miércoles, 1 de abril de 2015

El Mundo del Equilibrio 3 – Capitulo 14 – El Fin del Universo

El Mundo del Equilibrio 3 – Capitulo 14 – El Fin del Universo

Estoy tan cansada de lo mismo, estoy cansada de esta existencia, estoy cansada de que otros peleen por mí, estoy cansada de ver tu cadáver, si tu… soy el principio y también seré el fin, maldigo a todo aquel que no ha tenido que ver una lagrima pues gracias a mi desinterés pude ver océanos de llanto y océanos de dolor pero todo acabara… pronto no existiremos ni tú, ni yo.

-jamás tendré que ver otra lapida- susurre en mi mente

No importa cuanto lo lamente, siempre es lo mismo, y siempre lo será, el primer paso será acabar con todo lo que conozco, no importa cuánto me duela. Aunque soy en parte dios y en parte humana aún estoy arraigada a los verdes pastos, así como a los bosques marchitantes  que ahora cubren el mundo.

Estoy atada a cada célula, a cada mota de polvo, a cada hoja, a cada flor, a cada planeta, a cada estrella, a cada galaxia y así a todo lo que he creado en este universo.

Estoy atada a las leyes físicas, biológicas y temporales, ¡esta es la razón del porque no podía tomar ninguna decisión! pero por más que lo piense,  mi legendaria cobardía nunca me ha dejado tomar una decisión.  Aunque nunca existió  una razón verdadera por la que amar este universo pues las deidades no sentimos nada, hasta que llego ella… la que ahora se despide de todo

Todos mis hombres y guerreros ya intuyeron el próximo paso pero sé que sus memorias nunca me perdonarían si nos le diera la oportunidad de luchar… ¡si tan solo supieran!

-¿Cuál es el próximo paso padre?- exclamo Rafael

Asentí con la mirada dando la orden de morir con honor, todos desenvainaron sus espadas pero ya era demasiado tarde como para explotar la furia del plano de la Luz. Las nubes en el horizonte retrocedían y seguían su camino constantemente; los pocos copos de nieve rojizos que caían regresaban al cielo y viceversa

-¿Qué diablos pasa? Grito Divad mirando en todas direcciones mientras el sol se ocultaba y regresaba al cielo sin ningún control

-¡apartaos! Grito Amy

Los 5 dragones que se habían ocultado aparecieron alrededor de ellos en un pestañeo, tres se mantenían tan oscuros que la luz era absorbida por sus auras mientras que Drakon apareció con una reverencia aunque Leviatán seguía tocando suavemente su Arpa

-¿Quién cojones son ustedes? Volvió a gritar Divad

-Veo que os no habéis aprendido buenos modales joven iniciado así que mejor os calláis la boca que nadie os ha pedido que dijeras algo- asintió Drakon

-¿Qué hacéis acá? Exclamo Amy dando un paso adelante agarrando el mango de su espada

-mi señor… digo, mi señora, disculpadme el atrevimiento de llegar acá de forma tan abrupta y escandalosa pero padre os quiere dirigir unas palabras…

Aunque Dumahel había mantenido escondida su presencia manteniendo su cuerpo como una suave neblina, se materializo detrás de Drakon colocando la punta de su daga sobre su cuello

-¡Matadlos! Grito Dumahel

Todo el ejercito del plano de la luz les apuntaron con sus espadas más ninguno se atrevió a moverse ni dar el golpe que comenzaría la última masacre que este universo presenciaría

-otro que no conoce los modales dignos de los dioses ¿Por qué no lo intentáis? Sabéis que podéis cortarme el cuello, sabéis que podéis destrozar cada milímetro de mi cuerpo pero renaceré  de entre la sangre y mi sangre se confundirá con la tuya y la de todos vuestros mal educados amiguitos…

-Decidme el mensaje de vuestro padre… asintió Amy magnánimamente

-¿tan asustada te ponéis al saber que los puedo matar con solo desearlo? Y no... No tengo idea de lo que mi señor quiera deciros. Mejor… que os diga el mismo

Y Así apareció el, con esa infinita y brillante presencia, muy diferente a la opacada Amy que ya no sabía qué hacer ante esta situación. Pero no el dejo siquiera reaccionar; los labios del principal estaban a solo milímetros de los de ella, sus ojos se posaron sobre los de ella mientras que su mano derecha acariciaba la parte de atrás del cuello de esta diosa

-¿me extrañabas? Pues yo si…

No creo que existiera una visión más desesperante y aterradora que la de ver a dos dioses, uno con una suave mirada y una sonrisa algo distorsionada y otro mirándole con ojos de odio mientras una gota de sangre corría de su boca pues se la mordió de tanta desesperación

-sé muy bien lo que vuestra voluntad desea… ¡quieres destruir  todo lo que te apega a esta existencia pues ya no queda más nada que proteger!… ohh que lindos deseos de mortal pero os recordare que vos no tenéis sentimientos, lo único que sientes es gracias a esa iniciada con la que compartes un cuerpo

Al terminar sus palabras el principal transmuto parte de la oscuridad  en una lanza atravesando el pecho de Amy

-sé que con esto vos no moriréis pero te recordara esa elección de poder sentir lo que siente un humano y vosotros que me estáis observando con odio, está ya no es vuestra guerra… no, esto es entre verdaderos dioses


Más aun así todo el ejército se abalanzo sobre el Principal pero Leviatan empezó a tocar su arpa mientras uno a uno empezaban a explotar lanzando sus miembros en todas direcciones.

