martes, 19 de agosto de 2014

El mundo del equilibrio 3 - Capitulo 5 - La muerte es solo otro camino

La muerte es solo otro camino

Dicen que todo aquel que tenga un arma es un enemigo… bahh eso dirías a menos de que el que tenga un rifle sea un niño; anuqué, en todos estos años he aprendido que este es mi caso.  Mi pulso siempre vacila cada vez que tengo que asesinar a algún infante que camina con mirada perdida pero con ya su habitual y torcida sonrisa y sé que aunque le dispare, por cada niño que cae al suelo perdiendo su sangre aparecen más y más, es como si ya supieran donde estoy o cuando es el momento en que decido jalar el gatillo.

Sé que allá arriba alguien nos está mirando, y por alguna razón sé que no es su culpa que todos mis sueños… es más, todos los sueños del ser humano se eclipsaran en solo llanto… guerra y… dolor, sé que estás pensando en mí y en alguna forma de reencontrarnos para saciar la sed de sangre de los que en unos años atrás llegaron a este mundo.

Pero esta guerra aun no esta tan perdida, o eso quiero creer por cada grito que se hace escuchar a lo lejos… aún estoy acá acostado en lo que queda de una pradera soñando con verdes pastos, imaginando que una mariposa se posa en mi nariz, y aun imagino que trato de dormir pero solo consigo que una lagrima salga de mi ojo izquierdo. Recuerdo las frases de muchos disque hombres antes de morir por un balazo en su frente…

“vivirás bajo la sombra del omnipotente”

Esa frase sí que la escuche muchas veces pero ahora es que estoy comprendiendo su significado…

Es raro ver en el cielo una luz brillante pero ante mi asombro observe una lluvia de cometas fugaces esparcirse por el cielo apenas estrellado, ahora mi mente vacilo por varios minutos en pensamientos vacíos, como si ninguna atrocidad estuviera sucediendo en este mundo pero…

-no te muevas- escuche a mi lado

-¡dispárale! ¿Cuántas veces te he dicho que no puedes razonar con ellos? ¡No te entienden!

Así moví lentamente mis ojos para ver quiénes eran y solo vi a otro niño apuntándome con ese pulso que yo mismo tengo al apuntarle a un infante

-¡este hombre parece que si entiende!- grito nuevamente

Con un suspiro deje que siguieran hablando y me dedique a seguir observando las pocas estrellas que aún se dejaban ver.

-¡te dije que le dispares!- grito otro hombre

Apenas sentía la boquilla de la pistola en mi frente, aunque sentía que la muerte me rozaba de la misma manera que me roza esta arma… no tuve miedo y cerré mis ojos recordando a un ser que me hizo sentir de la misma manera, un ser que roso su piel haciéndome sentir el infierno de forma muy cercana más nunca me produjo miedo.

-hey ¡tú! ¿Me entiendes?- replico el hombre

-creo que sí, mas no creo que me entiendas tu…- le susurre

-¿eres uno de aquellos seres que llegaron a destruir nuestro mundo? Replico a punto de jalar el gatillo

-¿te parece que lo soy? Es más…

Me levante suavemente mientras mis armas y mi rifle se hicieron sentir al erguirme

-si sientes dentro de ti que soy uno de ellos entonces ¿Por qué no tienes el valor de dispararme?

Aquel hombre empezó a vacilar mientras que perdía su pulso, así como este niño me apunto aunque él ya se había tranquilizado

-¿sabías que los niños pueden sentir dentro de su alma quien ha sido seducido por la oscuridad?- dije sonriente

-¿y cómo sabes estas cosas? Dijo al bajar el arma

-no lo sé, hay muchas cosas que se sin razón alguna, muchos rostros se me hacen confusos aunque los recuerdo a la perfección-

Ya ambos calmados se sentaron en el suelo viendo también las estrellas, ¿Por qué será que todas las personas con las que me encuentro terminan viendo el cielo? Quiero pensar que lo observamos buscando esperanzas donde no las hay y  por supuesto todas estas personas terminan muriendo a mi lado.

-¿Qué les parece si hacemos esto rápido y nos vamos de aquí?- Replique con fuerza

-¿a qué te refieres? Sabes que prácticamente no hay donde esconderse ni huir-

Tras decir esto seguí mirándole a los ojos y se podía notar en su mirada la desesperación y los muchos días que no ha dormido, pero más aún como ha pasado antes, el tiempo se detenía poco a poco y observe cuanto tiempo ha estado protegiendo a este niño, supe que la fatiga de sus ojos se debía a que el dejaba que el niño durmiera y el siempre hacia guardia, tratando de olvidar toda la sangre y atrocidades que se encierran en cada memoria ocupada en estos años.

-y… ¿él es tu hijo?-

-¡no!- dijo el niño con nerviosismo

-bueno no hablemos más, es mejor que me sigan. Replico el hombre

Pero con el caminar desee profundamente que esta vez no pasara. Y se lo rogué a aquello que me miraba desde lo alto.

-por favor que no mueran… ¡por favor no mueran!- susurraba con los minutos

-por cierto. ¿Cómo se llaman?

-me llamo Roger- dijo el niño sonriente

-soy Cristian ¿y tú?- exclamo este hombre que se veía envejecido por los años de desesperación

-Me dicen Divad…

-veo que te acostumbraste a esta vida…- exclamo Cristian

No podría decir que me he acostumbrado, tal vez es solo que acepte que nada ya será igual, que tal vez tenga un destino trágico y confuso pero ¿Cómo explicarles todas las cosas que se y desconozco al mismo tiempo? Es mejor no decir mucho pues de todas formas no lo entenderán

-¿Por qué lo dices?- replique

-es como si ya supieras por donde caminar, veo que tú mirada está tranquila y serena así como si hubieses vivido esto en toda tu vida

-no… por supuesto que no es así- dije con una leve sonrisa

Llegamos al borde de la ciudad, el tipo de sitios donde ellos afirmaban habrían conseguido sobrevivir, pero a la distancia se veía una de las innumerables fortalezas que están dispersas por todo el mundo; me detuve con cautela pero ellos aceleraron el paso.

-¿saben lo que están haciendo? Les dije tratando de no elevar mucho mi vos

-¡por supuesto! Acá las entidades nunca se acercan, solo nos alejamos para buscar comida... Exclamo Roger

Sabía que esto no estaba bien; estar cerca de una de estas fortalezas es igual a estar muerto, pero, si hacia algo estas dos personas morirán, ¡tal y como quería que no sucediera!

-lo mejor es tratar de que no sientan que estoy acá- me decía a mí mismo

Caminaba con lenta angustia mirando hacia todas direcciones, tratando  de ver a las entidades mayores que vigilan cada una de estas fortificaciones, mas ninguna aparecía, todo esto se hacía más y más sospechoso.

Le hice una seña a Roger para convencerlos de que nos fuéramos, trataba de hacerles entender con señas que ¡no debíamos estar acá! pero entraron como si este fuera su hogar desde hace años y... ¿Qué más me quedaba?

Con cada paso la tensión dentro de mí se incrementaba mas, trataba de estar tranquilo pues mis nervios y mi temor  nos delatarían. Ahora sudaba sin control al entrar en la oscuridad del pasillo principal,  trataba de no ver esa poca luz que atravesaba las ventanas, las cuales se extinguían pues llegaría la desgraciada noche.

Dentro de mi mente observe como descuartizaban a este niño pero yo… trataba de mantener la cordura, podía imaginar sus gritos así como también podía oler su sangre esparcida por toda la zona

-cálmate Divad ¡cálmate!

“así que un iniciado” “así que un iniciado” “así que un iniciado”

Eso era lo único que podía escuchar en mi mente y trate de cerrar mis ojos y tapar mis oídos para no perder el control pero, para mi horror pude escuchar el grito de Roger viniendo desde lo más profundo del castillo y con él se escuchaban varias detonaciones desesperadas

-Divad ¿Dónde coño estas?- gritaba Cristian

-¡no!

Pero así como pasaba con cada humano que llegaba hasta mí, tuve que ver como moría a mi lado. Me acerque a su cuerpo que había sido atravesado en todas sus extremidades, como solo lo podría hacer el más sanguinario psicópata y al ver como este deliraba lo agarre entre mis brazos.

-se… llevaron a… Roger-

Y así cerré mis ojos al escuchar sus últimas frases

“¿Qué paso con los verdes pastos? ¿Qué paso con todas esas personas que murieron a mi lado? ¿Qué paso con todos mis amigos y familiares? ¿Qué paso con esa mujer que me encontré en una cantina en un día nevado? ¿Por qué… siento que este es un adiós?

