sábado, 18 de octubre de 2014

El mundo del equilibrio 3 - Capitulo 7 - Preludio y Prologo de una Guerra

Es difícil describir como un dios llega a esta tierra, es difícil  comprender como Amy, la deidad de la luz va bajando desde los cielos a este resquebrajado mundo que sin querer abandono hace unos años humanos, solo se puede decir que mientras bajaba las nubes se apartaban de su sutil y espiritual cuerpo, mientras, esa vieja y rasgada armadura desaparecía transformándose en lo que debió ser desde un principio. Aquella armadura que solo un dios podría penetrar.

Con ojos sin vida observo el mar rojizo que se extendía hasta el horizonte y poco a poco el agua cambiaba a su verdoso y natural color; se apreciaba como su presencia hacia vibrar suavemente el agua y cuando por fin sus pies sintieron el mar ella empezó a caminar hacia el horizonte con toda la estirpe típica de un ser supremo; sus ojos tenían ese matiz de vida y muerte combinados,  es difícil de explicar ese rostro que estaba vivo y muerto en la misma proporción.

 Con cada paso el agua dejaba de mantener ese color sangriento pero  poco a poco volvía a ese color más… era de esperarse. Amy estaba tan furiosa que no prestaba atención a lo que ocurría a su alrededor.

-  Malditos dragones ¿Dónde estáis? Decía con voz magnánima

- Muy cerca de voz mi señora- se escuchaba a lo lejos.

Pero ella no tenía la más mínima paciencia y alzando un brazo le quito el velo que cubría al templo donde El principal descansaba, templo custodiado por una muralla  de caídos que se mantenían firmes cantando en el idioma de los muertos

Ella se quedó mirando la muralla de caídos, era como si ella esperaba que alguien llegara o que algo pasara y así se quedo por una hora escuchando el típico sonido del mar abierto, hasta que por fin dirigió su mirada a su izquierda.

-¿Por qué tanta formalidad mi señora? Se volvió a escuchar

-¿Por qué los dragones se esconden de mí? Susurro Amy

Y el silencio volvió a reinar durante unos minutos.

-es delicioso saber que no habéis perdido del todo tu memoria mi ama

-¿Por qué me llamas ama?

-pero aun no habláis como nosotros, interesante… creo que nosotros os explicaremos las reglas de ahora en adelante, no tenéis ejercito ni reino que gobernar así que… pasad

La muralla desapareció  y el mar cambió a esas mismas baldosas que atormentaban su antigua imaginación pues su mente estaba dividida en dos partes. En una reinan los recuerdos de la deidad de la luz y del otro… son los fragmentos de memorias que por ahora eran más grandes.

Aun así dio el primer paso y con el admitió que en esta guerra ella estaba indefensa más se quedó viendo el nuevo palacio del principal pero volteo hacia el mar y por primera vez en eones de tiempo… mostro una leve sonrisa y siguió su camino.

En cada baldosa y en cada escultura podía sentir la amargura acumulada y hecha realidad gracias a todo el dolor de cada humano sacrificado por esta interminable guerra, así mismo podía sentir la desesperación que crece en cada rosa y al mismo tiempo el rocío que las cubría era alimentado por cada lagrima de desesperación. No le agradaba pero no podía hacer nada para impedirlo.

Y así camino por un par de horas entre la belleza que produce tanto sufrimiento,  era extraño ¿Cómo tanta hermosura podía ser creada con tanto dolor? Ni siquiera con esa parte de sí misma que era una deidad pudo entenderlo, tal vez la única respuesta la tenía su imagen contraria, y entre pensamientos noto que ya había llegado a la entrada de los aposentos del principal.

Como lo imaginaba y como era la tradición Typhon la esperaba como esperaba a todo iniciado para culminar su iniciación.

-no puedo decir que vuestra presencia es bienvenida y no me alegra ver al mismo humano dos veces.

-¡no me importa lo que sientas o lo que te guste! No vine aquí para hablar con un Dragón pero solo escuchare de tu siniestra boca una sola respuesta. ¿Dónde están los demás dragones?

-¡de cordera a león! Típico de su majestad y aquí no tenéis voluntad, solo pasad yo os llevare con mi padre como lo hice un tiempo atrás y admito que disfrute de vuestras lágrimas.

Es difícil ver a un dios ser callado por un ser inferior a él, pero sucedió, Amy bajo suavemente el rostro pero su iris izquierdo cambio a una forma reptil, así como los tenía la deidad de la luz

Ambos caminaron un pasillo que se hacía interminable; en las paredes estaban guindados miles de espejos y mientras caminaba, Amy veía su reflejo que solo cambiaba en una sola cosa, en cada espejo tenía una expresión facial diferente, en unos tenia diferentes sonrisas y en otras llantos y rostros de desesperación.

-¿te gusta jugar conmigo, Thyphon? Susurro

-¿tenéis algún problema con eso? Si, disfruto ver como ese lado humano aun domina tu mente y me gusta ver cómo te afecta pero la verdad es… yo no tengo nada que ver con esos espejos.

-¿estás seguro? ¿Cuánto tiempo más me harás perder el tiempo? ¿Dónde está tu padre?

-¿creéis que me gusta estar al lado de un ser como vos? No, y mi padre esta en algún sitio divirtiéndose de vuestra expresión seria que esconde a alguien tan frágil

-¡Basta de juegos! Grito Amy

Con su grito el pasillo se desvaneció y reino nuevamente la oscuridad pero, poco a poco las baldosas parecían una tras otra formando una gigantesca habitación y en el centro estaba el con su blanca armadura acompañada de una sutil aura tan blanca como su armadura.

-Recuerdo que tu aura no era tan débil. Exclamo Amy

-y yo recuerdo que vos no habláis así. - Replico el principal con una torcida sonrisa

-ahora dime ¿a que se debe vuestra presencia? No me digáis que no te gusta lo que he hecho con este ínfimo planeta

-¡quiero oírlo de tu boca!

-¿Qué quieres oír?

-¡maldita sea! ¿Por qué haces esto? Si tanto quieres morir ¿Por qué no agarras tu espada y te quitas la inmortalidad tú mismo?

-¡porque quiero que lo hagáis vos! ¿No lo entendéis?

-somos la misma conciencia, ¡¿Qué importa si yo te mate o tú te matas?!

Con estas palabras el principal abandono esa sonrisa y mantuvo sus ojos cerrados como era su costumbre.

-¿Por qué rompiste el convenio que sellamos con la sangre de ambos?

-¡cállate! Grito el  Principal lanzándose hacia Amy colocando el filo de su espada sobre su cuello

-¡vos creaste ese convenio! Lo hiciste para… ¡que los humanos decidieran quien ganaría! Pero ¿sabéis qué? Mientras estabais en vuestro reino abandonándolos ante su propia suerte, yo, yo les sembré la oscuridad en sus almas. Siempre ha sido así, desde las creaciones pasadas hasta la actual. Y ¿sabéis algo? Vos la rompiste

Amy cerró los ojos igual que el principal y en ese justo momento la otra mitad de su conciencia donde vive esa deidad gano la batalla que se libra en su mente.

-¿Por qué nos separamos? susurro

Ambos se quedaron callados pues sabían que ninguno de los dos tenía la respuesta.

-ningún dios puede ser tan débil y benevolente y si lo es, vos ya podréis ver las consecuencias Dijo el principal

Ambos se miraron con los ojos cerrados, ambos tomaban sus propias decisiones pero en el fondo, aquello que los unía tomaba la misma decisión. Tenían que morir al mismo tiempo.





miércoles, 24 de septiembre de 2014

El mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 6 - Extraño Destino

El Mundo del Equilibrio 3

Capitulo 6 Extraño Destino

Espero que aun estés con nosotros delicada mujer; aun en mi corazón quiero creer que no has perdido el regalo de esta existencia, me imagino que estas en alguna parte del universo escuchando mis pensamientos y, sé que tu silencio es parte de esta respuesta que mis oídos imploran escuchar. Sé que estas acá a mi lado cabalgando con este triste caballo que pusiste en mi camino.