-veo que vuestro aprendiz es todo un cobarde… pues te entiendo humano al que llaman Divad; existen muchas cosas que aun desconocéis y la mejor decisión que habréis tomado fue la de no moveros, esa es el arpa del destino uno de los muchos regalos infernales que les damos los dioses a nuestros hijos y como sois el único humano que queda… os diré algo que desconocéis de esta señorita

-pero, ¡Corvus es un…

-no, no, no, el dejo de ser humano hace demasiado tiempo y os recomiendo que no me interrumpáis si no queréis que te desollé con solo desearlo

Amy aún se mantenía con mirada furia pero en el fondo quería que esa verdad se supiera.

-si no lo sabéis ya, os diré, este ser que tomo la más estúpida decisión, aquella de querer sentir el dolor… ella los traiciono desde un principio, solo para alargar un poco más lo que ahora sucede-

El Principal solo se detuvo solo para soltar una leve risa que poco a poco se convertía en una larga y cruel carcajada

-¿es tan divertido verdad? Una galaxia no muy lejana para nosotros chocara con está acabando con todo lo que habréis logrado como civilización y como especie.  Muchos la adoráis como si fuera su salvadora más ella misma es su destrucción. Y como queréis destruir todo daré el primer paso…

Leviatan empezó a tocar el arpa del destino y los 3 dragones que parecían más una mancha oscura se volvieron a materializar en unos largos tentáculos que se alzaron hasta el universo

-os ayudare a dar el primer paso… ¡nos vemos! jajajaja

-¡no! Grito Amy pero él y Drakon se esfumaron, solo se quedó Leviatán tocando su arpa mientras que los tentáculos que se extendían hacia el universo atraían  a la galaxia que poco a poco se hacía visible en el poco estrellado cielo.


-¡MALDICIÓN! Grito Amy usando su sangre para mostrar el sello con que había creado la luz en este universo y antes de que las dos galaxias chocaran… destruyo con sus manos lo único que esa deidad amaba verdaderamente… su universo 

sábado, 14 de marzo de 2015

El Mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 13 - Una simple charla, un simple adios

Jamás me había sentido tan temeroso, ¿y quién no lo estaría al sentir la ira de un dios? Hasta ese momento pensaba que nuestro destino lo podíamos forjar con nuestras acciones, pero al ver como ella se reclinaba en su sufrimiento, solo en ese momento pude dar un paso hacia atrás mientras mi mano derecha buscaba el mango del fusil que guindaba de mi espalda, al sentirlo trate de mirar dicho fusil pues era lo único que me hacía sentir seguro. Solo fue perder mi tiempo pues no podía controlar mi mirada, esta se posó nuevamente sobre la cabeza de esta diosa al que llamaban “Amy”

No podía dejar de sentir esa vibración que salía de su cuerpo, la misma estremecía cada rincón de mi propio cuerpo y ella suavemente subió su rostro y poco a poco observe esos ojos marrones característicos de una mujer latina aunque… no paso mucho tiempo hasta que sus retinas cambiaran al rojo más sanguinolento que se pueda expresar. Esos ojos se fijaron en los míos y el mundo desapareció.

Era como un tiempo dentro de mi tiempo, un mundo paralelo al mío pero ¿Dónde estábamos? Y ¿Qué paso con el agonizante mundo donde todo es confusión?

-Discúlpame…

Se escuchó la voz de Amy venir desde el aire, desde el cielo y desde el verdoso e infinito césped que me rodeaba

-¿A dónde me trajiste?

-estoy acá…

Amy permanecía sentada en el pasto con sus piernas cruzadas apoyando su cabeza sobre su mano izquierda, su mirada era triste y feliz al mismo tiempo, sus ojos eran casi cristalinos y un suave viento meneaba sus largos cabellos.

-¿Dónde estamos? Volvió a preguntar Divad

-pensé que lo entendías- respondió Suspirando

-soy un dios puedo… -

Pero Divad interrumpió

-se lo que eres  y creo que este es un universo paralelo al mío pero ¿Por qué me has traído hasta acá? Pensé que  estabas furiosa y querrías destruirlo todo- asintió Divad

-de alguna forma has recuperado vuestros recuerdos, pero en forma parcial. Ahora recordaras todo

Al terminar sus palabras Amy levanto su brazo derecho con aburrimiento apuntándole con uno de sus dedos, Divad  se quedó inmóvil pero cayo de rodillas al sentir de nuevo esa vibración que sintió antes de entrar a este universo.

Recordó aquel día pero no lo vio desde su mente; los verdes pastos se transmutaron en esas calles cubiertas de nieve y se vio a si mismo hablando en ese café con Amy, recordó lo mucho que le atraía de Amy pero para su horror no se quedó viendo su imagen, se quedó viendo el recuerdo de Amy que le miraba directamente a los ojos, era como si ella ya supiera que él estaría mirándole a través de sus recuerdos.

-todo lo que nos ha pasado, a ti y a mí ya era parte de mi imaginación, la imaginación de un dios que te creo a ti y a esa señoría que te mira, en ese momento pensarías que te está ignorando pero mientras le hablabas en esa época, ella, ósea yo… te estaba mirando a ti mientras recordabas todo.

Ahora todo se esfumo y entraron en el recuerdo de la iglesia donde se suponía habían entrado para escapar de la tormenta de nieve, pero Divad estaba frente al altar de esa iglesia viéndolos a los dos sentados pero el recuerdo de Amy aún seguía viéndole directamente a los ojos mas esta vez desviaba la mirada hacia el recuerdo de Divad.

-en ese momento, yo la deidad de la luz  incite a Amy a mostrarte la verdad de todas las verdades… ahora ¡recuérdalo!