-maldito seas… ¡maldito seas!-

-¿Por qué me maldices si son tus memorias y lo que en verdad sentís?

Y por fin pude verle directamente a los ojos, por fin pude ver claramente a un caído mayor, por fin entendí que mi destino era mi destino y no podía escapar de el sin ver a un caído mayor…

-¿de qué te sorprendes? Me decía mientras estaba sentado en un trono de mármoles negros.

Lo mire con odio, con desesperación, y con el más profundo dolor que puedas sentir en tu pecho.

-¿Por qué lo mataste? Grite al verle directamente a sus rojizos ojos.

-¿de eso no os habréis dado cuenta antes? Vuestro destino está escrito por la sangre de quienes se acerquen a ti.

-¡Cállate! No estoy dispuesto a aceptar que esto es solo un maldito capricho de ustedes

-¿queréis  saber la verdad? No se cuales sean las  intenciones de mi padre, solo sé que debo encontrar a un iniciado y acá os encuentro.

-¿de qué carajos  hablas?

-Interesante… os habéis perdido la memoria pero aun creo que recuerdes este rostro- dijo sonriente

Subió su brazo y mostro la cabeza decapitada de Roger.


-¡a ver si son sádicos! ¡No respetan ni siquiera la dignidad de un niño que nada tiene que ver con esto-¡ le grite nuevamente lanzando a un lado mi rifle
-¿Quién os dijo que os quiero mostrar a este dulce y decapitado niño? Solo mirad… jajajaja
El rostro agonizante de Roger se derretía paulatinamente mientras le maldecía a este caído hasta que su rostro cambio al de…

-este rostro es de aquel que sabes que te mira desde arriba, esta mujer es la razón de todo la sangre y el dolor que vos vivís, ella es… ¡la deidad de la luz!

viernes, 18 de julio de 2014

El mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 4 - El dios que llora

El Mundo del Equilibrio 3

Capitulo 4

El dios que llora

El universo puede ser un lugar muy apacible, siempre y cuando estés alejada o alejado de todo el proceso destructivo y de creación que es tan común como ver tan solo la lluvia en un día nublado, el ser humano siempre se ha impactado por esa realidad que desde lejos se ve muy tranquila, casi como si nada se moviera, pero en este momento puedo entender de donde nació todo este caos hecho armonía… fue la creación de una mente que era tanto ser y no ser, el arquitecto que existía y no existía al mismo tiempo, ese era yo, la deidad de la luz y él, él mal nombrado principal que tan solo es el reflejo de mi propio ser.

La mente humana siempre ha buscado resolver todo a través de números, cosa que es imposible pues él y yo, yo y el que somos lo mismo, no estamos hechos de números. El universo en toda su bastedad se me hace tan pequeña como para ti seria tu propia habitación. Mas no es esto en lo que estoy pensando, me daría tristeza que esta ínfima gota de existencia llamada universo regrese a la nada en el todo que es nuestra imaginación. La galaxias las puedo hacer girar más rápido o más lento a mi propio antojo, así mismo puedo hacerlas chocar destruyendo toda vida consiente que se esté desarrollando en ellas; todo como si fueran pequeñas piezas en un juego de mesa más… no se me antojaba pues habían cosas más serias de que preocuparme, una de ellas era mi reflejo contrario que hacia lo que se le antojaba en esa pequeña e ínfima mota de polvo que llaman la tierra pero… apenas estoy entendiendo  que soy; ahora que ya no tengo forma meramente física, ahora soy la conciencia que debí ser en ese momento en que me sacrifique para que esta incauta mujer se convirtiera en el todo. Pero aún me pregunto ¿Por qué yo deje que ella me matara? Mejor dicho ¿Por qué yo mate a la deidad que soy ahora?  A pesar de que he tratado de reflexionar estas cosas… aun me siento muy aturdida.

Dentro de mi “cabeza” están las memoria de miles de millones de existencias atrás. Así mismo recuerdo todo el sufrimiento en carne propia de todos aquellos que murieron por mí, por este simple capricho de no dejar que la creación regresara a esa consciencia que algunos llaman la verdad, o “dios”.

Al pensar en estas dualidades para mí ya han pasado miles de años pero para  ese mundo al que estoy decidida en no acercarme apenas han pasado unos años, es curioso saber que el principal también puede hacer estas cosas pero, como buen reflejo contrario de mí misma, es más perverso y desquiciado de lo que soy yo.

Amy convertida por completo en la deidad de la luz se fue acercando a esta mínima parte del cosmos y mientras veía como suavemente se acercaba al tercer planeta después de esta estrella que los humanos llamaban sol; poco a poco noto que ese planeta azul que rondaba por sus memorias ya dejaba de ser como lo recordaba, ahora ella cerraba levemente los ojos con seriedad al ver que el planeta ahora se teñía de un color rojo o vino tinto.

Suspiro al ver como los seres humanos veían su planeta, un mundo rojizo donde había desaparecido todo rastro de tecnología humana, mundo donde ahora reinaban castillos y fortalezas que se elevaban muchos metros sobre la tierra incluso algunas torres de estas construcciones podían rozar las nubes.

Las personas que habían sido seducidas por el lado oscuro del universo merodeaban sin destino, como si ellas vivieran en un eterno sueño consciente, además la lluvia y la nieve eran suavemente rojizas y la luz del moribundo sol apenas atravesaban las nubes.

El mundo le recordaba al reino del principal en el plano donde el gobernaba,  ella se decía así misma que ese era otro de los caprichos de su reflejo oscuro.

-nunca cambias… te gusta estar cómodo mi querido yo- susurro Amy mientras sus ojos atravesaban toda construcción, toda montaña, todo rio, toda planicie y todo aquello  que conformaba el planeta

-pero… ¿Por qué te has quedado en esta parte de nuestra creación?- Se volvió a preguntar Amy

Ella desenfoco su mirada para ver el templo del maestro vampiro, dándose cuenta que apenas estaban las murallas; los libros de la biblioteca estaba quemados, incluso las cenizas del libro de los iniciados cubrían el suelo donde se pueden ver galaxias girando.

Desenfoco una vez más la mirada dándose cuenta de un extraño rastro de sangre que se dirigía a las 9 puertas y con terror o alivio vio que alguien o algo descerrajo el portal principal

Entre suspiros vio la luna y decidió seguir pensando en ¿Qué podría hacer?


Suavemente poso su omnipotente presencia sobre la luna, dándose cuenta que esta no era blanca como muchos les hicieron pensar a las personas, este tenía un brillo oxidante que cambiaba a ciertos colores dependiendo de dónde la vieses.

Al sentarse vio la arena cristalizada que conformaba la luna, pero se sentía tan abrumada que decidió volver a ver algo que extrañaba con todas sus fuerzas; suavemente poso sus dedos sobre el suelo y cada cristal del suelo se trasmutaba lentamente en aquella rosa roja que le había dado Araxiel, así mismo de sus espinas salieron poco a poco aquella sangre que fluyo en un tiempo.

-todos, si, ¡toda mi hueste celestial! aquellos que nacieron a través de mi en ese mundo que yo misma destruí, todos aquellos que cayeron por elección propia y regresaron a mi pues somos lo mismo, os ordeno que os pongáis frente a mi incluso tu Araxiel Te Ordeno que aparezcas frente a mi pues es mi voluntad…- Grito Amy  con todas sus fuerzas

En un instante en el tiempo humano, aquellos que habían caído en esta guerra e inclusive en guerras pasadas fueron apareciendo flotando sobre la luna, poco a poco la luna fue cubierta por los espíritus de todos los ángeles que habían perdido sus cuerpos físicos y todos poco apoco la rodearon arrodillándoseles, y así los 7 arcángeles incluyendo sus antepasados aparecieron delante de ella. Amy se quedó en silencio mientras unos pasos se hacían oír desde lejos, allá a varios kilómetros caminaba ese ser que lo era todo para ella, caminaba con la misma estirpe de un dios más en este y en todas las existencias, las huestes poco a poco le daban paso mientras el empezaba a sonreír y cuando ya estaba a varios metros de ella se podía escuchar su voz burlándose de todos los seres supremos que le rodeaban y cuando los arcángeles dejaron que él estuviera frente a ella… se sintió el infinito silencio del espacio.

-veo que hasta tu mirada ha cambiado- susurro Araxiel

Amy se quedó mirando sus rojos ojos y desenfoco hacia el planeta.

-¿sabes? El planeta tiene el mismo color que tus ojos.

-¿y qué quieres que haga yo?- Exclamo Araxiel con fuerza.