Ojala pudiera entenderte y… eso trato con el lento galopar de este día, con el suave galopar de este caballo. Los días siguen pasando tan extrañamente para mis sentidos, que aún no consigo  entender el ¿Por qué el tiempo es tan ambiguo? pero aun en el poco tiempo que perciben los humanos he logrado escribir el último libro que ya casi está listo, pero me falta algo y he tratado de entender ese vacío que culminarían los últimos párrafos de este libro.

En mi corazón no existe mayor frustración que ver como mis memorias se van resquebrajando lenta y paulatinamente y ¿Cómo podría ser lo contrario?  Si cualquier persona viera como el mundo de sus memorias se merma con esta vista de palacios adornados con tenues tonos ensangrentados ya hace mucho habría de suicidarse y aunque  después de ver las planicies de las tierras bajas de escocia donde nací convertidas en secos desiertos con algunos trazos de viejos robles peleando por que sus pocas hojas verdes no secaren, aun con todo eso tenía que vivir.

El mundo seguía su curso y en algún lado estas tú, lamentándote con lento odio,  el odio de ver como esas predicciones que vistes en la prueba de los espejos se hacían realidad; nadie podría haberte preparado para saber que lo que verías en esos espejos, parte de ello sería tu futuro. Y desde ese día que te vi en mi habitación, en ese instante que mire directamente hacia tus ojos mientras mantenías esa sonrisa, en ese momento supe que habías visto en esa prueba.

Pero aun no quería aceptarlo, pues ya había visto masacres similares en otros iniciados los cuales nunca se hicieron realidad, y eso esperaba, que solo fueras una más en el sádico proceso que había creado el principal, proceso que desconozco su razón de ser, más se, que tú ya lo has comprendido.

Dumahel se fue acercando a una de las fortalezas que estaban en las afueras de una ciudad que extrañamente era más tranquila que el resto. Pero él no se preguntaba ¿Por qué? No… él no era un simple humano inocente de las malicias que acostumbran los caídos y los entes oscuros.

Sabía que era una de las muchas trampas que el principal creaba donde el forjara su voluntad. El mismo caballo perdía su tranquilidad mientras se acercaban a la entrada y pasaron varios minutos mientras Dumahel veía la fortaleza con lento detenimiento, con algo de energía controlo parte de la conciencia del caballo pero solo se dedicó a bordear el castillo, solo para quedarse un momento pensando ¿Por qué el caballo le dirigió a esta fortaleza? El caballo había galopado por propia voluntad durante semanas pues  era la mejor manera de permanecer de incógnitos entre tanta malicia

Pero ya no importaba más, ya no tenía las fuerzas para seguir el camino, lo único que le mantenía en pie era su última responsabilidad, el terminar este libro pero dejo que el destino trabajara por él, si ya el caballo lo trajo hasta acá es porque alguien quiere que entre

Al volver a la entrada escucho varios disparos y seguidamente varios gritos que nacían desde lo más profundo y oscuro del castillo. Pero ¿a quién le importa? Sería otro humano a punto de ser el alimento de un perverso caído

-¡Maldición… Maldición! Se escuchaba estos gritos mientras el caballo junto con Dumahel se adentraban  en la oscuridad hasta que el creo una esfera de luz para ver.

-¿Quién eres?  Grito el hombre

-eso mismo te pregunto yo a ti o mejor dicho… ¿Qué eres?

-¡Maldición… estoy harto de ustedes!- Le volvió a gritar al caído mayor que sostenía la cabeza de…

-ella esta… ¡muerta! Dijo Dumahel susurrante al ver la cabeza de Amy decapitada

Pero el caído solo mantenía su suave sonrisa mientras abría sus ojos lenta y paulatinamente

-dime ¿Qué eres?- Exclamo Dumahel

-Soy Divad y ¿quién coño son ustedes? ¿Qué quieren de mí?

Dumahel noto las lágrimas que salían de los ojos de Divad mas no podía consolarle, ni siquiera es un inicia…

-¡sí! Vuestro amiguito es un iniciado… susurro el caído

-eso es imposible… ¡yo los vi morir a todos! Soy el último que queda hasta que ya me canse de ver lo que ustedes le hacen al mundo que una vez ame…-

-si el no fuera un iniciado ¿Por qué creéis que no lo he matado aun?

-no me interesa, nunca había visto a este hombre así que nunca paso ninguna prueba y por lo tanto si me lo preguntas puedes hacer lo que quieras con él.

-¡son unos depravados! Grito Divad

-¡si tú eres como yo y amas al mundo como yo! ¿Por qué no luchas y matas a todos estos desgraciados que han aniquilado  esos pastos donde juzgaste en tu niñez?-

Dumahel detuvo su paso con cierto asombro. ¿Cómo podría saber lo que pienso?

-¿Cómo supiste eso chico? Dijo al subir la mirada para proseguir su camino  fuera del castillo

- y entonces ¿Quién es ella que nos está viendo desde los cielos?


Ya esto era más que una coincidencia ¿Cómo sabe tanto? ¿Cómo sabe que ella existe? Es mas ¿Cómo ha sobrevivido ante el manto oscuro que los caídos posan sobre la mente de los humanos?

-ya  os dije es un iniciado...

-¿Cómo te llamas caído? Susurro Dumahel

-podéis llamarme Nergal, señor de este castillo, amo de los muertos vivos pero este cuerpo no es el mío

-entonces no te importara si mueres- intervino Dumahel

Con estas palabras el cuerpo de Dumahel se fundió con la oscuridad y se posó detrás del cuerpo que usurpaba el caído Nergal. Pero este solo sonrió al sentir la cuchilla rota de Dumahel

-jajajajaja ¿Qué pretendéis? Si me desolláis solo caerá el cuerpo de uno de los muchos humanos que he revivido

-¡eso no me interesa!-

Divad cerró los ojos al escuchar  como el chorro de sangre salía de la garganta de ese hombre que luego de abrir sus ojos noto que era El cuerpo del pequeño Roger

Los volvió a cerrar con odio mientras Dumahel se le acerco apuntándole con la daga


-ahora... tienes mucho que confesarme…

martes, 19 de agosto de 2014

El mundo del equilibrio 3 - Capitulo 5 - La muerte es solo otro camino

La muerte es solo otro camino

Dicen que todo aquel que tenga un arma es un enemigo… bahh eso dirías a menos de que el que tenga un rifle sea un niño; anuqué, en todos estos años he aprendido que este es mi caso.  Mi pulso siempre vacila cada vez que tengo que asesinar a algún infante que camina con mirada perdida pero con ya su habitual y torcida sonrisa y sé que aunque le dispare, por cada niño que cae al suelo perdiendo su sangre aparecen más y más, es como si ya supieran donde estoy o cuando es el momento en que decido jalar el gatillo.

Sé que allá arriba alguien nos está mirando, y por alguna razón sé que no es su culpa que todos mis sueños… es más, todos los sueños del ser humano se eclipsaran en solo llanto… guerra y… dolor, sé que estás pensando en mí y en alguna forma de reencontrarnos para saciar la sed de sangre de los que en unos años atrás llegaron a este mundo.