El mundo del principal se desplego alrededor de Divad y Amy, el templo se esfumo entrando a ese reino donde la esperanza está perdida, Divad vio las 9 pruebas y así mismo entendió como superarlas todas, pero esto tenía un precio demasiado alto, el sufrimiento de todo iniciado nacía del saber cómo superar todas las pruebas pero… era demasiado dolor concentrado, tanto que ningún corazón podría soportarlo.

-por esto… yo borre parcialmente tus memorias para que no murieras en ese instante aunque… admito que por mi falta de experiencia de ese entonces, el sello lo cree dañado y ciertas memorias… volvieron a tu mente

-¿Por qué me muestras todo esto? Grito Divad llorando al agarrar el césped que había aparecido en ese justo momento.

-porque… eres mi aprendiz- susurro Amy

-¿Cómo que tu aprendiz? ¡Yo no elegí esto!- volvió a gritar

 -si lo elegiste. Lo elegiste al momento de hablarme e insistir en saber quién era yo y que me pasaba en esa época. Tú y solo tú tomaste la decisión  de saber más de mí y pediste que te explicara qué y quien soy…

-maldita sea… ¡maldita sea! Te lo repito… ¡yo no elegí esto!

Pero por más maldiciones que Divad le lanzara a Amy esta solo pudo devolverle  esa sonrisa que tanto admiraba al antiguo Dumahel

Divad se quedó perplejo al sentir esa mirada pacífica y esa sonrisa llena de felicidad

-¿sabes algo Divad? Yo nunca pude tener una charla común con mi maestro y… quisiera que me hablaras más de ti y yo como deidad puedo responderte cualquier pregunta que nazca de tu corazón, eso sí, no hablemos de esta guerra.

Divad se quedó callado y se acercó amistosamente a Amy sentándose frente a ella

-¿Por qué nos diste tan poco tiempo de vida? Siempre quise poder ver crecer a mis nietos si es que alguna vez los tengo…

-hubiese querido que habláramos de cualquier otra cosa pero… está bien, os diré que su tiempo es perfecto, ni muy largo ni muy corto y esa es la verdadera alegría, si vuestro tiempo fuese muy corto no podréis sentir la alegría de ser abuelo y si vuestras vidas fuesen muy largas entonces no gozareis de vuestros nietos a plenitud, pues sabes que no los veréis por mucho tiempo y si… tendréis muchos nietos, solo confía en mí.

¿Cuál es la razón de nuestras vidas?- pregunto con timidez

-esa es la pregunta que los tuyos han querido hacerme durante milenios y la respuesta es tan sencilla que la obviáis demasiadas veces y demasiado rápido. Os cree para que viviesen cada amanecer y cerraran sus ojos en cada atardecer, existen para poder vivir y gozar no solo de la alegría sino también del dolor

-ahora os preguntare algo que no puedo saber… ¿Por qué siempre os enamoráis de mujeres que solo te hacen daño?-

Divad se sonrojo al instante mientras que Amy seguía regalándole esa sonrisa de satisfacción

-Por qué… no lo sé… siempre veo el lado bueno de las personas y jamás quise ver  su verdadero ser…

-¿y que puedes ver en mí? Replico Amy al instante

-admito que me dabas mucho miedo y vi en tu rostro mucha tristeza, siempre supe que eras algo especial pero siempre mostraste a los demás tu tristeza y no lo que en verdad eres… una guerrera

-gracias… ¡esto es lo que quería!, quería hablar con mi aprendiz como si tú nunca fueses un iniciado y yo nunca fuese un dios. Disculpa por todo el dolor que os hice sentir pero era necesario y es necesario que me despida pues no tendré otra oportunidad de hacerlo.


En un pestañeo Divad estaba al lado del antiguo Dumahel y volvió a mirar a su maestra, a su diosa que ya no tenía rostro de furia. Ahora tenía el rostro de aquella mortal al que llamaban Amy 

martes, 3 de marzo de 2015

El mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 12 - Solo un humano puede revivir

El Mundo del Equilibrio 3 Capitulo 12

Solo un humano puede revivir

¿Qué es la muerte? Para muchos seria el justo instante cuando de nuestra boca sale el ultimo aliento de vida, mas he aprendido que la muerte puede darse de muchas formas diferentes, unas muy llamativas y otras de forma  más sutil, aunque todo depende del punto de vista en que lo veas; una forma de morir no es solo cuando tu cuerpo pierde la vida. a veces el ser humano puede morir cuando se despide de aquel hijo encerrado en un ataúd que en ciertos casos está cubierto de flores. A veces puedes morir cuando el más bello atardecer se convierte en la más grande nostalgia; a veces se puede morir cuando a pesar de que el mundo te ha traicionado, tú siempre les regalaste una sonrisa

¿Cómo puedes diferenciar cual es la forma más abrupta o más sutil de morir? Ya te lo dije… todo depende de la perspectiva que tengas en la vida… esto es solo la reflexión que te hace una diosa que ha pensado por los miles de años que para tu tiempo son solo el tiempo que dura el pestañeo de tus ojos, por eso, tu… Divad… aunque te esté apuntando con mi espada que es capaz de desintegrar una galaxia con solo agitarla levemente… yo te entiendo, ¡aún más de lo que puedes imaginar en tu poca sabiduría! Sé que crees haber visto mucha sangre, sé que crees que has escuchado infinitos alaridos de dolor pero… yo tengo toda una eternidad sintiendo lo que tú en unos pocos años has vivido.

Trato de mirarte con compasión pero las circunstancias de este modo de pseudo vida están mermando lo muy poco que me queda como humana. Y aun con tener todo el conocimiento que un ser pueda tener, aun con toda mi infinita experiencia; aun no puedo siquiera saber que ronda por tu mente y menos aún como acabara definitivamente tu frustración y la mía, más aun tratare de no ser muy dura contigo.