-yo… ¡ya no soy tu delicada aprendiz! Soy  el todo así que ¡cuida tus palabras!- Grito Amy

-no parece… sigues siendo mi ridícula aprendiz, a pesar de ser el todo aun no sabes que hacer y por eso nos has llamado

-¡si supiera que hacer ya esto se hubiera acabado desde la primera existencia!- Replico con fuerza

Ambos se miraron a los ojos nuevamente mientras los arcángeles bajaban la mirada al suelo lunar.

-¿y qué quieres que haga yo?-

-solo quiero…

Así Amy arranco la flor del suelo y poco a poco se le ofreció a Araxiel mientras las espinas le cortaban nuevamente la piel de los dedos de Amy.

-¿no se supone que ya no tienes cuerpo físico? Susurro Araxiel

-soy una deidad y hago lo que se me plazca

-¡y por eso has fallado! ¿No lo entiendes? Por eso es que se inició esta guerra, ¡no eres capaz de ser lo suficientemente humilde como para aceptar que has fallado!, ¡todas tus decisiones fracasaron! Y ¡por esto es que todos los que están en ese planeta atrás mío sufren! Porque ¡tú! Los abandonaste… Tu misión es defendernos no de hacerte la vista gorda  y redoblar tu ejército, si tú nos comprendieras te dieras cuenta de que tú nos abandonaste mientras el principal esta allá dándole gozo y poder al lado oscuro de la mente humana!

Amy bajo la mirada mientras aun le ofrecía la rosa a Araxiel, y de sus ojos salieron un par de lágrimas.

-Todo lo que quise es defenderlos, si yo gano el gana, si yo pierdo el también gana, he querido defenderlos tratando que todos los seres con consciencia se eleven hasta mí, pero… te lo repito… si supiera la respuesta entonces… yo no estaría acá pidiéndote gracias…

-¿Por qué me agradeces? Si fue tu capricho el que yo existiera, fue tu capricho que  esa niña que ahora eres tú sufriera tanto…

-jajajaja ¿sabes? En toda esta eternidad, en todas estas guerras nunca he sabido que es el dolor, nunca supe que es el sufrimiento y por eso te cree a ti para que encontraras a alguien lo suficientemente puro para que yo fuera ella y experimentar el sufrimiento y… el dolor.

Araxiel bajo la mirada y agarro la rosa sintiendo la calidez de la sangre de Amy; dio media vuelta y vio nuevamente al planeta.

-no me acostumbro a que ese maldito gobierne el mundo que yo tenía que gobernar…

¿y dónde están los demás iniciados?- Volvió a replicar Araxiel

-Se quedaron atrapados en el plano del principal- exclamo Rafael subiendo la mirada

-¿están tan seguros? No creo que Dumahel muera tan fácilmente

Araxiel volteo hacia Amy y se arrodillo frente a ella.

-una vez me dijiste que no importa tu pasado, lo que importa es que puedes hacer ahora

Le sonrió a Amy mientras le entregaba  el listón azul.

-sé que eras tú, y por este regalo fue que te elegí.

-eso tenía que pasar- replico Amy


-no me interesa, para mi… tú me lo regalaste ahora dejemos las niñerías, si aún la oscuridad es decir el principal no ha ganado es porque aún hay luz en el universo, o hay personas que no se dejaron seducir o aún quedan iniciados… a no ser de que sea otro de sus caprichos ¿no es verdad Uriel?

domingo, 15 de junio de 2014

El Mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 3 - El nuevo libro

El Mundo del Equilibrio 3 

Capitulo 3

El Nuevo Libro

Apenas puedo escribir por la falta de luz más aun así cada palabra que plasmo en este nuevo libro lo hago con el poco pulso que puedo mantener gracias a todo este miedo, hace ya años que volví a esta parte del universo más aun así nunca espere volver a ver a los mortales de esta forma, apenas he logrado mantenerme escondido entre las deshabitas casas  de familia en una ciudad que… no se ni siquiera como se llama, solo puedo ver esa luna rojiza asomarse por el vidrio de la ventana de esta habitación.

Ya que yo mismo destruí  la única entrada que existe al plano del principal, ya que no creo que se pueda acceder al templo donde yace las destruidas entradas… he decidido contar en este pequeño libro aquellas memorias, aquellos conocimientos que desaparecieron tras el abandono absoluto del templo del Antiguo Uriel ósea… ¡el maestro vampiro!

Aun trato de esforzar mi vista ya que aunque el mundo se ha cubierto por un manto de luz rojizo, las cosas a penas se pueden ver; las reglas de este mundo son muy diferentes al del que ya no volveré jamás, más aun así  me había acostumbrado demasiado  a usar los milenarios conocimientos… tanto… que apenas puedo aplacar esta hambre, tanto que  esa necesidad mortal de dormir ya está fatigando mis ojos.

No sé si alguien leerá estas palabras, esa incertidumbre abruma mi imaginación pero… hago lo que puedo, en algún momento este será el primer libro de la nueva biblioteca de los vampiros… así como ha pasado durante toda la eternidad…

Los dioses siempre habían jugado el arte de la destrucción y renacimiento de este y miles de millones de existencias atrás, no sabemos bien sus razones ya que simplemente somos títeres de sus macabros juegos pero… la historia ha cambiado, como nunca imaginamos que cambiaria.

El primer libro de la ya pasada biblioteca de los vampiros se escribió en una situación levemente parecida a esta, este libro sería el único recuerdo físico de esta existencia, así… una gota de mi sangre seria la firma del primer iniciado existente, el ultimo que pasaría sus conocimientos a la nueva generación más tengo que explicarle a esa nueva sangre cuales son las reglas del juego.

“a ti … que tal vez seas el primero en entender estas palabras, te quiero decir que me das lastima, si estás leyendo esto es porque ya tu vida evolucionara en un poder que no sé si sea de la luz o la oscuridad pero quiero que sepas que… la frase que leerás a continuación es secreta <<La luz y la oscuridad… la oscuridad y la luz no son más que la misma cosa>>  ahora en su momento…  tal vez veras el gran muro de fuego que es la expresión de la ira de ambos dioses, si… existen dos deidades, el de la luz y el de la oscuridad y ninguno es más fuerte que el otro por esa y otras razones que desconozco a plenitud es que esta infinita guerra nunca ha terminado y tal vez nunca terminara, en este momento la oscuridad está ganando el juego más si lo logra no quedara nada de este y de ningún universo, así mismo si la luz gana tendrán las mismas consecuencias.

El muro de fuego a pesar de alimentar se la ira de ambos dioses este es una tregua temporal dictada por ambas deidades, ninguna de las dos fuerzas puede pasar por la misma y por eso estamos nosotros los iniciados, somos los únicos que pueden entrar a ese plano ya que nuestra alma a pesar de tener características  muy diferentes a las de estos seres ella comparte un nivel de apego más hacia la oscuridad que la luz sin embargo nosotros tenemos prohibido entrar al plano de la luz no importando que circunstancias ocurran, además poco a poco la nueva generación que tu representas buscara estos conocimientos acercándolos a esta verdad, más el tiempo trascurre de forma extraña en esta parte del universo que ellos crearon y por esto no pretendas que alcanzaras el máximo conocimiento tu solo en una sola vida, no… el máximo conocimiento te será revelado a ti y a unos pocos que tu elegirás y tendrás que traspasarlo con el pago de una sola moneda que es tu vida, cada uno de ustedes tendrán que pasar por 9 pruebas y la verdad es, si no llegas al estado vibratorio exigido antes de culminar las 9 pruebas… morirás.

Al final veras el rostro de la oscuridad vistiéndose de luz y en ese momento serás un maestro o una maestra que aprendió todo a través del odio y así mismo a través del amor y con ello llegaras al máximo conocimiento al que llamamos el equilibrio.

A todo esto le llamamos el convenio de las deidades más aun así muchos de los detalles de dicho convenio son tan oscuros que nuestros ojos no los ven, solo las deidades y un elegido saben esas verdades pues no es una sola verdad.

El castillo de los iniciados… cuando lo veas debe estar en ruinas pero calma, te he dicho que el tiempo transcurre de forma extraña en ese mundo, tendrán que reconstruirlo para que puedan habitarlo  y cumplir el designio de ambas deidades, después llegara el día en que un iniciado no logre llegar al equilibrio en menos de 9 pruebas y si no muere este será el líder de los caminantes de la noche y no te daré más detalles de eso pues… ellos ya sabrán que hacer con sus no vidas

El castillo en si está vivo y dentro de él yacen escritos en las paredes todos los conjuros y técnicas que los sustentaran por toda una eternidad… una vez que todos los deseos de ambas deidades se cumplan tú… el primer iniciado que entra en esta pesadilla hecha vida tendrá la voluntad de decidir quién sale mas no quien entra en este mundo…”

Dumahel seguía escribiendo con ese perdido pulso, sentía que cada vez perdía  sus ya carcomidas fuerzas y sentía a aquellos hombres y niños cegados por la cólera y el odio acercarse a su guarida, aun le faltaba mucho que explicar pero ya había tomado medidas, no escribía en un gran libro como era la costumbre para poder plasmar toda la información necesaria para esa nueva generación que dudaba si existiría así que apago los velones que desprendían poca luz y se quedó sentado bajo la ventana.