Pero esta guerra aun no esta tan perdida, o eso quiero creer por cada grito que se hace escuchar a lo lejos… aún estoy acá acostado en lo que queda de una pradera soñando con verdes pastos, imaginando que una mariposa se posa en mi nariz, y aun imagino que trato de dormir pero solo consigo que una lagrima salga de mi ojo izquierdo. Recuerdo las frases de muchos disque hombres antes de morir por un balazo en su frente…

“vivirás bajo la sombra del omnipotente”

Esa frase sí que la escuche muchas veces pero ahora es que estoy comprendiendo su significado…

Es raro ver en el cielo una luz brillante pero ante mi asombro observe una lluvia de cometas fugaces esparcirse por el cielo apenas estrellado, ahora mi mente vacilo por varios minutos en pensamientos vacíos, como si ninguna atrocidad estuviera sucediendo en este mundo pero…

-no te muevas- escuche a mi lado

-¡dispárale! ¿Cuántas veces te he dicho que no puedes razonar con ellos? ¡No te entienden!

Así moví lentamente mis ojos para ver quiénes eran y solo vi a otro niño apuntándome con ese pulso que yo mismo tengo al apuntarle a un infante

-¡este hombre parece que si entiende!- grito nuevamente

Con un suspiro deje que siguieran hablando y me dedique a seguir observando las pocas estrellas que aún se dejaban ver.

-¡te dije que le dispares!- grito otro hombre

Apenas sentía la boquilla de la pistola en mi frente, aunque sentía que la muerte me rozaba de la misma manera que me roza esta arma… no tuve miedo y cerré mis ojos recordando a un ser que me hizo sentir de la misma manera, un ser que roso su piel haciéndome sentir el infierno de forma muy cercana más nunca me produjo miedo.

-hey ¡tú! ¿Me entiendes?- replico el hombre

-creo que sí, mas no creo que me entiendas tu…- le susurre

-¿eres uno de aquellos seres que llegaron a destruir nuestro mundo? Replico a punto de jalar el gatillo

-¿te parece que lo soy? Es más…

Me levante suavemente mientras mis armas y mi rifle se hicieron sentir al erguirme

-si sientes dentro de ti que soy uno de ellos entonces ¿Por qué no tienes el valor de dispararme?

Aquel hombre empezó a vacilar mientras que perdía su pulso, así como este niño me apunto aunque él ya se había tranquilizado

-¿sabías que los niños pueden sentir dentro de su alma quien ha sido seducido por la oscuridad?- dije sonriente

-¿y cómo sabes estas cosas? Dijo al bajar el arma

-no lo sé, hay muchas cosas que se sin razón alguna, muchos rostros se me hacen confusos aunque los recuerdo a la perfección-

Ya ambos calmados se sentaron en el suelo viendo también las estrellas, ¿Por qué será que todas las personas con las que me encuentro terminan viendo el cielo? Quiero pensar que lo observamos buscando esperanzas donde no las hay y  por supuesto todas estas personas terminan muriendo a mi lado.

-¿Qué les parece si hacemos esto rápido y nos vamos de aquí?- Replique con fuerza

-¿a qué te refieres? Sabes que prácticamente no hay donde esconderse ni huir-

Tras decir esto seguí mirándole a los ojos y se podía notar en su mirada la desesperación y los muchos días que no ha dormido, pero más aún como ha pasado antes, el tiempo se detenía poco a poco y observe cuanto tiempo ha estado protegiendo a este niño, supe que la fatiga de sus ojos se debía a que el dejaba que el niño durmiera y el siempre hacia guardia, tratando de olvidar toda la sangre y atrocidades que se encierran en cada memoria ocupada en estos años.

-y… ¿él es tu hijo?-

-¡no!- dijo el niño con nerviosismo

-bueno no hablemos más, es mejor que me sigan. Replico el hombre

Pero con el caminar desee profundamente que esta vez no pasara. Y se lo rogué a aquello que me miraba desde lo alto.

-por favor que no mueran… ¡por favor no mueran!- susurraba con los minutos

-por cierto. ¿Cómo se llaman?

-me llamo Roger- dijo el niño sonriente

-soy Cristian ¿y tú?- exclamo este hombre que se veía envejecido por los años de desesperación

-Me dicen Divad…

-veo que te acostumbraste a esta vida…- exclamo Cristian

No podría decir que me he acostumbrado, tal vez es solo que acepte que nada ya será igual, que tal vez tenga un destino trágico y confuso pero ¿Cómo explicarles todas las cosas que se y desconozco al mismo tiempo? Es mejor no decir mucho pues de todas formas no lo entenderán

-¿Por qué lo dices?- replique

-es como si ya supieras por donde caminar, veo que tú mirada está tranquila y serena así como si hubieses vivido esto en toda tu vida

-no… por supuesto que no es así- dije con una leve sonrisa

Llegamos al borde de la ciudad, el tipo de sitios donde ellos afirmaban habrían conseguido sobrevivir, pero a la distancia se veía una de las innumerables fortalezas que están dispersas por todo el mundo; me detuve con cautela pero ellos aceleraron el paso.

-¿saben lo que están haciendo? Les dije tratando de no elevar mucho mi vos

-¡por supuesto! Acá las entidades nunca se acercan, solo nos alejamos para buscar comida... Exclamo Roger

Sabía que esto no estaba bien; estar cerca de una de estas fortalezas es igual a estar muerto, pero, si hacia algo estas dos personas morirán, ¡tal y como quería que no sucediera!

-lo mejor es tratar de que no sientan que estoy acá- me decía a mí mismo

Caminaba con lenta angustia mirando hacia todas direcciones, tratando  de ver a las entidades mayores que vigilan cada una de estas fortificaciones, mas ninguna aparecía, todo esto se hacía más y más sospechoso.

Le hice una seña a Roger para convencerlos de que nos fuéramos, trataba de hacerles entender con señas que ¡no debíamos estar acá! pero entraron como si este fuera su hogar desde hace años y... ¿Qué más me quedaba?

Con cada paso la tensión dentro de mí se incrementaba mas, trataba de estar tranquilo pues mis nervios y mi temor  nos delatarían. Ahora sudaba sin control al entrar en la oscuridad del pasillo principal,  trataba de no ver esa poca luz que atravesaba las ventanas, las cuales se extinguían pues llegaría la desgraciada noche.

Dentro de mi mente observe como descuartizaban a este niño pero yo… trataba de mantener la cordura, podía imaginar sus gritos así como también podía oler su sangre esparcida por toda la zona

-cálmate Divad ¡cálmate!

“así que un iniciado” “así que un iniciado” “así que un iniciado”

Eso era lo único que podía escuchar en mi mente y trate de cerrar mis ojos y tapar mis oídos para no perder el control pero, para mi horror pude escuchar el grito de Roger viniendo desde lo más profundo del castillo y con él se escuchaban varias detonaciones desesperadas

-Divad ¿Dónde coño estas?- gritaba Cristian

-¡no!

Pero así como pasaba con cada humano que llegaba hasta mí, tuve que ver como moría a mi lado. Me acerque a su cuerpo que había sido atravesado en todas sus extremidades, como solo lo podría hacer el más sanguinario psicópata y al ver como este deliraba lo agarre entre mis brazos.

-se… llevaron a… Roger-

Y así cerré mis ojos al escuchar sus últimas frases

“¿Qué paso con los verdes pastos? ¿Qué paso con todas esas personas que murieron a mi lado? ¿Qué paso con todos mis amigos y familiares? ¿Qué paso con esa mujer que me encontré en una cantina en un día nevado? ¿Por qué… siento que este es un adiós?

-maldito seas… ¡maldito seas!-

-¿Por qué me maldices si son tus memorias y lo que en verdad sentís?

Y por fin pude verle directamente a los ojos, por fin pude ver claramente a un caído mayor, por fin entendí que mi destino era mi destino y no podía escapar de el sin ver a un caído mayor…

-¿de qué te sorprendes? Me decía mientras estaba sentado en un trono de mármoles negros.

Lo mire con odio, con desesperación, y con el más profundo dolor que puedas sentir en tu pecho.

-¿Por qué lo mataste? Grite al verle directamente a sus rojizos ojos.