-¿Por qué estás aquí? Le replico Amy a Divad que aun la veía con una mezcla de miedo y nostalgia

-¡yo debería preguntarte lo mismo! Exclamo Dumahel Con fuerza

Amy desvió suavemente los ojos hacia Dumahel; poco a poco la conducta de Amy desaparecía y cada vez actuaba más como la deidad de la luz, pero en sus ojos se podía notar la lucha interior que se libraba en lo más profundo de su mente. En su rostro luchaban esas dos esencias por gobernar el cuerpo de Amy

-lo mismo te pregunto a ti… Corvus…-

-¿no te llamabas Dumahel?- Interrumpió Divad

-Hace mucho tiempo, en el tiempo del reino del principal se me impuso el nombre de Dumahel mas no soy digno de ese nombre y antes de él se me llamaba Corvus pero… ¿Por qué cambias de conversación? Te pregunte ¿Qué haces en este plano?-

Solo os puedo decir que… vengo a terminar con esto y a si mismo vengo a morir… como os habréis imaginado yo me deje pseudo asesinar por la mujer con la que en estos momentos lucho una carnicería en esta mente, solamente para entender algo que nunca entendí ¿Por qué los humanos sois así? ¿Cómo es que pueden sufrir y amar constantemente sabiendo que a la final esto no importa ya que en su momento morirán? Yo, la deidad de la luz y el principal no conocemos este concepto… solo somos seres eternos sin ninguna razón verdadera para existir, pero de alguna forma el principal entendió el sufrimiento humano y con él sé que entendió que es el amor y aun mas que es la muerte-

-en un tiempo anterior a todos los universos éramos lo mismo y por eso llegue a creer que lo entendía, mas no entendía porque quería regresar al origen, cuando la luz y la oscuridad éramos lo mismo, en pocas palabras nada existía pero… ahora tiene una razón por la que existir y es su propia muerte… ¿Cómo podría luchar contra algo si no lo podía entender? Y en eso le di vida a ella para que sufriera todo el auténtico dolor capaz de desmoronar la conciencia de cualquier ser humano pero ella lo soporto y es ella el recipiente perfecto, así que deje que me matara no solo para que su cuerpo mortal entendiera como destruir a un inmortal… sino para que yo experimentara el sufrimiento que siento ahora.

-¡que egoísta eres! Grito Divad

Pero antes que pudieran seguir hablando a lo lejos los dos dragones que volaban alrededor del palacio del principal rugieron como la erupción de un volcán y sus cuerpos se convirtieron en una masa oscura que voló sobre Amy, Divad y Corvus moviendo el aire con la fuerza de un huracán. Divad y Corvus apenas pudieron mantenerse en pie pero de Amy no se movió ni un solo cabello

-¿Qué has pasado? Replico Divad

-Solo están… cumpliendo la voluntad de su padre…- susurro Amy desviando su mirada hacia el horizonte.

-¡respóndeme! ¿Por qué tienes que hacerle sufrir tanto?

-¿Quién os dijo que sufre? No… más bien su alma esta descansando después de tener que sentir tanto dolor, pero, están fuerte que aun mis palabras en parte son las suyas.

-Amy… necesito preguntarte algo- asintió Corvus con rostro preocupado

-creo saber vuestra pregunta… ¿Cómo luchar sin apenas somos 3 personas?

-exacto pero  aún tenemos al antiguo Uriel de nuestro lado

-¿Quién es el antiguo Uriel? Pregunto Divad

-os diré que él es un ser divino, que cayó por voluntad propia cumpliendo la voluntad de ambas deidades más… en este momento puedo ver su cuerpo lleno de sangre y sus ojos viendo hacia el cielo pues acaba de morir…

-¡maldición! Grito Corvus


-¡él era como un padre para todos nosotros! ¡Malditos sean ustedes los dioses! ¿Cuántos más tienen que morir? Perdí a todos mis hombres… ¡perdí a todos mis hermanos solo por el capricho de ustedes dos!

Amy bajo la mirada mientras los 3 se quedaron en silencio durante unos minutos. Divad aún se quedaba perplejo pero las saladas lágrimas de Corvus cayeron mezclándose con el mar salado pero… las lágrimas de Amy se mezclaron con las de el

-¿crees que no me duele la muerte de mi familia, de mi mundo, de mis hermanos y  la de mis hijos? ¿Crees que no me duele la innecesaria muerte de Araxiel y Sirrah? ¿Crees que no me duele que ese desgraciado cumpliera todos sus caprichos y devastara al mundo, a las estrellas que antes podía mirar en mi niñez? ¿Crees que ya no tengo ejercito con que luchar? Pues… ¡se equivocan!

Con la ira de Amy el mar tembló como nunca el ser humano había visto que lo hiciera. De la espalda de Amy salieron dos magníficas alas y su destruida armadura se transmutaba a la misma que usaba la deidad de la luz antes de morir

-¡soy la deidad de la luz! Pude no solo crear este universo… ¡pude crear infinitos universos paralelos a este! Puedo decidir cuando alguien nace y alguien muere y… ¡mi ejército no ha muerto! Gracias a este dolor y sufrimiento mi ejército se unió a mí y con la muerte de millones de almas poder verlos luchar conmigo… renazcan otra vez ¡os lo ordeno!