-¡maldita sea! ¿Por qué no puedo tener unas horas de paz aunque sea para dormir?-

A él no le gustaba esa sensación de somnolencia pero ¿Qué más podía hacer? Tenía que sobrevivir para culminar su fatal destino.

El cerraba los ojos temblando de miedo mientras escuchaba la risa perversa de varios niños entrando a esa casa, a Dumahel no le daban miedo pero sabía que si hacía mucho escandalo un ejército de humanos corrompidos llegaría y aunque pueda sobrevivir perdería el libro que carga en su mano derecha.

Miro en todas direcciones para ver por dónde podría escapar, en este mundo apenas podría usar sus conocimientos pero por muy poca luz que pudiera crear para defenderse este sería muy llamativo en un mundo donde la luz de una rojiza luna y un verdoso sol reinan.

-no quiero matarlos… ¡no quiero matarlos! Se decía constantemente mientras sus respiración se hacía más acelerada

Poco a poco escuchaba no solo a los niños acercarse a la habitación donde se escondía sino que podía escuchar a otros humanos caminar con ellos  chasqueando con sus dientes

-¡no hay otra opción!

Dumahel abrió rápidamente la puerta y como pudo le sostuvo el rostro a una de las niñas rompiéndole el cuello; el con respiración agitada escucho a los demás niños gritar atrayendo a los que merodeaban cerca. Dumahel volvió a encerrarse en la habitación mientras las personas golpeaban una y otra vez la puerta.

Él se miró las manos con culpa pero recordó quien es él y ya poco importaba si lo descubrían o no, coloco sus manos en dirección a la puerta concentrando la poca luz que le rodeaba oscureciendo aún más la habitación y cuando ya tuvo la suficiente luz como para hacerles daño la lanzo hacia la puerta desmaterializándolo todo, no solo a aquellos pseudo humanos sino quemando toda la habitación donde estaban.

Dumahel cayó al suelo tratando de respirar mejor y se quedó observante a la rojiza luna

-¿Por qué esto tenía que pasar?

Y así la luna moría para que el pseudo sol renaciera de nuevo, sabía que tenía que irse ya que al usar la luz atraería más problemas y camino de nuevo hacia  la ciudad viendo en el horizonte como el verdoso sol aparecía de nuevo.

martes, 20 de mayo de 2014

El mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 2 - Memorias que Renacen

 El mundo del equilibrio 3

Capítulo 2

Memorias que renacen

Aun no sé porque el mundo  cambio, mientras aun me aferro a este rifle, trato de comprender todo lo que ha estado sucediendo durante todos estos años, la primera noticia fue  sobre aquella tragedia en el vaticano, con la masacre de varios guardias que solo cumplían con sus rutinas diarias; ellos  fueron empalados como en una típica novela gótica, después aparecieron  6 cadáveres de seres que, aunque se parecían a nosotros… no eran humanos, recuerdo las noticias  que rondaban en todas las cadenas de noticias alrededor del mundo, aquellos cuerpos  con armaduras rasgadas con características humanas eran el centro de atención pero, tenían  un código genético completamente distinto al de cualquier ser que habita en este planeta, recuerdo cuando decían que  sus cadenas proteicas y la composición de su ADN era 10 veces mayor que nosotros los humanos; algunos lo consideraban como seres angelicales que aparecieron en la plaza de San Pedro. Mas la comunidad científica rechazaba esta hipótesis y más bien lo atribuyeron a seres de otros mundos con una evolución similar a la nuestra, pero más documentales aparecieron dando ideas de que, si son seres de otros mundos ¿Por qué cargaban armaduras extrañamente parecidas a las que usábamos en épocas antiguas? Solo había confusión, más, entre los rastros de sangre... existía  la de una mujer completamente humana pero, su cuerpo nunca fue encontrado, más aun, en ningún hospital de la ciudad de roma había llegado una mujer con las características nombradas  por los testigos, una mujer que fue herida como lo describían los turistas no podía haber llegado muy lejos, y me parecía extraño.

Desde ese día el mundo y las reglas físicas han ido cambiando, en los primeros días las fuentes de luz artificial perdían cada vez mayor fuerza, no importando cuanta electricidad invertían por incrementar la luminiscencia de los bombillos, todo indicaba que la luz ya viajaba tan lentamente que apenas viajaba en el universo, pero aun nada estaba claro, pues solamente eran tanto las luces de los bombillos como las luces de las velas  y antorchas las que perdían su fuerza, pero, los cambios en el sol eran tan minúsculos que parecía que nada sucedía.

Recuerdo que estaba en  un restaurante mientras esta confusión se hacía cada vez más insostenible; mientras tomaba unos sorbos de café expreso note que las estrellas poco a poco dejaban ese color claro característico hacia un rojo cada vez más demoniaco, recuerdo ver en la prensa que los profetas indicaban que el fin de los tiempos se acercaba pero, la comunidad científica solo afirmaba que eran simples cambios de ondas vibratorias que sucedía en el universo y que no causarían males mayores…. Bahh… en esa época me lo hubiese creído, todos esperábamos que solo fueran acontecimientos naturales como lo afirmaban los físicos… ahora yo solo me aferro aquello que es lo único que me mantiene vivo en esta existencia que sabía que llegaría con el pasar de los años… aunque mi mente se negaba a aceptarlo.

No sé cómo, pero todos mis disparos son tan certeros que ya desconfió del porque puedo disparar directamente a la cabeza de todo el que se interponga en mi camino; no sé si sea una voluntad divina pero, desde que llego el día en que la nieve cae tan roja como la sangre, solo mis ojos han visto muerte, y no solo matanzas frías y sin sentido, es como si en las mentes de las personas  la compasión se esfumara como la luz de las velas.

Después de 5 años desde aquellos acontecimientos, el planeta se hace cada vez más frío, la electricidad aún existe más... las fuentes de luz tanto artificiales como naturales apenas existe, además con esta perpetua nieve roja que cae, el mundo se ha vuelto tan oscuro y rojizo que en verdad piensas que sobrevives en un infierno… pero con solo un gélido frío  que azota tus huesos.

-¡maldita sea!- decía cuando trataba de dormir olvidando el dolor que permanece en mi mente pero, sabía que era otro “día” más que tenía que sobrevivir y aunque solo quisiera morir, algo maléfico no me dejaba morir en paz

Escuche los disparos que venían desde un puente en ruinas y camine entre la nieve rojiza que cubría parcialmente todo, los disparos en verdad no se oían venir desde lejos pero quise ver quiénes eran los que disparaban tan frenéticamente entonces… lo vi…

-este odio ganara… esta maldad crecerá y se adherirá en las mentes infantiles que aún no nos conocen… esta última guerra la ganaremos y ya no caerá nieve roja, sino sangre de las alturas, estas pequeñas almas incluso la tuya…  se unirán con todos los que cayeron, y vamos a reinar entre el caos y la luz… y olvidaremos a nuestros padres… y, renacer al destruirlo todo… y un nuevo reino ascenderá sobre las cenizas de esta sangre quemada… para que solo exista un solo amo y gobernante… que será nuestro rey… que no es ni luz ni oscuridad y tú, que te escondes y me escuchas… ¡tú hora ha llegado!

Apenas podía apuntar a su cabeza cuando... note que era tan solo una niña que aferraba una 9mm en una de sus pequeñas manos y alrededor de ella estaban los cuerpos de hombres y mujeres tan armados como yo; ella parecía estar llorando y riendo al mismo tiempo y miro hacia la rojiza luna que trataba de esconderse entre los pilares del puente en ruinas que estaba a unos kilómetros, pero era diferente, antes no vacilaba en apuntarle a la cabeza de alguien, sea hombre o niño, pues, la oscuridad en sus mentes era igual de profunda, aun así mis dedos temblaban ya que no podía disparar, pero intente acercarme a esa niña que seguía riendo y llorando y lentamente, se volteó.

Trate de cerrar mis ojos y no verla… pero en sus ojos vi el verdadero infierno que solo vi del maestro vampiro que desapareció hace 5 años.