-¿de eso no os habréis dado cuenta antes? Vuestro destino está escrito por la sangre de quienes se acerquen a ti.

-¡Cállate! No estoy dispuesto a aceptar que esto es solo un maldito capricho de ustedes

-¿queréis  saber la verdad? No se cuales sean las  intenciones de mi padre, solo sé que debo encontrar a un iniciado y acá os encuentro.

-¿de qué carajos  hablas?

-Interesante… os habéis perdido la memoria pero aun creo que recuerdes este rostro- dijo sonriente

Subió su brazo y mostro la cabeza decapitada de Roger.


-¡a ver si son sádicos! ¡No respetan ni siquiera la dignidad de un niño que nada tiene que ver con esto-¡ le grite nuevamente lanzando a un lado mi rifle
-¿Quién os dijo que os quiero mostrar a este dulce y decapitado niño? Solo mirad… jajajaja
El rostro agonizante de Roger se derretía paulatinamente mientras le maldecía a este caído hasta que su rostro cambio al de…

-este rostro es de aquel que sabes que te mira desde arriba, esta mujer es la razón de todo la sangre y el dolor que vos vivís, ella es… ¡la deidad de la luz!

viernes, 18 de julio de 2014

El mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 4 - El dios que llora

El Mundo del Equilibrio 3

Capitulo 4

El dios que llora

El universo puede ser un lugar muy apacible, siempre y cuando estés alejada o alejado de todo el proceso destructivo y de creación que es tan común como ver tan solo la lluvia en un día nublado, el ser humano siempre se ha impactado por esa realidad que desde lejos se ve muy tranquila, casi como si nada se moviera, pero en este momento puedo entender de donde nació todo este caos hecho armonía… fue la creación de una mente que era tanto ser y no ser, el arquitecto que existía y no existía al mismo tiempo, ese era yo, la deidad de la luz y él, él mal nombrado principal que tan solo es el reflejo de mi propio ser.

La mente humana siempre ha buscado resolver todo a través de números, cosa que es imposible pues él y yo, yo y el que somos lo mismo, no estamos hechos de números. El universo en toda su bastedad se me hace tan pequeña como para ti seria tu propia habitación. Mas no es esto en lo que estoy pensando, me daría tristeza que esta ínfima gota de existencia llamada universo regrese a la nada en el todo que es nuestra imaginación. La galaxias las puedo hacer girar más rápido o más lento a mi propio antojo, así mismo puedo hacerlas chocar destruyendo toda vida consiente que se esté desarrollando en ellas; todo como si fueran pequeñas piezas en un juego de mesa más… no se me antojaba pues habían cosas más serias de que preocuparme, una de ellas era mi reflejo contrario que hacia lo que se le antojaba en esa pequeña e ínfima mota de polvo que llaman la tierra pero… apenas estoy entendiendo  que soy; ahora que ya no tengo forma meramente física, ahora soy la conciencia que debí ser en ese momento en que me sacrifique para que esta incauta mujer se convirtiera en el todo. Pero aún me pregunto ¿Por qué yo deje que ella me matara? Mejor dicho ¿Por qué yo mate a la deidad que soy ahora?  A pesar de que he tratado de reflexionar estas cosas… aun me siento muy aturdida.

Dentro de mi “cabeza” están las memoria de miles de millones de existencias atrás. Así mismo recuerdo todo el sufrimiento en carne propia de todos aquellos que murieron por mí, por este simple capricho de no dejar que la creación regresara a esa consciencia que algunos llaman la verdad, o “dios”.

Al pensar en estas dualidades para mí ya han pasado miles de años pero para  ese mundo al que estoy decidida en no acercarme apenas han pasado unos años, es curioso saber que el principal también puede hacer estas cosas pero, como buen reflejo contrario de mí misma, es más perverso y desquiciado de lo que soy yo.

Amy convertida por completo en la deidad de la luz se fue acercando a esta mínima parte del cosmos y mientras veía como suavemente se acercaba al tercer planeta después de esta estrella que los humanos llamaban sol; poco a poco noto que ese planeta azul que rondaba por sus memorias ya dejaba de ser como lo recordaba, ahora ella cerraba levemente los ojos con seriedad al ver que el planeta ahora se teñía de un color rojo o vino tinto.

Suspiro al ver como los seres humanos veían su planeta, un mundo rojizo donde había desaparecido todo rastro de tecnología humana, mundo donde ahora reinaban castillos y fortalezas que se elevaban muchos metros sobre la tierra incluso algunas torres de estas construcciones podían rozar las nubes.

Las personas que habían sido seducidas por el lado oscuro del universo merodeaban sin destino, como si ellas vivieran en un eterno sueño consciente, además la lluvia y la nieve eran suavemente rojizas y la luz del moribundo sol apenas atravesaban las nubes.

El mundo le recordaba al reino del principal en el plano donde el gobernaba,  ella se decía así misma que ese era otro de los caprichos de su reflejo oscuro.

-nunca cambias… te gusta estar cómodo mi querido yo- susurro Amy mientras sus ojos atravesaban toda construcción, toda montaña, todo rio, toda planicie y todo aquello  que conformaba el planeta

-pero… ¿Por qué te has quedado en esta parte de nuestra creación?- Se volvió a preguntar Amy

Ella desenfoco su mirada para ver el templo del maestro vampiro, dándose cuenta que apenas estaban las murallas; los libros de la biblioteca estaba quemados, incluso las cenizas del libro de los iniciados cubrían el suelo donde se pueden ver galaxias girando.

Desenfoco una vez más la mirada dándose cuenta de un extraño rastro de sangre que se dirigía a las 9 puertas y con terror o alivio vio que alguien o algo descerrajo el portal principal

Entre suspiros vio la luna y decidió seguir pensando en ¿Qué podría hacer?


Suavemente poso su omnipotente presencia sobre la luna, dándose cuenta que esta no era blanca como muchos les hicieron pensar a las personas, este tenía un brillo oxidante que cambiaba a ciertos colores dependiendo de dónde la vieses.

Al sentarse vio la arena cristalizada que conformaba la luna, pero se sentía tan abrumada que decidió volver a ver algo que extrañaba con todas sus fuerzas; suavemente poso sus dedos sobre el suelo y cada cristal del suelo se trasmutaba lentamente en aquella rosa roja que le había dado Araxiel, así mismo de sus espinas salieron poco a poco aquella sangre que fluyo en un tiempo.

-todos, si, ¡toda mi hueste celestial! aquellos que nacieron a través de mi en ese mundo que yo misma destruí, todos aquellos que cayeron por elección propia y regresaron a mi pues somos lo mismo, os ordeno que os pongáis frente a mi incluso tu Araxiel Te Ordeno que aparezcas frente a mi pues es mi voluntad…- Grito Amy  con todas sus fuerzas

En un instante en el tiempo humano, aquellos que habían caído en esta guerra e inclusive en guerras pasadas fueron apareciendo flotando sobre la luna, poco a poco la luna fue cubierta por los espíritus de todos los ángeles que habían perdido sus cuerpos físicos y todos poco apoco la rodearon arrodillándoseles, y así los 7 arcángeles incluyendo sus antepasados aparecieron delante de ella. Amy se quedó en silencio mientras unos pasos se hacían oír desde lejos, allá a varios kilómetros caminaba ese ser que lo era todo para ella, caminaba con la misma estirpe de un dios más en este y en todas las existencias, las huestes poco a poco le daban paso mientras el empezaba a sonreír y cuando ya estaba a varios metros de ella se podía escuchar su voz burlándose de todos los seres supremos que le rodeaban y cuando los arcángeles dejaron que él estuviera frente a ella… se sintió el infinito silencio del espacio.

-veo que hasta tu mirada ha cambiado- susurro Araxiel

Amy se quedó mirando sus rojos ojos y desenfoco hacia el planeta.