Solo un humano puede renacer… y ahora que yo soy humana mi ejército en parte lo es…

Con este grito de guerra todo el ejército del plano de la luz que se habían unido a los 7 últimos arcángeles y que a su vez se unieron a Amy, todos cubrieron los 7 mares de este planeta


miércoles, 28 de enero de 2015

El Mundo del Equilibrio - Capitulo 11 - El Fin del antiguo arcangel

El final del antiguo Arcangel

¿Cuánto tiempo he pasado entre estas ruinas? Si no fuera porque los años me parecieran días diría que he estado acá por unos cuantos años. Aquí prácticamente comenzó el descenso de esta existencia humana, pero… siempre me gustó el trono de ese hombre al que adoraban como el vicario de un dios.

¡sí! Es placentero ver  las ruinas de los frescos donde el ser humano trato de expresar la majestuosidad del plano al que llamaban cielo, pero sinceramente, el cielo que se ve entre las enormes grietas de esta capilla es más hermoso que estos frescos.

En el pasado me gustaba venir acá y maravillarme con la inocencia humana ¿así piensan que es el plano de la luz? Bahhh, estos humanos no tienen ni idea de cuan bello es el laberinto que custodia la entrada a ese verdadero plano más… ¿Por qué pienso estas cosas? Si… ya lo recuerdo… solamente estoy divagando; tratando de no hacerle caso a esos dos que están en la entrada de la capilla Sixtina.

-¿a qué se debe el honor de verlos  juntos a los dos?-

Trataba de no pensar en lo que sucedería mientras me reía de aquellos dos dragones, al momento que estaba resegado sobre el trono papal viendo al cielo. Mas ellos no decían nada, eran como dos sombras que se dejaban ver por el ínfimo sol que aún no ha empezado a convulsionar

Pero así pasaron más de dos horas. No decían ni una palabra pero tampoco se movían, es más pareciera que nunca respiraran, y esa distancia que nos separaba me daba la sencilla esperanza de escaparme de esos dos pero ¿podría hacerlo? No lo sé, solo estaban parados en esa entrada y su presencia me hervía la sangre

-¿Qué diablos hacéis vosotros dos hay parados?- grite mientras me sentaba cruzando las piernas

Mas su silencio era sepulcral.

-¿Qué hacéis los perritos falderos de ese desgraciado padre de dos seres que sois  siquiera capaces de hablarme?… veo que vosotros sois unos mal educados

-¿sois Uriel? Dijeron al mismo tiempo

-¿Por qué preguntáis algo si sabéis la respuesta?

-¿el Principal os ha llamado? Dijo Apep secamente

-¿y que quiere él? ¡ya cumplí con mi destino! Es más, traicione a mi padre ¿Qué más quiere? Solo… ¡dejadme solo!

-Padre desea quitaros la vida- exclamo Typhon

Aunque estos dos dragones hablaran era como si no lo hicieran, ni siquiera se mueven sus labios, solo estaban en esa entrada, como una mancha negra imposible de quitar, eran como la oscuridad del universo, y sus voces eran aún más profundas que este infinito universo.

El antiguo Uriel volvió a sentarse en ese trono que era iluminado por la luz rojiza que atravesaba las gritas de la capilla Sixtina

-si vuestro padre quiere matarme ¿Por qué no viene el mismo? No quiero perder mi tiempo hablando con vosotros así que decidle esto al Principal… díganle que venga y que me lama el culo… ¿Qué? ¿No les gusto? Ahhh si es verdad vosotros no os molestáis con nada…

El silencio reino por unas horas más pero Typhon y Apep seguían inmóviles y ya poco a poco la luz rojiza que iluminaba al antiguo Uriel se desvanecía


-¿Por qué no os retiráis? Vuestra presencia no es bienvenida… ¿Por qué no me matáis vosotros? Ahhh se me volvió a olvidar… sois incapaces de desobedecerle- con esto Uriel siguió riendo mientras su mirada se perdía en el cielo agonizante

-aceptamos vuestra propuesta- exclamaron al unísono

Sus cuerpos se convirtieron es una oscura masa que cubría el techo de la capilla y así sus  esencias atravesaron a al Maestro vampiro como lanzas. Una a una atravesaron el cuerpo de Uriel lenta y dolorosamente, pero, el seguía sonriendo mientras de su boca salía un hilo de sangre así como las de sus heridas que  fueron acumulándose en el suelo creando un gran charco de sangre.

-hasta el sabor de i sangre es exquisito-

Estas fueron las últimas palabras de ese arcángel desterrado por obedecer a sus padres. Pero a la final ellos lo traicionaron a él aunque obedeció sus deseos hasta la última palabra.


Sus ojos rojos como un infierno se desteñían suavemente  al igual que el rojo del cielo, sus brazos perdieron su fuerza y se desplomaron hacia el suelo y por fin luego de eones de tiempo el, empezó a sentir la paz y antes de que sus pupilas se dilataran… le sonrió por última vez al cielo

viernes, 23 de enero de 2015

El mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 10 - Preludio de la Muerte de un Arcagel Caido

Leviatán tocaba una suave melodía tras pasar sus dedos por el arpa que fue el primer regalo que le dio el principal cuando este nació  de los mares del reino al que no podían regresar. Era su único tesoro, aquel instrumento que trajo consigo después de torturar a Dumahel antes de que el destruyera las 9 entradas, sus cabellos azules le llegaban hasta el suelo ya que estaba de rodillas frente al trono energético donde el principal se mantenía sentado y pensativo, el mismo no tenía el valor de preguntarle en que pensaba pues, la ira de un dios puede expresarse con tan solo   una leve molestia.

El principal se mantenía sentado con sus piernas cruzadas y su brazo derecho sosteniendo su cara mientras con los dedos de su mano izquierda jugaba con 3 galaxias que chocaban unas con otras, y se mantenía mirándolas con ojos levemente cerrados y un suspiro suyo hizo que estas se esfumaran con el viento.