-¿Por qué tienes miedo? Me dijo susurrando

Pero a pesar de ser un simple susurro sus palabras taladraban mi mente… notaba sus lágrimas de sangre y su risa inocente  al apuntarme con su arma.

-¿eres tú o soy yo? Eres gracioso… hace mucho tiempo no veía a un futuro aprendiz que no entiende lo que ya es.

-¿Cómo que un aprendiz? Grite con terror mientras mi pulso hacia que el rifle temblara.

-¿acaso no recordáis a tu maestra? Parece que te acepto más, borro tu memoria

-¡no sé de qué coño me hablas! - Le volví a gritar

-¡así me gusta! Poco a poco la oscuridad nublara la luz de tu mente y con esto su ira será tan profunda que la luz será oscuridad y la oscuridad será luz como lo fue en un principio… eres el ultimo iniciado que queda con vida más aun así me divertiré tentándote como tente a la deidad de la luz.


Y al finalizar sus palabras pulsé el gatillo del rifle y un estruendo se hizo notar en toda la zona; baje el rifle llorando pues era tan solo una niña, mire mis manos y las vi manchadas de sangre; grite y llore como un bebe al acercarme al cuerpo sin vida de esta niña y la sostuve entre mis brazos.

No sé cuánto tiempo pase sollozando pero entre lágrimas y lamentos fui fijándome en esa gran y roja luna que se veía tan placida y maléfica.

-¡te odio maldita oscuridad que gobiernas el mundo!... ¡te odio maldita luz que me abandonas! ¿Quién es la deidad de la luz? ¿Quién coño eres tú? Si existes… ¡porque hiciste que olvidara todo!

Seguí llorando al recordar a todos los que mate, seguí llorando al recordar a mi madre, a mi padre, a mi familia y a todo lo que una vez ame y sentí odio… así como esta niña dijo que lo sentiría pero sentí compasión ante un mundo que no entendía.

-¡luna que me ves! Ultimo rastro de luz en mi vida ¡te pido que me dejes recordar todo!


Y con estas palabras Divad recordó Cuando conoció a Amy, cuando caminaron entre una ventisca helada y todos los horrores que existen en el reino del principal, y entendió que… este era el adiós a su humanidad.

jueves, 27 de febrero de 2014

El mundo del equilibrio 3 - Capitulo 1 - Araxiel y Sirrah

El mundo del equilibrio 3


Capitulo 1


 Araxiel y Sirrah

La muerte no es el final de todo… ahora que no veo, no respiro, ahora que no puedo sentir calor. Ahora que no puedo volver a escuchar el llanto de un ser querido, ahora que las masacres de esta guerra se van eclipsando, ahora que el olor de la sangre dejaba de ser el perfume que podía oler en todos estos años, ahora entiendo todo, Araxiel… perdóname, no… ¡no sabía!, ahora puedo estar en tu piel, en tus ojos y en tu esencia…. Ahora recuerdo, si recuerdo quien eres y quien llegaste a querer ser...

-Jared ¿Por qué cargas el rosario de mamá?

Jared se quedó sonriendo a pesar de que el frio invernal no dejaba de aturdirle, sus brazos y sus pies no dejaban de temblar más aun así Jared aferraba fuertemente el rosario de piedras verdes, y se quedó viendo como los copos de nieve caían suavemente.

-¿Por qué no dejas de hacerme esas preguntas? Sabes que es todo lo que me queda…. A veces creo sentir el olor de la piel de mama en este rosario, aún recuerdo como rezaba para que algún día dejáramos de ser tan pobres… ahora es lo único que nos queda.

Anon dejo de verle los tristes ojos de su hermano, y noto el raspón que tenía  en el pie derecho, pero no había nada que pudiera hacer para hacerle sentir mejor; él tenía mucha hambre y queriendo limpiar la herida de Jared  se dispuso a lamerla, podía sentir el sabor metálico de la sangre mientras Jared se quejaba del dolor.

Jared empezó a rezar como lo hacía a diario mientras veía las estrellas, y Anon se quedó viendo sus piernas mientras sus estómagos rugían del hambre, entre oraciones ambos empezaron a llorar y sentían como las lágrimas poco a poco se congelaban con el frio. Estaban  cerca de su pueblo, entre algunos viejos robles muy cerca del camino que conducía hacia el mundo que ambos no querían vivir.

-¿sabes algo Anon? ¿Por qué mama me llamo Jared? Yo quisiera estar allá arriba, en el cielo, donde no hay hambre, donde no te puedes lastimar y no hay dolor.

-Jared ¡el cielo no existe! ¿Por qué aun crees en esas estupideces? Rezas como lo hacía mamá y aun así nacimos entre pobres, aun cuando ustedes dos rezaban ella murió del hambre y del frio. ¡Y así moriremos los dos! No creo en dios y si pudiera verle le escupiría la cara por ser un ignorante, ¡sí! Aun cuando le rezamos él nunca nos escuchó y ¡por eso no existe!

-¿has perdido lo único que te quedaba Anon?, has perdido la fe. Yo quisiera tener el nombre de una de las estrellas que nos miran sufrir desde lo más alto.

-¿Por qué sigues diciendo estupideces? Dijo Anon refunfuñando

-¿hagamos una promesa? Si existe un cielo tu dejaras de llamarte Anon y te pondrás el nombre de un ángel.

-¡Qué idiota eres! Está bien… pero… si pasa eso tú también te  cambiaras el nombre pero ¿Qué maldito nombre te podrías poner?

-me llamare como una estrella. Exclamo Jared sonriente

-¡tú y tus ridiculeces!

Después de quedarse sentados bajo un roble muriendo del hambre y del frio ambos se quedaron viendo a las estrellas.

-¿y si alguno de los dos muere?

-¡no digas eso Jared! Eso no va a pasar...

-¿hace cuanto que murió mamá?

-creo que ya paso un mes…

-Anon aferro sus palmas recordando su rostro, no tenían nada como para darle un funeral y ambos querían darle rosas pero no tenían como comprarlas así que la cubrieron con nieve y ella estaba acostada como un animal que pronto seria devorada por  lobos.

-el día que ambos muramos, ese día estos copos de nieve serán tan rojos como la sangre que lamí de tu raspón Jared…

-¿Qué haced dos niños muriendo de hambre y de frio?

Se escuchó esa vos tenebrosa venir entre todas direcciones.

-¿Quién esta hay? Grito Anon mientras ambos se pararon del susto, Jared agarro una rama y la apunto hacia la oscuridad que les rodeaba.

-don inocentes niños sin un destino ¡sois perfectos! Y vos… el que os creéis valiente, límpiate la sangre de tu boca o… ¿te la limpio yo?

-¿Dónde estás? Grito Jared asustado.

-la inocencia asolo es el principio de la soledad y tú el de ojos azules ¿a qué le tenéis miedo?

-¿Quién demonios eres?

-algunos me llamaban Uriel pero vosotros podéis llamarme Maestro.

-Ese no es el nombre de un ángel? Dijo Jared asustado

-si creéis que soy un ángel estáis equivocados.

Con estas palabras entre las sombras apareció El antiguo Uriel sonriendo y acercándose como solo ello sabe hacer; ambos niños se quedaron inmóviles del miedo mientras el maestro se acercó a Anon

-se a lo que teméis valiente niño, vos le teméis a la muerte.

-jamás… ¡yo nunca moriré!

-¿eso creéis? O es que acaso… ¿no recordáis a vuestra difunta madre? Sé que pensáis en su muerto rostro, sé que aun recordáis la sensación de tocar su congelada piel. Yo puedo darte la inmortalidad. Si la quieres, ven conmigo.

Anon se quedó mirándole a los ojos rojos del maestro vampiro y le dijo que también quería tener esos ojos rojos. El maestro coloco sus dedos sóbrelos ojos de Anon y al instante rugió como un león.

Ambos hermanos gritaron y en su desesperación corrieron hacia un arroyo congelado pero ambos se resbalaron al pisarle y Anon al momento que intento levantarse miro A sus ojos fijamente, aun cuando estaba cansado dejo de respirar y con mas grande terror vio el infierno a través de sus ojos.

-¿Por qué estáis asustado? me habéis dicho que querías tener Mis ojos y ya los tienes, considéralo  EL primero de mis muchos infernales regalos para ti.

-Anon ¿Por qué no te levantas? ¡Corre!

-no hay necesidad de correr hijo mío, déjalo disfrutar del mundo que siempre se negó a creer que existía.

-¡eres el demonio! Grito Jared

- no, no lo soy y como vos sois su hermano a ti también os regalare unos bellos ojos.