-¿sabes? El planeta tiene el mismo color que tus ojos.

-¿y qué quieres que haga yo?- Exclamo Araxiel con fuerza.

-yo… ¡ya no soy tu delicada aprendiz! Soy  el todo así que ¡cuida tus palabras!- Grito Amy

-no parece… sigues siendo mi ridícula aprendiz, a pesar de ser el todo aun no sabes que hacer y por eso nos has llamado

-¡si supiera que hacer ya esto se hubiera acabado desde la primera existencia!- Replico con fuerza

Ambos se miraron a los ojos nuevamente mientras los arcángeles bajaban la mirada al suelo lunar.

-¿y qué quieres que haga yo?-

-solo quiero…

Así Amy arranco la flor del suelo y poco a poco se le ofreció a Araxiel mientras las espinas le cortaban nuevamente la piel de los dedos de Amy.

-¿no se supone que ya no tienes cuerpo físico? Susurro Araxiel

-soy una deidad y hago lo que se me plazca

-¡y por eso has fallado! ¿No lo entiendes? Por eso es que se inició esta guerra, ¡no eres capaz de ser lo suficientemente humilde como para aceptar que has fallado!, ¡todas tus decisiones fracasaron! Y ¡por esto es que todos los que están en ese planeta atrás mío sufren! Porque ¡tú! Los abandonaste… Tu misión es defendernos no de hacerte la vista gorda  y redoblar tu ejército, si tú nos comprendieras te dieras cuenta de que tú nos abandonaste mientras el principal esta allá dándole gozo y poder al lado oscuro de la mente humana!

Amy bajo la mirada mientras aun le ofrecía la rosa a Araxiel, y de sus ojos salieron un par de lágrimas.

-Todo lo que quise es defenderlos, si yo gano el gana, si yo pierdo el también gana, he querido defenderlos tratando que todos los seres con consciencia se eleven hasta mí, pero… te lo repito… si supiera la respuesta entonces… yo no estaría acá pidiéndote gracias…

-¿Por qué me agradeces? Si fue tu capricho el que yo existiera, fue tu capricho que  esa niña que ahora eres tú sufriera tanto…

-jajajaja ¿sabes? En toda esta eternidad, en todas estas guerras nunca he sabido que es el dolor, nunca supe que es el sufrimiento y por eso te cree a ti para que encontraras a alguien lo suficientemente puro para que yo fuera ella y experimentar el sufrimiento y… el dolor.

Araxiel bajo la mirada y agarro la rosa sintiendo la calidez de la sangre de Amy; dio media vuelta y vio nuevamente al planeta.

-no me acostumbro a que ese maldito gobierne el mundo que yo tenía que gobernar…

¿y dónde están los demás iniciados?- Volvió a replicar Araxiel

-Se quedaron atrapados en el plano del principal- exclamo Rafael subiendo la mirada

-¿están tan seguros? No creo que Dumahel muera tan fácilmente

Araxiel volteo hacia Amy y se arrodillo frente a ella.

-una vez me dijiste que no importa tu pasado, lo que importa es que puedes hacer ahora

Le sonrió a Amy mientras le entregaba  el listón azul.

-sé que eras tú, y por este regalo fue que te elegí.

-eso tenía que pasar- replico Amy


-no me interesa, para mi… tú me lo regalaste ahora dejemos las niñerías, si aún la oscuridad es decir el principal no ha ganado es porque aún hay luz en el universo, o hay personas que no se dejaron seducir o aún quedan iniciados… a no ser de que sea otro de sus caprichos ¿no es verdad Uriel?

domingo, 15 de junio de 2014

El Mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 3 - El nuevo libro

El Mundo del Equilibrio 3 

Capitulo 3

El Nuevo Libro

Apenas puedo escribir por la falta de luz más aun así cada palabra que plasmo en este nuevo libro lo hago con el poco pulso que puedo mantener gracias a todo este miedo, hace ya años que volví a esta parte del universo más aun así nunca espere volver a ver a los mortales de esta forma, apenas he logrado mantenerme escondido entre las deshabitas casas  de familia en una ciudad que… no se ni siquiera como se llama, solo puedo ver esa luna rojiza asomarse por el vidrio de la ventana de esta habitación.

Ya que yo mismo destruí  la única entrada que existe al plano del principal, ya que no creo que se pueda acceder al templo donde yace las destruidas entradas… he decidido contar en este pequeño libro aquellas memorias, aquellos conocimientos que desaparecieron tras el abandono absoluto del templo del Antiguo Uriel ósea… ¡el maestro vampiro!

Aun trato de esforzar mi vista ya que aunque el mundo se ha cubierto por un manto de luz rojizo, las cosas a penas se pueden ver; las reglas de este mundo son muy diferentes al del que ya no volveré jamás, más aun así  me había acostumbrado demasiado  a usar los milenarios conocimientos… tanto… que apenas puedo aplacar esta hambre, tanto que  esa necesidad mortal de dormir ya está fatigando mis ojos.

No sé si alguien leerá estas palabras, esa incertidumbre abruma mi imaginación pero… hago lo que puedo, en algún momento este será el primer libro de la nueva biblioteca de los vampiros… así como ha pasado durante toda la eternidad…

Los dioses siempre habían jugado el arte de la destrucción y renacimiento de este y miles de millones de existencias atrás, no sabemos bien sus razones ya que simplemente somos títeres de sus macabros juegos pero… la historia ha cambiado, como nunca imaginamos que cambiaria.

El primer libro de la ya pasada biblioteca de los vampiros se escribió en una situación levemente parecida a esta, este libro sería el único recuerdo físico de esta existencia, así… una gota de mi sangre seria la firma del primer iniciado existente, el ultimo que pasaría sus conocimientos a la nueva generación más tengo que explicarle a esa nueva sangre cuales son las reglas del juego.

“a ti … que tal vez seas el primero en entender estas palabras, te quiero decir que me das lastima, si estás leyendo esto es porque ya tu vida evolucionara en un poder que no sé si sea de la luz o la oscuridad pero quiero que sepas que… la frase que leerás a continuación es secreta <<La luz y la oscuridad… la oscuridad y la luz no son más que la misma cosa>>  ahora en su momento…  tal vez veras el gran muro de fuego que es la expresión de la ira de ambos dioses, si… existen dos deidades, el de la luz y el de la oscuridad y ninguno es más fuerte que el otro por esa y otras razones que desconozco a plenitud es que esta infinita guerra nunca ha terminado y tal vez nunca terminara, en este momento la oscuridad está ganando el juego más si lo logra no quedara nada de este y de ningún universo, así mismo si la luz gana tendrán las mismas consecuencias.

El muro de fuego a pesar de alimentar se la ira de ambos dioses este es una tregua temporal dictada por ambas deidades, ninguna de las dos fuerzas puede pasar por la misma y por eso estamos nosotros los iniciados, somos los únicos que pueden entrar a ese plano ya que nuestra alma a pesar de tener características  muy diferentes a las de estos seres ella comparte un nivel de apego más hacia la oscuridad que la luz sin embargo nosotros tenemos prohibido entrar al plano de la luz no importando que circunstancias ocurran, además poco a poco la nueva generación que tu representas buscara estos conocimientos acercándolos a esta verdad, más el tiempo trascurre de forma extraña en esta parte del universo que ellos crearon y por esto no pretendas que alcanzaras el máximo conocimiento tu solo en una sola vida, no… el máximo conocimiento te será revelado a ti y a unos pocos que tu elegirás y tendrás que traspasarlo con el pago de una sola moneda que es tu vida, cada uno de ustedes tendrán que pasar por 9 pruebas y la verdad es, si no llegas al estado vibratorio exigido antes de culminar las 9 pruebas… morirás.

Al final veras el rostro de la oscuridad vistiéndose de luz y en ese momento serás un maestro o una maestra que aprendió todo a través del odio y así mismo a través del amor y con ello llegaras al máximo conocimiento al que llamamos el equilibrio.