Luego su calmada mirada se posó sobre el arpa de Leviatán y una de sus cuerdas se rompió al instante que su mirada se hacía más seria.

Leviatán se quedó inmóvil tratando de ignorar que había sucedido, sabía que algo le preocupaba a su padre pues,  él nunca se ha abrumado tanto como para quedarse semi-dormido escuchándole  tocar el arpa pero…

-¿Qué os sucede? Replico Leviatán con leve susto.

Con sus palabras lo único que logro fue que el Principal le mirara directamente a los ojos y este le apunto con su dedo índice.

-si vos tuvieses  que matar a uno de vuestros hermanos para tu morir ¿Cómo lo hacéis? ¿Suavemente sintiendo como vuestras manos se tiñen del más exquisito rojo o tan solo cortarle la cabeza? Replico el Principal con severa calma

-¿Por qué vos me preguntáis eso?

-si no podéis responder mejor guardáis vuestra voz.

Ahora se escuchaban los pasos de otro ser que se acercaba con paso firme, La presencia de Drakon era la más pesada de los dragones, el nació de lo más profundo del reino. Él era la esencia de la oscuridad que reinaba brevemente el mundo después de que la luz se hiciera presente en su universo sin esperanzas.

-¿Qué os preocupa tanto padre? Después de que la deidad de la luz se marchara solo os has  quedado sentado creando existencias y destruyéndolas con solo mover vuestros dedos.

-vosotros conocéis esta guerra desde que todo empezó ¿Cuántos universos han sucumbido? Seguro vosotros mismos no sabéis la respuesta pero…  no pienso en esto… no… pienso en esa maldita hipócrita que está al frente de mi templo… si… esta frente a lo único que le queda como ejército, ¡solo quedan dos almas más por destruir para que ella no tenga nada! Está viéndolos con su típica mirada de confianza y tranquilidad, apuntándoles con su espada tratando de averiguar cuál es la otra respuesta al acertijo.

-padre ¿Por qué hacéis vuestra vida tan tormentosa? Solo matadla

-¡callaos que ese es el problema! El primero que muera tendrá la mayor potestad de la unión de nuestras conciencias, por eso no la he matado. Si ella me mata mi mente dominara sobre la de ella y dominare el reino de la no existencia, donde no existirán ni sonrisas ni llantos…

-una nueva existencia nacerá, donde no existe el dolor ni el amor, aunque esta sea creada por las cenizas que se acumularan en los hogares de familias quemadas por mi odio… ¡lo puedo ver  con mis ojos! Este será el universo definitivo donde no exista el equilibrio… donde  nunca habrá un homicidio… donde no escucharas a un niño llorar ya que no habrá alguien que mate y no existirá ese niño que pueda llorar.

Mientras decía estas palabras el principal se levantó de su trono caminando hacia Drakon

-¿qué haced lo demás dragones?- pregunto al ponerse al lado suyo

-¿Qué esperáis de esos dos? Solo están jugando en las adyacencias del templo, además están viendo cual será el siguiente paso de la deidad de la luz.

-¿y que esperáis lograr con eso?

-no lo sé, Typhon  y Apep  son los más antiguos, ¿Quién sabe lo que les pasa por sus cabezas o cuáles son sus intenciones?


-Decidles que busquen al antiguo Uriel y tráiganlo hasta acá… ¡tengo que matarlo yo mismo antes de que esta guerra y esta existencia sucumban!

sábado, 6 de diciembre de 2014

El mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 9 - Los Dragones

El mundo del Equilibrio 3

Capitulo 9

Los Dragones

Por un momento sentí que el mundo no había cambiado, “algunas cosas nunca cambian”  eso pensé al ver las olas rojizas  del mar rompiendo con la playa, en mi mente me imaginaba el canto de las gaviotas en un día normal de verano, es reconfortante ese sonido cuando cierro mis ojos tratando de olvidar la presencia de Dumahel que está parado detrás mío, tal vez este mirando con los mismos sentimientos de esa sutil y esporádica paz que te produce el sonido del mar.

-tengo que admitir que… jamás pensé volver a sentir esta quietud- dijo el mientras  veía el mar con sus brazos cruzados

Y como si fuera parte del destino, empezamos a ver como  los copos de nieve ensangrentadas caían desde el horizonte y algunas gotas de agua los acompañaban; el sol estaba a punto de decirnos adiós más sabíamos que no había diferencia entre el día y la noche, esto nos hizo pensar que no todo estaba perdido.

-¿Qué es justamente lo que quieres que vea Dumahel? Pregunte desconfiado

-tenemos más de dos horas acá esperando que recuerdes… y aun no lo has hecho ¿Cuándo vas a dejar de usar tus ojos? Ellos solo te muestran una simple ilusión, aun estas embelesado por el mar y por la lluvia mezclada con la nieve.

-¡no entiendo que deseas! Me dijiste que entendería todo al ver a los dragones  y yo n veo más nada que este ensangrentado mar

-¿Por qué  no los veas eso  quiere decir que no estén delante de ti? Aunque me esperaba esa respuesta… conoces aquellos sentimientos que te harán ver pero… no los controlas ¡inténtalo! Cierra tus ojos y trata de recordar lo que yo no he visto, por eso no te puedo ayudar.

