Por qué cambias de conversación? Te pregunte ¿Qué haces en este plano?-

Solo os puedo decir que… vengo a terminar con esto y a si mismo vengo a morir… como os habréis imaginado yo me deje pseudo asesinar por la mujer con la que en estos momentos lucho una carnicería en esta mente, solamente para entender algo que nunca entendí ¿Por qué los humanos sois así? ¿Cómo es que pueden sufrir y amar constantemente sabiendo que a la final esto no importa ya que en su momento morirán? Yo, la deidad de la luz y el principal no conocemos este concepto… solo somos seres eternos sin ninguna razón verdadera para existir, pero de alguna forma el principal entendió el sufrimiento humano y con él sé que entendió que es el amor y aun mas que es la muerte-

-en un tiempo anterior a todos los universos éramos lo mismo y por eso llegue a creer que lo entendía, mas no entendía porque quería regresar al origen, cuando la luz y la oscuridad éramos lo mismo, en pocas palabras nada existía pero… ahora tiene una razón por la que existir y es su propia muerte… ¿Cómo podría luchar contra algo si no lo podía entender? Y en eso le di vida a ella para que sufriera todo el auténtico dolor capaz de desmoronar la conciencia de cualquier ser humano pero ella lo soporto y es ella el recipiente perfecto, así que deje que me matara no solo para que su cuerpo mortal entendiera como destruir a un inmortal… sino para que yo experimentara el sufrimiento que siento ahora.

-¡que egoísta eres! Grito Divad

Pero antes que pudieran seguir hablando a lo lejos los dos dragones que volaban alrededor del palacio del principal rugieron como la erupción de un volcán y sus cuerpos se convirtieron en una masa oscura que voló sobre Amy, Divad y Corvus moviendo el aire con la fuerza de un huracán. Divad y Corvus apenas pudieron mantenerse en pie pero de Amy no se movió ni un solo cabello

-¿Qué has pasado? Replico Divad

-Solo están… cumpliendo la voluntad de su padre…- susurro Amy desviando su mirada hacia el horizonte.

-¡respóndeme! ¿Por qué tienes que hacerle sufrir tanto?

-¿Quién os dijo que sufre? No… más bien su alma esta descansando después de tener que sentir tanto dolor, pero, están fuerte que aun mis palabras en parte son las suyas.

-Amy… necesito preguntarte algo- asintió Corvus con rostro preocupado

-creo saber vuestra pregunta… ¿Cómo luchar sin apenas somos 3 personas?

-exacto pero  aún tenemos al antiguo Uriel de nuestro lado

-¿Quién es el antiguo Uriel? Pregunto Divad

-os diré que él es un ser divino, que cayó por voluntad propia cumpliendo la voluntad de ambas deidades más… en este momento puedo ver su cuerpo lleno de sangre y sus ojos viendo hacia el cielo pues acaba de morir…

-¡maldición! Grito Corvus


-¡él era como un padre para todos nosotros! ¡Malditos sean ustedes los dioses! ¿Cuántos más tienen que morir? Perdí a todos mis hombres… ¡perdí a todos mis hermanos solo por el capricho de ustedes dos!

Amy bajo la mirada mientras los 3 se quedaron en silencio durante unos minutos. Divad aún se quedaba perplejo pero las saladas lágrimas de Corvus cayeron mezclándose con el mar salado pero… las lágrimas de Amy se mezclaron con las de el

-¿crees que no me duele la muerte de mi familia, de mi mundo, de mis hermanos y  la de mis hijos? ¿Crees que no me duele la innecesaria muerte de Araxiel y Sirrah? ¿Crees que no me duele que ese desgraciado cumpliera todos sus caprichos y devastara al mundo, a las estrellas que antes podía mirar en mi niñez? ¿Crees que ya no tengo ejercito con que luchar? Pues… ¡se equivocan!

Con la ira de Amy el mar tembló como nunca el ser humano había visto que lo hiciera. De la espalda de Amy salieron dos magníficas alas y su destruida armadura se transmutaba a la misma que usaba la deidad de la luz antes de morir

-¡soy la deidad de la luz! Pude no solo crear este universo… ¡pude crear infinitos universos paralelos a este! Puedo decidir cuando alguien nace y alguien muere y… ¡mi ejército no ha muerto! Gracias a este dolor y sufrimiento mi ejército se unió a mí y con la muerte de millones de almas poder verlos luchar conmigo… renazcan otra vez ¡os lo ordeno!