Jared se quedó mirando el crucifijo de su rosario, recordando a aquellos hombres que le negaban la comida que tanto suplicaba su madre para darles de comer, recordaba los bondadosos ojos de aquellos que caminaban por las calles pero veían con repudio a su madre que solo pedía piedad y algo que comer.

-ya lo sé… vos amabas a vuestra madre, siempre quisiste ver el corazón de la gente  para asegurarte de que si eran buenas personas y le negaban la comida a ustedes solo porque no tenían que darles… así que vos os daréis los ojos más hermosos de todos, podrás ver el corazón y el alma de todos los que te rodean más aun así vuestros cabellos serán tan blancos como la nieve.

El maestro vampiro apareció por detrás de Jared colocando sus manos en sus ojos y al retirarlos Jared corrió para ver qué forma tenían… y para su horror eran amarillos con la misma forma que tiene la cruz de su rosario.

-esto… no puede ser…

-y a si es hijo mío, ahora acompáñenme entre la eterna neblina. Exclamo El Maestro

Los tres caminaron entre la increíblemente espesa niebla, el maestro les explico que la niebla era solo una distracción ya que su templo quedaba en el borde que separa a los vivos de los muertos, un lugar al que solo pocos debían llegar.

Los años pasaron y los libros pasaron a ser los únicos juguetes que conocieron en sus vidas, el maestro les enseño lo que aun debían saber, todo con la única intención de no mostrarles la verdad hasta que fuera el momento indicado por las deidades, les enseño los dibujos que hizo sobre el reino del principal, sobre el castillo de los iniciados, sobre las jerarquías y como debía pasarse el título de Dumahel, más aun les enseño sobre el plano de la luz, aquel plano al que los suyos llamaban el cielo y aunque Jared solo aprendía por obligación Anon buscaba la forma de ser inmortal.

Pero aun así eran niños y el maestro de vez en cuando les dejaba practicar ciertas artes en forma de juego hasta que ambos entraron a la biblioteca con los libros que tenían que estudiar pero el maestro no estaba solo, una mujer con armadura rasgada hablaba con el maestro pero Anon se quedó maravillado con ella. Ella los llamo de forma extraña y como eran niños no le prestaron mucha atención a sus palabras pero ella le regalo una cinta azul a Anon y ambos se fueron corriendo a jugar con las artes que aprendían diariamente.

Los años seguían pasando y Jared junto a Anon  entraron una vez más a la biblioteca de los vampiros, pero esta vez era distinto, Anon estaba cegado por el poder y Jared  sentía que poco a poco perdía a su hermano.

-mis hijos os ha llegado el día y es hora de que sepáis la verdad, ambos solo habéis vivido solo una pequeña parte de todo el maravilloso poder del que experimentaran, normalmente sois elegidos por un discípulo mío para luego experimentar la verdad de todas las verdades… ¡El Equilibrio!, vosotros cumpliereis un destino muy diferente al de sus futuros maestros,  de ahora en adelante tendréis sus verdaderos nombres y no aquellos que os habéis impuesto… ahora pasad.

El maestro les mostro el libro  y ambos se pusieron frente a él.

-Es hora ahora vosotros os llamareis…

-¡un momento! Exclamo Jared

-hicimos una promesa aquel día en que nos salvaste; prometimos que si existía un cielo él tendría el nombre de un ángel y yo el de una estrella. Afirmo

-entonces vuestros deseos se cumplirán. Dijo el maestro con una sonrisa torcida.

-Jared… ahora os llamareis Sirrah y vos Anon os llamareis Araxiel…

Después de firmar el libro dos hombres pasaron a la biblioteca. Ambos cargaban una túnica que no les permitía ver el rostro. Y con lento caminar se acercaron al maestro y sus nuevos discípulos.

-ellos sois vuestros maestros, Astariel y Corvus.

-¡dejen las estupideces! Interrumpió Araxiel.

-ya no os necesito más, no voy a hacer lo que tú quieras que yo haga, ya sé cómo ser inmortal y eso es lo único que deseaba.

-¿Qué estás diciendo Anon? Digo… Araxiel.

-tal y como esperaba de un iniciado a pesar de ser un experto en artes santas os he enseñado a ti las artes oscuras o como lo llaman algunos… ¡nigromancia! Jajajaja se que te habéis escapado muchas veces del templo para controlar a las personas y practicar las artes oscuras

-¿Por qué hiciste eso maestro? ¡eso está prohibido!

-¡vos os calláis! Araxiel vete si quieres pero tu hermano hará la prueba y sé que a su tiempo vos regresareis para hacer la tuya pues el hambre de poder nunca se saciara allá afuera jajajajaja mientras tanto os quito el regalo que os di en vuestra niñez, os quitare mis ojos rojos hasta que volváis.

-¡Araxiel no te vayas! Acaso… ¿no recuerdas que dijiste que nunca nos alejaríamos?

Y así Sirrah le mostro el rosario de su madre, Araxiel se quedó mirándola con odio y camino hacia la salida del templo. Sirrah sujeto con odio el crucifijo y lo lanzo al suelo para destrozarlo con una pisada y así los hermanos que se amaron y juraron nunca separarse se despedían por primea vez.

martes, 21 de enero de 2014

El mundo del equilibrio 2 - Capitulo 26 - ¿el final o solo la ira de un dios?

El mundo del equilibrio 2

Capítulo 26

¿El final o solo la ira de un dios?

Los antiguos seres de luz, si… todos ellos caminando al unísono, todos lamentando la pérdida de su hogar…la pérdida de su padre, todo lo que una vez conocieron, todos sus recuerdos son ahora espasmos de pensamientos que fluyen en sus memorias, todos pasaron aquellos días viendo cada amanecer y cada anochecer, todos abandonaban lo que quedaba de su orgullo, todo lo que quedaba de sus esperanzas, cada uno perdían esa luz de esperanza que en un tiempo brillaban en sus ojos, ahora poco a poco esas miradas alegres se transmutaban a miradas vacías y distantes, algunos solo cojeaban al sentir la voz del principal llamándolos como si ellos ya fueran parte de su infernal dominio, poco a poco se arrancaban lo que quedaban de sus armaduras, y justo en el último amanecer estos vieron al sol nacer derritiendo la nieve que se había acumulado durante aquellos días, todos en distintos lugares sobre la faz de este mundo  se desvanecieron con los cálidos rayos del sol y así como el principal viajaba con la noche, los antiguos arcángeles viajaron con el amanecer.

Amy  y Gabriel, dos seres completamente distintos se acercaban poco a poco a la ciudad de Roma, donde aún espera el principal posado sobre el obelisco de la plaza de San Pedro, Amy sentía que algo no andaba bien y Gabriel solo tocaba suavemente lo que quedaba de su armadura, poco a poco jalaba cada vez más  los signos que se unían  a sus guantéeles, y así… poco a poco las arranco lanzándolo por la ventana del automóvil.

Amy de vez en cuando observaba a Gabriel mientras este poco a poco se resignaba a dejar todo lo que una vez fue,  ahora este solo pronunciaba susurros que a su tiempo se convertían en frases, frases en el idioma de los ángeles que Amy entendía a la perfección.

-¿Por qué te despides del universo? Dijo Amy mientras manejaba por las calles de roma.

Gabriel volvía a susurrar y ahora sus ojos se tornaban maléficos en cada segundo en que nos acercábamos al vaticano. Y ya en la puerta Gabriel se bajó del automóvil desesperado por entrar  por la puerta que vigilaban tanto policías como la Guardia Suiza Pontificia, Gabriel alzo sus brazos y los lanzo por el aire; algunos policías sacaron sus armas de fuego más Gabriel agarro las lanzas de la guardia y empalo a todo el que se opusiera a él. Amy le persiguió pero sabía que nada podía hacer, temía que si hacia algo las cosas podrían ponerse peor de lo que ya estaba.

Gabriel paso por la entrada tras escuchar el grito de los turistas y de las personas que se encontraban dentro de la plaza de San Pedro y ahí estaba el principal, parado sobre el obelisco con los ojos cerrados expulsando parte de esa aura colosal que Amy había visto, aura que era la razón de todos sus temores.

El principal sonrió nuevamente y se dedicó a bajar cerca tanto de Amy y de Gabriel el cual el ya solo tenía una expresión más parecida a la de un lobo rugiendo que el de un ser de luz, ahora todos podían ver al principal ya que a este no le importaba más lo que pensaban todos en ese sitio.

-¿Por qué habíais tardado tanto?

Gabriel rugió como un león al tenerle a varios pasos frente a él, este camino rodeando al principal mientras este se mantenía sereno con los ojos cerrados.