Con un suspiro de aburrimiento cerré los ojos sintiendo la extraña luz del ocaso atravesando mis ojos pero no veía nada aunque me sentí mareado, algo dentro de mí me decía que tenía que concentrar mi energía sobre mi frente y poco a poco  vi aquella nieve cayendo sobre mí y Dumahel, era como si flotara sobre nosotros y recordé aquella risa, risa que estremecía cada célula de mi cuerpo, sonrisa que hacía que viajara por las ruinas del mundo viendo como el legado de la humanidad poco  a poco se convertía en polvo sobre… ¡la tumba de un cementerio!

-polvo sobre la tumba de un cementerio…. ¡polvo sobre la tumba de un cementerio!

Así pude ver como los recuerdos de mi vida volvían a mí, recuerdo a mi familia, amigos y aquella mujer  que era lo más importante para mí,  recuerdo los dulces besos que sentía con toda mi alma, recuerdo mis cumpleaños, recuerdo aquel día en que  sentí la vida como una ilusión más… sabía que algo no estaba bien.

-el ser humano es amor, el ser humano es odio, todo es dual… las alegrías son como una confusa letanía y la tristeza parte de ese infierno que ahora veras.

-ahora la recordé a ella, si aquella mujer que me demostró que mis padres me tuvieron como un error, ellos ni siquiera querían que yo naciera, así también supe que el amor de mi vida era solamente una ramera ya que pude ver cómo me había sido infiel no una sino docenas de veces, recordé que con cada año que cumplía mi inocencia se esfumaba, ahora todo se mezclaba entre hermosos recuerdos y eterno rencor, el amor y el odio se hacían uno y si… logre ver el reino de aquel que llamaban el principal, pude sentir la desesperación de mi maestra al sentir que pronto la violarían, pude sentir el amor que le tenía al mundo y a su madre y entre sentimientos pocos estables pude empezar a ver que había a lo lejos frente a mí.

-a esto le llamamos el equilibrio, nunca lo sentiste pues estabas muy ocupado en tu asquerosa realidad

Me erguí sobre la arena de esta playa y lo vi a él, antes solo sentía miedo pero ahora su presencia era magnánima e imponente, el me dedico una sonrisa al posar su mano sobre mi hombro y con la vista me invito a ver hacia el horizonte.

Caí de rodillas al verlos, aquellos dragones que gritaban y volaban  sobre una especie de templo que flotaba sobre el mar, un templo blanco que despedía un aura más blanca que cualquier cosa que un ser humano jamás ha  visto, los dragones luchaban entre ellos como si estuvieran jugando pero uno a uno se detenía para mirarnos y seguir con su vuelo.

-Typhon, Apep, Lothan,  Drakon y Leviathan, los 5 seres que nacieron de  la naturaleza creada por el reino del principal, son seres considerados divinos  más aún que los caídos pues ellos nacieron de la nada y nada nace del absoluto vacío, son las mascotas del principal y son parte de él, desde el principio de los tiempos y existencias se les llamo dragones y no pueden ser destruidos sin destruir al principal por esto son verdaderos inmortales, ellos aprendieron como tomar forma humana y pueden entrar en cualquier plano y universo sin restricciones, desde el reino del principal hasta el plano de la luz.

Me quede viéndolos mientras trabajaba en la siguiente pregunta que le haría a Dumahel,  y tenía que admitir que su presencia no me provocaba miedo.

-si esta guerra acabo con todos los antiguos seres de luz y oscuridad ¿Por qué los dragones no mataron a la deidad de la luz cuando pudieron hacerlo?

-¿acaso yo estaba hay cuando sucedió eso? No lo  conozco todo, esas historias simplemente  se nos pasó de maestro a alumno desde el comienzo de esta existencia.

-ahora ¿Qué hacemos Dumahel?

Sin decir nada Dumahel comenzó a caminar sobre el rojizo mar y poco a poco se alejaba más; yo no entendía como podía caminar sobre el agua y tímidamente vi que no me india y lo seguí con cierta timidez.

-¿Por qué caminas tan rápido? Le pregunte pero ni siquiera susurro una respuesta, aunque solo habían pasado unos pocos minutos ya casi no se podía ver la orilla de la playa y cada vez estábamos más cerca del palacio, Dumahel estaba como hipnotizado y su mirada se perdía en el horizonte, su armadura se desvanecía como fino polvo más  mis ropas cambiaban a algo más medieval.

Pero nada me había preparado para verla a lo lejos y aunque la distancia que nos separaba era considerable podía sentir su fría y cambiada mirada, su inexpresivo rostro que escondía un poder  incomprensible para un humano, en su mano izquierda tenía una rosa que goteaba sangre y en su mano derecha cargaba una larga espada

-¡¿Qué hacéis vosotros acá?! Grito al apuntarnos con su espada…
 

jueves, 20 de noviembre de 2014

El mundo del Equilibrio 3 - Capitulo 8 - Triste Destino

Triste Destino

era extraño ver como a pesar de que abrí mi alma y mi mente ante este ser que parece humano mas no lo es, su rostro mantenía una fría y sin vida mirada, trate de explicarle todo lo que he vivido durante todos estos años pero era como si no le importase, pero al mismo tiempo parecía entender mis palabras. Trataba de recordar aquellas cosas que aprendí sin ninguna razón; me dolía la cabeza con cada fugaz pensamiento pero aun cuando decía las cosas que podía hacer a el no le impresionaba aunque cualquier persona pensaría que este demente.

-¿eso es todo lo que sabes? Exclamo fríamente


me quede frio al ver que no le impresionaba,  aun cuando le demostraba que de alguna forma predecía el futuro, aun cuando podía ver el fuego cruzado durante los tiroteos como si se movieran en cámara lenta, aun cuando podía ver en el rostro de cualquier persona si en esta dominaba la oscuridad que cegaban sus pensamientos.