A todo esto le llamamos el convenio de las deidades más aun así muchos de los detalles de dicho convenio son tan oscuros que nuestros ojos no los ven, solo las deidades y un elegido saben esas verdades pues no es una sola verdad.

El castillo de los iniciados… cuando lo veas debe estar en ruinas pero calma, te he dicho que el tiempo transcurre de forma extraña en ese mundo, tendrán que reconstruirlo para que puedan habitarlo  y cumplir el designio de ambas deidades, después llegara el día en que un iniciado no logre llegar al equilibrio en menos de 9 pruebas y si no muere este será el líder de los caminantes de la noche y no te daré más detalles de eso pues… ellos ya sabrán que hacer con sus no vidas

El castillo en si está vivo y dentro de él yacen escritos en las paredes todos los conjuros y técnicas que los sustentaran por toda una eternidad… una vez que todos los deseos de ambas deidades se cumplan tú… el primer iniciado que entra en esta pesadilla hecha vida tendrá la voluntad de decidir quién sale mas no quien entra en este mundo…”

Dumahel seguía escribiendo con ese perdido pulso, sentía que cada vez perdía  sus ya carcomidas fuerzas y sentía a aquellos hombres y niños cegados por la cólera y el odio acercarse a su guarida, aun le faltaba mucho que explicar pero ya había tomado medidas, no escribía en un gran libro como era la costumbre para poder plasmar toda la información necesaria para esa nueva generación que dudaba si existiría así que apago los velones que desprendían poca luz y se quedó sentado bajo la ventana.

-¡maldita sea! ¿Por qué no puedo tener unas horas de paz aunque sea para dormir?-

A él no le gustaba esa sensación de somnolencia pero ¿Qué más podía hacer? Tenía que sobrevivir para culminar su fatal destino.

El cerraba los ojos temblando de miedo mientras escuchaba la risa perversa de varios niños entrando a esa casa, a Dumahel no le daban miedo pero sabía que si hacía mucho escandalo un ejército de humanos corrompidos llegaría y aunque pueda sobrevivir perdería el libro que carga en su mano derecha.

Miro en todas direcciones para ver por dónde podría escapar, en este mundo apenas podría usar sus conocimientos pero por muy poca luz que pudiera crear para defenderse este sería muy llamativo en un mundo donde la luz de una rojiza luna y un verdoso sol reinan.

-no quiero matarlos… ¡no quiero matarlos! Se decía constantemente mientras sus respiración se hacía más acelerada

Poco a poco escuchaba no solo a los niños acercarse a la habitación donde se escondía sino que podía escuchar a otros humanos caminar con ellos  chasqueando con sus dientes

-¡no hay otra opción!

Dumahel abrió rápidamente la puerta y como pudo le sostuvo el rostro a una de las niñas rompiéndole el cuello; el con respiración agitada escucho a los demás niños gritar atrayendo a los que merodeaban cerca. Dumahel volvió a encerrarse en la habitación mientras las personas golpeaban una y otra vez la puerta.

Él se miró las manos con culpa pero recordó quien es él y ya poco importaba si lo descubrían o no, coloco sus manos en dirección a la puerta concentrando la poca luz que le rodeaba oscureciendo aún más la habitación y cuando ya tuvo la suficiente luz como para hacerles daño la lanzo hacia la puerta desmaterializándolo todo, no solo a aquellos pseudo humanos sino quemando toda la habitación donde estaban.

Dumahel cayó al suelo tratando de respirar mejor y se quedó observante a la rojiza luna

-¿Por qué esto tenía que pasar?

Y así la luna moría para que el pseudo sol renaciera de nuevo, sabía que tenía que irse ya que al usar la luz atraería más problemas y camino de nuevo hacia  la ciudad viendo en el horizonte como el verdoso sol aparecía de nuevo.

martes, 20 de mayo de 2014

El mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 2 - Memorias que Renacen

 El mundo del equilibrio 3

Capítulo 2

Memorias que renacen

Aun no sé porque el mundo  cambio, mientras aun me aferro a este rifle, trato de comprender todo lo que ha estado sucediendo durante todos estos años, la primera noticia fue  sobre aquella tragedia en el vaticano, con la masacre de varios guardias que solo cumplían con sus rutinas diarias; ellos  fueron empalados como en una típica novela gótica, después aparecieron  6 cadáveres de seres que, aunque se parecían a nosotros… no eran humanos, recuerdo las noticias  que rondaban en todas las cadenas de noticias alrededor del mundo, aquellos cuerpos  con armaduras rasgadas con características humanas eran el centro de atención pero, tenían  un código genético completamente distinto al de cualquier ser que habita en este planeta, recuerdo cuando decían que  sus cadenas proteicas y la composición de su ADN era 10 veces mayor que nosotros los humanos; algunos lo consideraban como seres angelicales que aparecieron en la plaza de San Pedro. Mas la comunidad científica rechazaba esta hipótesis y más bien lo atribuyeron a seres de otros mundos con una evolución similar a la nuestra, pero más documentales aparecieron dando ideas de que, si son seres de otros mundos ¿Por qué cargaban armaduras extrañamente parecidas a las que usábamos en épocas antiguas? Solo había confusión, más, entre los rastros de sangre... existía  la de una mujer completamente humana pero, su cuerpo nunca fue encontrado, más aun, en ningún hospital de la ciudad de roma había llegado una mujer con las características nombradas  por los testigos, una mujer que fue herida como lo describían los turistas no podía haber llegado muy lejos, y me parecía extraño.

Desde ese día el mundo y las reglas físicas han ido cambiando, en los primeros días las fuentes de luz artificial perdían cada vez mayor fuerza, no importando cuanta electricidad invertían por incrementar la luminiscencia de los bombillos, todo indicaba que la luz ya viajaba tan lentamente que apenas viajaba en el universo, pero aun nada estaba claro, pues solamente eran tanto las luces de los bombillos como las luces de las velas  y antorchas las que perdían su fuerza, pero, los cambios en el sol eran tan minúsculos que parecía que nada sucedía.

Recuerdo que estaba en  un restaurante mientras esta confusión se hacía cada vez más insostenible; mientras tomaba unos sorbos de café expreso note que las estrellas poco a poco dejaban ese color claro característico hacia un rojo cada vez más demoniaco, recuerdo ver en la prensa que los profetas indicaban que el fin de los tiempos se acercaba pero, la comunidad científica solo afirmaba que eran simples cambios de ondas vibratorias que sucedía en el universo y que no causarían males mayores…. Bahh… en esa época me lo hubiese creído, todos esperábamos que solo fueran acontecimientos naturales como lo afirmaban los físicos… ahora yo solo me aferro aquello que es lo único que me mantiene vivo en esta existencia que sabía que llegaría con el pasar de los años… aunque mi mente se negaba a aceptarlo.

No sé cómo, pero todos mis disparos son tan certeros que ya desconfió del porque puedo disparar directamente a la cabeza de todo el que se interponga en mi camino; no sé si sea una voluntad divina pero, desde que llego el día en que la nieve cae tan roja como la sangre, solo mis ojos han visto muerte, y no solo matanzas frías y sin sentido, es como si en las mentes de las personas  la compasión se esfumara como la luz de las velas.

Después de 5 años desde aquellos acontecimientos, el planeta se hace cada vez más frío, la electricidad aún existe más... las fuentes de luz tanto artificiales como naturales apenas existe, además con esta perpetua nieve roja que cae, el mundo se ha vuelto tan oscuro y rojizo que en verdad piensas que sobrevives en un infierno… pero con solo un gélido frío  que azota tus huesos.