-¿Qué pretendéis hacer? ¿Tu padre no os enseño que nada podéis hacerme?, ¡vos no podéis hacerme nada! Si es vuestro deseo…  intentadlo, pues la única que puede hacer algo es esta señoría que tengo frente a mí.

El principal sonrió sutilmente al ver a Amy directo a los ojos pero… Gabriel se abalanzo contra el más su puño no logro acercarse al rostro del principal, esta deidad se volteó viendo el puño que tenía la única intención de matarlo, el principal soplo lanzando a Gabriel directo al obelisco, Gabriel sintió como cada hueso de su cuerpo se quebraba como el obelisco que a su tiempo cayo aplastando a varios inocentes que produjo esta guerra.

-¡Para ya! Grito Amy


-parad esta brutalidad vos misma si es que tenéis la voluntad de matarme…ahh si ya recuerdo no podéis ni tocarme.

Amy aferro sus puños al ver como Gabriel sangraba por la cabeza, la ira volvió a inundar su mente y el principal lo noto, el abrió suavemente sus ojos al ver directamente a los ojos de Amy sus ojos se abrían más y más al recordar que ella ahora es más que un semi-mortal.

-entiendo…dijo el principal al sentir nuevamente como los copos de nieve volvían a caer mientras el día se transformaba en noche. Las personas corrían en todas direcciones buscando escapar de aquel sitio, los caídos superiores aparecieron de entre las estatuas  pero sabían que el principal no quería que nadie interviniera.

-¿Qué quieres de mí? Exclamo Amy

-¿aún no lo entendéis? ¿Creéis aun en vuestra mente que quiero destruirte a vos y a vuestro universo?

Con estas palabras Los antiguos arcángeles aparecieron en ese justo instante en que el sol terminaba de morir en el horizonte, todos ellos tenían sus miradas perdidas y sin rastro de emociones; el principal alzo los brazos esperando que le atacaran.

-¿Qué esperáis? aquí os espero.

Todos los antiguos arcángeles se lanzaron hacia el pero poco hacían, aunque tenían dentro de sí a todo el ejercito del plano de la luz apenas lograban tocarles y entre golpes el principal comenzó a hablar.

-¿es que no os importa todo lo que ellos han luchado? ¿No os importa  que no logren saciar su sed de venganza? Ohh nueva deidad de la luz… ¡sigues siendo igual! Grito Nuevamente el principal.

-¿a qué te refieres con nueva deidad?  Dijo ella sorprendida.

-¿Por qué creéis que él se dejó matar? ¡no entendéis nada!

El principal grito, grito con todas sus fuerzas y con toda su desesperación, con esto el mundo empezó a temblar, la cúpula de san pedro… todo el vaticano empezó a desplomarse, a lo lejos la torre Eiffel empezó a caerse, La estatua de la libertad se desplomo, los bosques ardieron en llamas y los volcanes del mundo estallaban, los tsunamis cubrían las costas del mundo inundándolo todo.

-¡No te entiendo!

-por supuesto que lo se maldita… si no queréis matarme os daré razones…

A Uriel le corto un brazo con solo rozarle y mientras este gritaba de dolor agarro el rostro de Rafael aplastándole el rostro.

-¡porque haces esto! grito

El principal no hizo caso a sus palabras y agarro uno de los puñetazos que le lanzo Raguel para luego agarrar su otro puño, mientras hacían fuerzas el principal le arranco las manos y Sariel cayo de rodillas al ver a sus hermanos ser abatidos,  Miguel aún seguía sin mover un musculo; el principal se acercó a Sariel y cuando estuvo delante de él, Sariel vio hacia Amy llorando.

-Perdónanos…. Papá…

Y así entre llanto el principal le arranco la cabeza;  Amy cayo de rodillas al ver la sangre de todos aquellos que murieron por su culpa.

-¿Por qué paso esto? ¿Por qué me pasa esto a mí? ¿Qué hice yo para ver tanta sangre?

-era vuestro destino. Susurro Miguel

Miguel le lanzo aquella espada…la única que guardo de aquel mundo antes de abandonarle.

-es… es… ¡la espada de Araxiel!

Antes de que pudiera hacer algo El Principal Atravesó el pecho de Miguel con su brazo derecho.

-Amy… por favor… terminad lo que yo no pude terminar…

Así el cerro suavemente sus ojos al momento que aquel colérico dios saco su brazo de aquel pecho.

Amy empuño su espada hacia el principal y este lo agarro con su mano izquierda notando que poco a poco salía sangre de su mano.

-¡maldita sea! ¡¿Qué quieres de nosotros?!

-¡lo único que quiero está dentro de ti! Exclamo la deidad

-¡cállate!

Amy blandió su espada varias veces logrando cortar parte de la armadura de este dios y el solo sonreirá.

-¡anda! ¡Matadme!

-¡responde maldita sea! ¿Por qué nos haces esto? Gritaba con cada blandir de su espada

Pero el principal apenas se defendía, hasta que después de recibir varios cortes este se arrodillo frente a Amy mostrando su cuello.

-sacia tu sed de venganza, anda… ¡matadme! O ¿eso no es lo que quieres? Si pudiera mataría nuevamente a tu antiguo maestro, si fuese necesario mataría nuevamente a estos antiguos arcángeles, si fuera necesario destruiré este mundo.

Amy furiosa coloco la espada de su maestro en el cuello del Principal y dejo que toda la ira que había acumulado la dominara, y a su vez veía la espada del único ser que se sacrificó por ella, pero…

-no cumpliré con tu deseo, ese será tu castigo…

-¡Maldición! ¡Matadme ya! Vos no entendéis mis razones, dentro de vos esta ese maldito hipócrita que no te deja matarme pero… ahora tu eres la deidad de la luz... así que tu deber es matarme.

-¿y si no lo hago qué? Decía Amy acumulando más y más su rencor y su amor por el universo

El principal desenvaino su espada y ataco a Amy sin compasión y entre espadazos el principal seguía rogándole que le matara.

-¡el convenio de las deidades es una farsa! Él y yo éramos lo mismo… y decidimos crearles a ustedes

-¡explícate maldito! Gritaba Amy mientras podía defenderse como podía a pesar de fallar varias veces provocándole serias cortadas.

-¡al crearles a ustedes el decidió que la luz y la oscuridad ya no fuéramos una sola cosa… quería que los mortales decidieran que camino elegir!

-¡mentiras! Solo quieres que la oscuridad reine en este plano.

Amy escuchaba mientras se podía defender.

-Al principio acepte su decisión y solo me quedaba en este plano añorando que mi existencia dejase de ser, por eso cree aquello a los que los tuyos llamáis el infierno, solo busque la ira de la luz para que acabara conmigo y ser uno de nuevo como fue en el principio del tiempo, desde esa época he creado esta guerra con la única y sola intención de morir más ¡tú! Si maldita deidad no quieres que yo deje de sufrir.

-Toda mi existencia ha sido en medio de la guerra, ¡viví entre llantos y dolor!, no podéis imaginar lo que es querer sentir la muerte con cada respiro, provoque a la deidad de la luz añorando mi muerte en cada año, en cada mes y en cada segundo y por eso cree el equilibrio pues es aquello que yo fui en un tiempo olvidado, mas no me dejáis partir de este maldito sueño llamado inmortalidad, inmortalidad que solo está llena de dolor. ¡Matadme ya!

El principal dejo de atacar  y volvió a arrodillarse entre la poca nieve que les rodeaba

-hiciste  mucho daño con solo el deseo de morir y la vida será tu castigo…

-¡MALDICION!

Grito al lanzarse y atravesar  el pecho  de Amy con su divina espada, ambos volaron por el cielo mientras Amy escupía sangre, hasta que después de varios minutos cayo entre varias rocas y la punta de la espada se incrusto en una de las rocas

-destruiré todo lo que vos habéis amado lenta y paulatinamente hasta que todo el amor por el mundo, ese amor que habita en vuestro corazón genere todo el odio y el rencor que lograra que le diga adiós a esta y todas las existencias. Susurro el principal

Él se marchó  con la oscuridad y Amy…  simplemente se quedó viendo las estrellas que le brindaba el cielo nocturno, sonrió sutilmente al extender su brazo buscando la espada de Araxiel pero… estaba hay en el suelo a varios metros de ella, mientras ella trataba de alcanzarle empezó a sollozar; ella sentía un nudo en la garganta al recordar la vos de su maestro, sentía la más profunda nostalgia al recordar a su familia, al recordar a sus hermano y sobre todo a su madre.

-he cedido ante esta vida, ante esta guerra, ante el dolor y el sufrimiento y me tienes acá mi amado… tal vez te rías de estas lagrimas pero tal vez sean las ultimas. Gabriel…Uriel... Todos… les he fallado, por favor… ¡discúlpenme! No tuve el valor, ¡los he decepcionado! No soy una iniciada… no soy una deidad…. ¡no soy nada!