Solo un humano puede renacer… y ahora que yo soy humana mi ejército en parte lo es…

Con este grito de guerra todo el ejército del plano de la luz que se habían unido a los 7 últimos arcángeles y que a su vez se unieron a Amy, todos cubrieron los 7 mares de este planeta


miércoles, 28 de enero de 2015

El Mundo del Equilibrio - Capitulo 11 - El Fin del antiguo arcangel

El final del antiguo Arcangel

¿Cuánto tiempo he pasado entre estas ruinas? Si no fuera porque los años me parecieran días diría que he estado acá por unos cuantos años. Aquí prácticamente comenzó el descenso de esta existencia humana, pero… siempre me gustó el trono de ese hombre al que adoraban como el vicario de un dios.

¡sí! Es placentero ver  las ruinas de los frescos donde el ser humano trato de expresar la majestuosidad del plano al que llamaban cielo, pero sinceramente, el cielo que se ve entre las enormes grietas de esta capilla es más hermoso que estos frescos.

En el pasado me gustaba venir acá y maravillarme con la inocencia humana ¿así piensan que es el plano de la luz? Bahhh, estos humanos no tienen ni idea de cuan bello es el laberinto que custodia la entrada a ese verdadero plano más… ¿Por qué pienso estas cosas? Si… ya lo recuerdo… solamente estoy divagando; tratando de no hacerle caso a esos dos que están en la entrada de la capilla Sixtina.

-¿a qué se debe el honor de verlos  juntos a los dos?-

Trataba de no pensar en lo que sucedería mientras me reía de aquellos dos dragones, al momento que estaba resegado sobre el trono papal viendo al cielo. Mas ellos no decían nada, eran como dos sombras que se dejaban ver por el ínfimo sol que aún no ha empezado a convulsionar

Pero así pasaron más de dos horas. No decían ni una palabra pero tampoco se movían, es más pareciera que nunca respiraran, y esa distancia que nos separaba me daba la sencilla esperanza de escaparme de esos dos pero ¿podría hacerlo? No lo sé, solo estaban parados en esa entrada y su presencia me hervía la sangre

-¿Qué diablos hacéis vosotros dos hay parados?- grite mientras me sentaba cruzando las piernas

Mas su silencio era sepulcral.

-¿Qué hacéis los perritos falderos de ese desgraciado padre de dos seres que sois  siquiera capaces de hablarme?… veo que vosotros sois unos mal educados

-¿sois Uriel? Dijeron al mismo tiempo

-¿Por qué preguntáis algo si sabéis la respuesta?

-¿el Principal os ha llamado? Dijo Apep secamente

-¿y que quiere él? ¡ya cumplí con mi destino! Es más, traicione a mi padre ¿Qué más quiere? Solo… ¡dejadme solo!

-Padre desea quitaros la vida- exclamo Typhon

Aunque estos dos dragones hablaran era como si no lo hicieran, ni siquiera se mueven sus labios, solo estaban en esa entrada, como una mancha negra imposible de quitar, eran como la oscuridad del universo, y sus voces eran aún más profundas que este infinito universo.

El antiguo Uriel volvió a sentarse en ese trono que era iluminado por la luz rojiza que atravesaba las gritas de la capilla Sixtina

-si vuestro padre quiere matarme ¿Por qué no viene el mismo? No quiero perder mi tiempo hablando con vosotros así que decidle esto al Principal… díganle que venga y que me lama el culo… ¿Qué? ¿No les gusto? Ahhh si es verdad vosotros no os molestáis con nada…

El silencio reino por unas horas más pero Typhon y Apep seguían inmóviles y ya poco a poco la luz rojiza que iluminaba al antiguo Uriel se desvanecía


-¿Por qué no os retiráis? Vuestra presencia no es bienvenida… ¿Por qué no me matáis vosotros? Ahhh se me volvió a olvidar… sois incapaces de desobedecerle- con esto Uriel siguió riendo mientras su mirada se perdía en el cielo agonizante

-aceptamos vuestra propuesta- exclamaron al unísono

Sus cuerpos se convirtieron es una oscura masa que cubría el techo de la capilla y así sus  esencias atravesaron a al Maestro vampiro como lanzas. Una a una atravesaron el cuerpo de Uriel lenta y dolorosamente, pero, el seguía sonriendo mientras de su boca salía un hilo de sangre así como las de sus heridas que  fueron acumulándose en el suelo creando un gran charco de sangre.

-hasta el sabor de i sangre es exquisito-

Estas fueron las últimas palabras de ese arcángel desterrado por obedecer a sus padres. Pero a la final ellos lo traicionaron a él aunque obedeció sus deseos hasta la última palabra.


Sus ojos rojos como un infierno se desteñían suavemente  al igual que el rojo del cielo, sus brazos perdieron su fuerza y se desplomaron hacia el suelo y por fin luego de eones de tiempo el, empezó a sentir la paz y antes de que sus pupilas se dilataran… le sonrió por última vez al cielo