-¡maldita sea!- decía cuando trataba de dormir olvidando el dolor que permanece en mi mente pero, sabía que era otro “día” más que tenía que sobrevivir y aunque solo quisiera morir, algo maléfico no me dejaba morir en paz

Escuche los disparos que venían desde un puente en ruinas y camine entre la nieve rojiza que cubría parcialmente todo, los disparos en verdad no se oían venir desde lejos pero quise ver quiénes eran los que disparaban tan frenéticamente entonces… lo vi…

-este odio ganara… esta maldad crecerá y se adherirá en las mentes infantiles que aún no nos conocen… esta última guerra la ganaremos y ya no caerá nieve roja, sino sangre de las alturas, estas pequeñas almas incluso la tuya…  se unirán con todos los que cayeron, y vamos a reinar entre el caos y la luz… y olvidaremos a nuestros padres… y, renacer al destruirlo todo… y un nuevo reino ascenderá sobre las cenizas de esta sangre quemada… para que solo exista un solo amo y gobernante… que será nuestro rey… que no es ni luz ni oscuridad y tú, que te escondes y me escuchas… ¡tú hora ha llegado!

Apenas podía apuntar a su cabeza cuando... note que era tan solo una niña que aferraba una 9mm en una de sus pequeñas manos y alrededor de ella estaban los cuerpos de hombres y mujeres tan armados como yo; ella parecía estar llorando y riendo al mismo tiempo y miro hacia la rojiza luna que trataba de esconderse entre los pilares del puente en ruinas que estaba a unos kilómetros, pero era diferente, antes no vacilaba en apuntarle a la cabeza de alguien, sea hombre o niño, pues, la oscuridad en sus mentes era igual de profunda, aun así mis dedos temblaban ya que no podía disparar, pero intente acercarme a esa niña que seguía riendo y llorando y lentamente, se volteó.

Trate de cerrar mis ojos y no verla… pero en sus ojos vi el verdadero infierno que solo vi del maestro vampiro que desapareció hace 5 años.

-¿Por qué tienes miedo? Me dijo susurrando

Pero a pesar de ser un simple susurro sus palabras taladraban mi mente… notaba sus lágrimas de sangre y su risa inocente  al apuntarme con su arma.

-¿eres tú o soy yo? Eres gracioso… hace mucho tiempo no veía a un futuro aprendiz que no entiende lo que ya es.

-¿Cómo que un aprendiz? Grite con terror mientras mi pulso hacia que el rifle temblara.

-¿acaso no recordáis a tu maestra? Parece que te acepto más, borro tu memoria

-¡no sé de qué coño me hablas! - Le volví a gritar

-¡así me gusta! Poco a poco la oscuridad nublara la luz de tu mente y con esto su ira será tan profunda que la luz será oscuridad y la oscuridad será luz como lo fue en un principio… eres el ultimo iniciado que queda con vida más aun así me divertiré tentándote como tente a la deidad de la luz.


Y al finalizar sus palabras pulsé el gatillo del rifle y un estruendo se hizo notar en toda la zona; baje el rifle llorando pues era tan solo una niña, mire mis manos y las vi manchadas de sangre; grite y llore como un bebe al acercarme al cuerpo sin vida de esta niña y la sostuve entre mis brazos.

No sé cuánto tiempo pase sollozando pero entre lágrimas y lamentos fui fijándome en esa gran y roja luna que se veía tan placida y maléfica.

-¡te odio maldita oscuridad que gobiernas el mundo!... ¡te odio maldita luz que me abandonas! ¿Quién es la deidad de la luz? ¿Quién coño eres tú? Si existes… ¡porque hiciste que olvidara todo!

Seguí llorando al recordar a todos los que mate, seguí llorando al recordar a mi madre, a mi padre, a mi familia y a todo lo que una vez ame y sentí odio… así como esta niña dijo que lo sentiría pero sentí compasión ante un mundo que no entendía.

-¡luna que me ves! Ultimo rastro de luz en mi vida ¡te pido que me dejes recordar todo!


Y con estas palabras Divad recordó Cuando conoció a Amy, cuando caminaron entre una ventisca helada y todos los horrores que existen en el reino del principal, y entendió que… este era el adiós a su humanidad.

jueves, 27 de febrero de 2014

El mundo del equilibrio 3 - Capitulo 1 - Araxiel y Sirrah

El mundo del equilibrio 3


Capitulo 1


 Araxiel y Sirrah

La muerte no es el final de todo… ahora que no veo, no respiro, ahora que no puedo sentir calor. Ahora que no puedo volver a escuchar el llanto de un ser querido, ahora que las masacres de esta guerra se van eclipsando, ahora que el olor de la sangre dejaba de ser el perfume que podía oler en todos estos años, ahora entiendo todo, Araxiel… perdóname, no… ¡no sabía!, ahora puedo estar en tu piel, en tus ojos y en tu esencia…. Ahora recuerdo, si recuerdo quien eres y quien llegaste a querer ser...

-Jared ¿Por qué cargas el rosario de mamá?

Jared se quedó sonriendo a pesar de que el frio invernal no dejaba de aturdirle, sus brazos y sus pies no dejaban de temblar más aun así Jared aferraba fuertemente el rosario de piedras verdes, y se quedó viendo como los copos de nieve caían suavemente.

-¿Por qué no dejas de hacerme esas preguntas? Sabes que es todo lo que me queda…. A veces creo sentir el olor de la piel de mama en este rosario, aún recuerdo como rezaba para que algún día dejáramos de ser tan pobres… ahora es lo único que nos queda.

Anon dejo de verle los tristes ojos de su hermano, y noto el raspón que tenía  en el pie derecho, pero no había nada que pudiera hacer para hacerle sentir mejor; él tenía mucha hambre y queriendo limpiar la herida de Jared  se dispuso a lamerla, podía sentir el sabor metálico de la sangre mientras Jared se quejaba del dolor.

Jared empezó a rezar como lo hacía a diario mientras veía las estrellas, y Anon se quedó viendo sus piernas mientras sus estómagos rugían del hambre, entre oraciones ambos empezaron a llorar y sentían como las lágrimas poco a poco se congelaban con el frio. Estaban  cerca de su pueblo, entre algunos viejos robles muy cerca del camino que conducía hacia el mundo que ambos no querían vivir.

-¿sabes algo Anon? ¿Por qué mama me llamo Jared? Yo quisiera estar allá arriba, en el cielo, donde no hay hambre, donde no te puedes lastimar y no hay dolor.

-Jared ¡el cielo no existe! ¿Por qué aun crees en esas estupideces? Rezas como lo hacía mamá y aun así nacimos entre pobres, aun cuando ustedes dos rezaban ella murió del hambre y del frio. ¡Y así moriremos los dos! No creo en dios y si pudiera verle le escupiría la cara por ser un ignorante, ¡sí! Aun cuando le rezamos él nunca nos escuchó y ¡por eso no existe!

-¿has perdido lo único que te quedaba Anon?, has perdido la fe. Yo quisiera tener el nombre de una de las estrellas que nos miran sufrir desde lo más alto.

-¿Por qué sigues diciendo estupideces? Dijo Anon refunfuñando

-¿hagamos una promesa? Si existe un cielo tu dejaras de llamarte Anon y te pondrás el nombre de un ángel.

-¡Qué idiota eres! Está bien… pero… si pasa eso tú también te  cambiaras el nombre pero ¿Qué maldito nombre te podrías poner?

-me llamare como una estrella. Exclamo Jared sonriente

-¡tú y tus ridiculeces!

Después de quedarse sentados bajo un roble muriendo del hambre y del frio ambos se quedaron viendo a las estrellas.

-¿y si alguno de los dos muere?

-¡no digas eso Jared! Eso no va a pasar...

-¿hace cuanto que murió mamá?

-creo que ya paso un mes…

-Anon aferro sus palmas recordando su rostro, no tenían nada como para darle un funeral y ambos querían darle rosas pero no tenían como comprarlas así que la cubrieron con nieve y ella estaba acostada como un animal que pronto seria devorada por  lobos.