-¿crees que eres especial? Volvió a replicar

-no lo sé- le dije mientras bajaba la mirada con incertidumbre

-pues no lo eres.- Susurro cerrando sus ojos

Mi sangre hirvió de la rabia, no soportaba verlo haciendo caso omiso de mi dolor y de aquellas cosas que me pasaban sin razón alguna.

-¡no me mires así! Y ¡te demostrare que mis palabras son ciertas!

Pero aun cuando no moví ni un solo musculo se apareció detrás de mí en un pestañeo de mis ojos

-aun cuando quieras pelear, tienes que saber que… no te puedes comparar conmigo…- susurro en mi oído.

-¡cállate! Le volví a gritar tratando de golpearlo

-aun cuando creas que eres especial, la verdad no puedes compararte conmigo, y mucho menos a los caídos que pronto conocerás.

-¡te dije que puedo ver y sentir el futuro! Exclame grirtando

-te aseguro que ese futuro no dura más de 6 segundos. Dijo magnánimamente

-¿Cómo lo supiste? Replique asustado

-no se quien seas pero te tendré que explicar muchas cosas en nuestro camino, aun no lo entiendes pero tenemos un triste destino, destino que puedo sentir en mi corazón mas no lo veo en mi mente; tu solo le haces caso a tu mente por eso no sientes lo que te dice tu corazón, eres un iniciado incompleto y no sé quién te quito esa venda de los ojos pero no es suficiente como para que luches conmigo.

-¡cállate y pelea!

Aun cuando me concentraba para que el tiempo transcurriera más lentamente este  ser se movía como una sutil niebla desviando mis puños.

-te lo dije, incluso tu percepción del tiempo es distinto al mío por lo cual ahora sé que has sobrevivido por algún designio de las deidades.

-¿deidades? ¡No creo en dioses!- le volví a gritar

-pues deberías… son tan reales como ese leve futuro que ves con tus ojos

Caí en el suelo dejando que mis lágrimas recorrieran mi rostro, pero en vez de furia solo sentía incógnitas.

-¿Qué quieren de mí?- le dije con tristeza

-no lo sé pero… ya te iré mostrando que eres y que soy yo, pero primero… tienes que saber que tengo muchos nombres.

-si es así y si existen dioses ¿eso quiere decir que eres el diablo?

Pasaron varios e incomodos minutos, dentro de mí quería confirmarlo, quería sentir que eso reconfortaría mis dudas y con cada segundo mi desesperación crecía

-y si lo fuese ¿Cuál sería el problema? Siento que eres impaciente y eso se considera una profunda imprudencia entre nosotros

-¡eres el diablo y yo un caído! Grite con miedo

-no, no soy el diablo y la verdad, si un ángel que renuncia a su promesa es un caído entonces yo soy uno también, así como tú.

-¡eso es mentira! Yo no he hecho nada malo…

-¿eso crees? ¿En verdad lo crees? Todos hacemos daño aunque no queramos; si dices una mentira te harás daño a ti mismo, si haces llorar a alguien entonces le haces daño, por lo cual todos aunque no queramos admitirlo somos malos.

-¡yo no desee esto! Le volví a gritar

-¿eso crees? De verdad ¿nunca deseaste tener el poder que tienes ahora? ¿De verdad nunca quisiste jugar con el tiempo, saber el futuro y ver a través de la mente de las personas? No te mientas a ti mismo y ya dejemos de juegos, mi último nombre fue Dumahel y antes de él me llamaban Corvus.

-¿y tú primer nombre? Pregunte suspicazmente.

-la verdad… ya no lo recuerdo-dijo con tristeza

-¿y de dónde vienes?

-¿Por qué me interrogas? ¿Aun crees que soy maligno?, pues tal vez lo sea pero mi intención es no serlo; alguien te guio por el reino del principal, y como nunca te he visto puedo intuir que fue ella  quien te mostro parcialmente la verdad, aunque es verdad… no recuerdas todo lo que viste en unos segundos y es entendible.

-¿y que le paso a este mundo?

-tu sabes lo que paso mas no te escuchas a ti mismo, solo escuchas tu desdicha y tu sufrimiento y por eso te diré, la deidad que controla la luz fue asesinado por tu supuesta maestra, ahora el equilibrio está roto, las reglas no existen y tu mundo está pasando por el sendero  de la muerte, el tiempo ahora no transcurre como siempre lo sentiste transcurrir, ahora el clima es  tan frio como el ártico y tan caliente como el sol pero todo es mental  por eso algunos humanos incluyéndote no han muerto más a algunos les domino más su oscuridad y por esto vives en este genocidio.


Siempre lo supe, su respuesta era exactamente lo que miraba tras ver a esa moribunda luna en estos días que son como la noche, por eso es que llueve y nieva al mismo tiempo, por eso que la luz se mezcla con la oscuridad dando ese tono rojizo al mundo…

-¿Quién es la deidad de la oscuridad?- Pregunte desconcertado mientras  me sentaba entre las baldosas de la fortaleza.

-nosotros lo llamamos el principal y no te confundas, su apariencia es todo menos lo que te imaginas aunque tengo que decírtelo, las deidades tienen propósitos desconocidos incluso para nosotros; Lo que siento en mi pecho son las ordenes de ambos, y te aliviara saber que los designios de la deidad de la luz son leves pero no han cesado. ¿No muy lejos de aquí hay un mar? Siento como este  me está llamando.

-Debemos partir, y no te preocupes si no digo nada, entenderás todo a su tiempo, engendras cuando tú mismo los veas.

-¿a quienes? Pregunte con miedo


-a los dragones. Dijo con una sonrisa