Mientras lloraba noto que los copos de nieve cambiaban al mismo color de la sangre, bailaban con el viento como si ellos mismos se despedían de ella, las estrellas brillaban de forma extraña como si ellas les dieran la bienvenida.

-¿este odio ganara? ¿Esta maldad crecerá y se apoderara de todo? Tal vez ganaste esta última guerra… y  los copos de nieve caerán como sangre, cada copo es la sangre y el alma de los seres que cayeron de lo más alto… que se reunirán conmigo en las estrellas… vamos a reinar entre el caos que ha nacido… en la oscuridad del universo… y tal vez… destruirlo todo… ¡mi hora ha llegado!

Amy cerró los ojos cuando trataba de alzar su brazo derecho hacia las estrellas, sus dedos poco a poco se transmutaban en arena luminosa y se fue consumiendo hasta que todo su cuerpo viajo hacia el universo, cada grano de arena brillaba como las mismas estrellas que ves en la noche y así  esta deidad renace de nuevo…


domingo, 12 de enero de 2014

El mundo del equilibrio 2 - Capitulo 25 - Falsa Ironia

El mundo del equilibrio 2


Capítulo 25

Falsa ironía

El copo de nieve viajaba hacia donde el fugaz viento le pedía marcharse, a veces se topaba con otros copos de nieve, a veces casi cae sobre alguna que otra hoja de pino en ese clima que muchos seres humanos mencionaban era el correcto, ni frio ni muy caliente, pero… las cosas están cambiando de forma sutil o eso es lo que los ojos mortales aun perciben más  ¿cuándo ha nevado en este sitio y en esta época del año? Tal vez digas que jamás pero ahora este copo de nieve sigue viajando entre estatuas de mármol y calles de piedra. Ahora se acerca a un gran obelisco en medio de una plaza donde existen seres que rinde su fe, donde  alaban a su  dios, pero este copo de nieve no se queda en ese sitio, ahora pasa entre los pasillos de mármol hasta subir hacia esa estatua imponente de un ser alado que no corresponde al verdadero ser que ya abandono su celestial plano, Ahora el copo de nieve cae sobre la mano de este ser que tenía infinitas edades esperando llegar a ese sitio.

A él le parecía placido sentir como el poco de nieve se derretía en su mano derecha y sintió como el viento le masajeaba sus largos cabellos. Él estaba sentado al lado de esa estatua alada viendo el mundo que tal vez amo, o tal vez a odiado desde la eternidad, El principal se reía de todos los seres que arrodillados suplicaban piedad, misericordia y su salvación, pero para él no era hora de burlarse pues entiende que a veces la supuesta ignorancia hace que los seres hagan estas cosas, ignorancia que tal vez les da fe de cosas que tal vez no existen, mas no era el tiempo de que el mundo supiera su verdad, ya que así le gustaba pensar que era así.

Al levantarse miro aquella estatua levemente verde, se quedó mirando con rostro perplejo pero con los ojos más seguros que pueda tener una criatura.

-Así es como vosotros los humanos pensáis que es un ser de luz.

 Decía pasando sus magnánimos dedos por la estatua más aun así nunca la toco, solo se quedó viendo los pliegues, las hendiduras y todo lo que un artista puede plasmar en la roca. Luego toco suavemente el rostro y en ese justo momento con el rosar de sus dedos cerca del ojo, esta estatua empezó a llorar sangre de su ojo derecho y las naturales lágrimas de su ojo izquierdo y para él era un éxtasis, con esto terminaron sus dudas, con esto supo que ya el  convenio de las deidades estaba absolutamente roto, con esto entendió que no había diferencia entre su mundo y este plano que respira con cada inhalar.

-padre. ¿Qué estáis haciendo? Pregunto uno de sus caídos.

El principal dejo de mirar a la estatua y se dedicó a mirar el cielo nocturno de este plano, y luego de ver varias estrellas se dedicó a ver hacia la multitud de personas que estaban en la plaza  y vio seriamente al obelisco que se encontraba en medio de la misma.

-padre ¿Qué estáis viendo? Volvió a preguntar con más fuerza

-¿Por qué no puedes callarte? Dijo susurrando

En este instante el caído mayor bajo la mirada con miedo y dio varios pasos hacia atrás haciendo crujir su antigua armadura. Se podía sentir en el aire que el principal no estaba a gusto.

-¿Por qué no os mostráis? Acaso ¿vos me tenéis miedo?

-¿de qué me habláis padre? Disculpadme si os he ofendido.

El caído se arrodillo llorando, poco a poco sentía que no podía respirar, sus manos temblaban al sentir la ira de su padre, seguía llorando  al momento de sentirse en el borde de la muerte.

-dejad de hacer tus juegos Antiguo Uriel.

El maestro vampiro apareció suavemente a varios pasos del principal con su antigua armadura de Arcángel y ambos se quedaron viéndose a los ojos mientras más copos de nieve caían alrededor de ellos, las luces parpadeaban y poco a poco dejaban de brillar con normalidad, El antiguo Uriel camino lentamente hacia el principal aferrado a su envainada espada.

-acaso… ¿me tenéis miedo? Susurro nuevamente el principal

-es solo por si pasa algo

El principal acerco su rostro al del maestro a tal punto en que sus labios se separaban por pocos milímetros, y El maestro empezó a sudar frio. El principal  dio un respiro profundo y puso su boca en los oídos del maestro.

-¿acaso tenéis miedo? Habéis hecho todo de forma tan perfecta que no deberías cargar esa armadura y por favor… dejad de temblar delante de mí.

-Mi señor ¿Quién es él? Dijo el caído al empezar a respirar mejor

- no os importa quién sea el… ahora Antiguo Uriel Hablemos en un sitio... más calmado.

-¿Qué os detiene? Aquí nadie puede vernos y escucharnos.

-de eso me di cuenta ya hace mucho Uriel, pero tal vez en su momento sí.

-¿A dónde queréis ir? Dijo al bajar la cabeza.

-así me gusta, así me gusta sabéis que no podéis ni tocarme, me gusta el miedo que sale por tu boca, me agrada las lágrimas que tus ojos no quieren expulsar. A lo lejos vi una torre de metal bastante alto…si… ese lugar me agrada.

El Principal apunto hacia la torre Eiffel mostrando su inquietante sonrisa. Después  se escuchó la vos de su caído hablar en el idioma de los muertos, con esto la oscuridad los envolvió y así como viaja la oscuridad en cada anochecer ellos viajaron hacia La torre, Uriel podía sentir los rugidos de todos los seres de oscuridad viajando hacia donde el viento les dejase viajar.

Allí estaban los tres, parados en una de las muchas vigas que constituyen la torre pero ya había otro Caído mayor esperándolos, los tres seguían hablando en el idioma de la muerte y con cada palabra si es que podrían llamarse palabras salían rugidos y lamentos de sus bocas.

-¿podéis sentir a aquellos que se arrancaron las alas? Todos buscándome… sí… ¡sí!... todos venid y buscadme

-he hecho lo que mi padre y vos me pidieron que hiciera y ahora ¿Qué vais a hacer conmigo?

-os debería matar pero… no, vos aun tienes mucho que hacer.

El viento se hacía paulatinamente más gélido, el viendo hacia crujir sus armaduras y sus cabelleras. Ambos se miraban fijamente, el principal con esa maquiavélica emoción y el maestro con frialdad.

-¡anda! Un cobarde te está esperando en tu palacio.

El maestro bajo la mirada y se esfumo con el fuerte viento y así se quedaron el principal y dos de sus caídos. Decidió regresar a la cúpula de san pedro y cuando esto paso  el principal camino entre la multitud.

Todos rezaban pero el principal podía ver toda la maldad que habitaba en cada corazón, con cada blasfemia, con cada violación, con cada asesinato, con cada acto de lujuria y pare de contar este sonreía más y más de vez en cuando sarcásticamente, luego vio el obelisco a pasos fuente a él y voló  para pararse en la punta.

-¡venid! Venid todos a buscarme, sentid mis risas, ¡sentid mis carcajadas!  Ohhh si… todos a su tiempo acabaran con esta existencia, con sus existencias e incluso con mi propia existencia, ¡Venid! O nueva deidad de la luz Venid y reclama tu puesto ¡venid y acaba con este sueño eterno que ustedes llamáis eternidad! O es que ¿ya no quieres cortarme la cabeza? ¿acaso no quieres atravesarme como yo hice que lo hicieran con tu amado? ¡Ven y cumple con tu destino!