-el día que ambos muramos, ese día estos copos de nieve serán tan rojos como la sangre que lamí de tu raspón Jared…

-¿Qué haced dos niños muriendo de hambre y de frio?

Se escuchó esa vos tenebrosa venir entre todas direcciones.

-¿Quién esta hay? Grito Anon mientras ambos se pararon del susto, Jared agarro una rama y la apunto hacia la oscuridad que les rodeaba.

-don inocentes niños sin un destino ¡sois perfectos! Y vos… el que os creéis valiente, límpiate la sangre de tu boca o… ¿te la limpio yo?

-¿Dónde estás? Grito Jared asustado.

-la inocencia asolo es el principio de la soledad y tú el de ojos azules ¿a qué le tenéis miedo?

-¿Quién demonios eres?

-algunos me llamaban Uriel pero vosotros podéis llamarme Maestro.

-Ese no es el nombre de un ángel? Dijo Jared asustado

-si creéis que soy un ángel estáis equivocados.

Con estas palabras entre las sombras apareció El antiguo Uriel sonriendo y acercándose como solo ello sabe hacer; ambos niños se quedaron inmóviles del miedo mientras el maestro se acercó a Anon

-se a lo que teméis valiente niño, vos le teméis a la muerte.

-jamás… ¡yo nunca moriré!

-¿eso creéis? O es que acaso… ¿no recordáis a vuestra difunta madre? Sé que pensáis en su muerto rostro, sé que aun recordáis la sensación de tocar su congelada piel. Yo puedo darte la inmortalidad. Si la quieres, ven conmigo.

Anon se quedó mirándole a los ojos rojos del maestro vampiro y le dijo que también quería tener esos ojos rojos. El maestro coloco sus dedos sóbrelos ojos de Anon y al instante rugió como un león.

Ambos hermanos gritaron y en su desesperación corrieron hacia un arroyo congelado pero ambos se resbalaron al pisarle y Anon al momento que intento levantarse miro A sus ojos fijamente, aun cuando estaba cansado dejo de respirar y con mas grande terror vio el infierno a través de sus ojos.

-¿Por qué estáis asustado? me habéis dicho que querías tener Mis ojos y ya los tienes, considéralo  EL primero de mis muchos infernales regalos para ti.

-Anon ¿Por qué no te levantas? ¡Corre!

-no hay necesidad de correr hijo mío, déjalo disfrutar del mundo que siempre se negó a creer que existía.

-¡eres el demonio! Grito Jared

- no, no lo soy y como vos sois su hermano a ti también os regalare unos bellos ojos.

Jared se quedó mirando el crucifijo de su rosario, recordando a aquellos hombres que le negaban la comida que tanto suplicaba su madre para darles de comer, recordaba los bondadosos ojos de aquellos que caminaban por las calles pero veían con repudio a su madre que solo pedía piedad y algo que comer.

-ya lo sé… vos amabas a vuestra madre, siempre quisiste ver el corazón de la gente  para asegurarte de que si eran buenas personas y le negaban la comida a ustedes solo porque no tenían que darles… así que vos os daréis los ojos más hermosos de todos, podrás ver el corazón y el alma de todos los que te rodean más aun así vuestros cabellos serán tan blancos como la nieve.

El maestro vampiro apareció por detrás de Jared colocando sus manos en sus ojos y al retirarlos Jared corrió para ver qué forma tenían… y para su horror eran amarillos con la misma forma que tiene la cruz de su rosario.

-esto… no puede ser…

-y a si es hijo mío, ahora acompáñenme entre la eterna neblina. Exclamo El Maestro

Los tres caminaron entre la increíblemente espesa niebla, el maestro les explico que la niebla era solo una distracción ya que su templo quedaba en el borde que separa a los vivos de los muertos, un lugar al que solo pocos debían llegar.

Los años pasaron y los libros pasaron a ser los únicos juguetes que conocieron en sus vidas, el maestro les enseño lo que aun debían saber, todo con la única intención de no mostrarles la verdad hasta que fuera el momento indicado por las deidades, les enseño los dibujos que hizo sobre el reino del principal, sobre el castillo de los iniciados, sobre las jerarquías y como debía pasarse el título de Dumahel, más aun les enseño sobre el plano de la luz, aquel plano al que los suyos llamaban el cielo y aunque Jared solo aprendía por obligación Anon buscaba la forma de ser inmortal.

Pero aun así eran niños y el maestro de vez en cuando les dejaba practicar ciertas artes en forma de juego hasta que ambos entraron a la biblioteca con los libros que tenían que estudiar pero el maestro no estaba solo, una mujer con armadura rasgada hablaba con el maestro pero Anon se quedó maravillado con ella. Ella los llamo de forma extraña y como eran niños no le prestaron mucha atención a sus palabras pero ella le regalo una cinta azul a Anon y ambos se fueron corriendo a jugar con las artes que aprendían diariamente.

Los años seguían pasando y Jared junto a Anon  entraron una vez más a la biblioteca de los vampiros, pero esta vez era distinto, Anon estaba cegado por el poder y Jared  sentía que poco a poco perdía a su hermano.

-mis hijos os ha llegado el día y es hora de que sepáis la verdad, ambos solo habéis vivido solo una pequeña parte de todo el maravilloso poder del que experimentaran, normalmente sois elegidos por un discípulo mío para luego experimentar la verdad de todas las verdades… ¡El Equilibrio!, vosotros cumpliereis un destino muy diferente al de sus futuros maestros,  de ahora en adelante tendréis sus verdaderos nombres y no aquellos que os habéis impuesto… ahora pasad.

El maestro les mostro el libro  y ambos se pusieron frente a él.

-Es hora ahora vosotros os llamareis…

-¡un momento! Exclamo Jared

-hicimos una promesa aquel día en que nos salvaste; prometimos que si existía un cielo él tendría el nombre de un ángel y yo el de una estrella. Afirmo

-entonces vuestros deseos se cumplirán. Dijo el maestro con una sonrisa torcida.

-Jared… ahora os llamareis Sirrah y vos Anon os llamareis Araxiel…

Después de firmar el libro dos hombres pasaron a la biblioteca. Ambos cargaban una túnica que no les permitía ver el rostro. Y con lento caminar se acercaron al maestro y sus nuevos discípulos.

-ellos sois vuestros maestros, Astariel y Corvus.

-¡dejen las estupideces! Interrumpió Araxiel.

-ya no os necesito más, no voy a hacer lo que tú quieras que yo haga, ya sé cómo ser inmortal y eso es lo único que deseaba.

-¿Qué estás diciendo Anon? Digo… Araxiel.

-tal y como esperaba de un iniciado a pesar de ser un experto en artes santas os he enseñado a ti las artes oscuras o como lo llaman algunos… ¡nigromancia! Jajajaja se que te habéis escapado muchas veces del templo para controlar a las personas y practicar las artes oscuras

-¿Por qué hiciste eso maestro? ¡eso está prohibido!

-¡vos os calláis! Araxiel vete si quieres pero tu hermano hará la prueba y sé que a su tiempo vos regresareis para hacer la tuya pues el hambre de poder nunca se saciara allá afuera jajajajaja mientras tanto os quito el regalo que os di en vuestra niñez, os quitare mis ojos rojos hasta que volváis.

-¡Araxiel no te vayas! Acaso… ¿no recuerdas que dijiste que nunca nos alejaríamos?

Y así Sirrah le mostro el rosario de su madre, Araxiel se quedó mirándola con odio y camino hacia la salida del templo. Sirrah sujeto con odio el crucifijo y lo lanzo al suelo para destrozarlo con una pisada y así los hermanos que se amaron y juraron nunca separarse se despedían por primea vez.